Paco Mora. SEPTIEMBRE (HOMENAJE A FRANCISCO UMBRAL)

Septiembre (Homenaje a Francisco Umbral)

 

En las 260 palabras (palabra más, palabra menos) que componen el delgado perfil de esta columna, desocupado lector, no cabe un hombre. Acaso la sombra de un hombre si no es muy alargada. Esta columna, lector amigo, que miércoles tras miércoles se tambalea, amenazando con cubrir de escombros su propia memoria, su sed y su escasez, sus carencias, apenas puede contenerse a sí misma, porque en ella no cabría, pongamos, la mirada desolada de esa mujer que hoy trae el periódico, con los ojos arrasados frente a los seis ataúdes en los que va su vida entera: cómo expresar en palabras el dolor, el desgarro, la ira, si la materia de la que se amasan las palabras apenas alcanza un suspiro, un soplo, una brizna. En una columna como esta puede entrar con calzador, sin demasiado esfuerzo, una frase festoneada y tontorra del tipo: “A septiembre se le han vuelto de hojalata las enaguas”, porque no compromete a nada, pero haría falta algo más que una metáfora vacía y una imagen turulata para vérselas con la instantánea de esos hombres que en una plaza de Kandahar esperan las migajas de un jornal que quizá hoy tampoco llegará, y eso que, con tal de mantener a su familia, estarían dispuestos a emplearse de asesinos, traficantes o kamikazes. Pero en fin, tampoco es cosa de ponerse estupendos, después de todo la hoja del periódico es volandera y efímera: flor de un día, o día sin flor, vaya usted a saber, don Paco. Entre tanto septiembre, recién comienza, supura ya por un costado.

 

El Día de Cuenca
05 de septiembre de 2007.