Paco Mora. POESÍA,¿POPULAR?

Poesía, ¿popular?

 

A la poesía hay que llegar con lo puesto. Discretamente. Sin hacer ruido. Como el viajero que, en una estación de paso, se guarece en un rincón en penumbra de la cantina y gasta las horas de espera mirando pasar a las pobres gentes con su hatillo de sueños y temores en bandolera. A la poesía se accede por la ventana (la poesía no tiene puertas), con el sol y con el viento, cuando abrimos los postigos para orear los cuartos de atrás, las despensas y alacenas, la cámara donde maduran el vino y los melones colgados en vencejos de las vigas. Lo decíamos ayer: la poesía es un milagro; y si se la mira a la cara nos devuelve, cumplidos, los dones de la tierra. Porque llueve poesía a manos llenas cuando, los sentidos en vilo, nos disponemos para el banquete de la vida.
Viene todo esto a cuento porque en estos días espesos del verano, Priego se zambulle un año más en su particularísima celebración de la poesía. Y bueno es, creo yo, ganarle unas horas a la tarde por acercarse a festejarla. Como en ocasiones anteriores, en la localidad alcarreña, cuna de nuestro Diego Jesús Jiménez, vienen a darse la mano versos y poetas (y no siempre es así, discreto lector, créeme). Este año el evento gira en torno a la poesía popular. ¡Bendita paradoja! Si la poesía, hoy, fuera popular, tal vez el mundo sería otro. Por populares hoy pasan los letristas del guachiguá, o sea, de la canción del verano, los fantoches de televisión metidos a escribidores bestsellerianos (con sus negros, por supuesto), las tetas de silicona, los cerebros lisos, los futbolistas del Madrid y el inefable Harry Potter. Lo demás es silencio. La larga travesía del desierto que va del vacío a la nada. O lo que es lo mismo: de los libros-balaguero a la telebarragana. Quizá por eso estos días convenga -igual se nos pega algo- echar la vista atrás un instante hacia ese lugar del tiempo donde una vez las palabras "poesía" y "popular", lejos de ser términos antitéticos, tuvieron algún sentido juntas. Me-rece la pena, lector amigo, no lo dudes. Porque allí donde se trate de poesía, se está hablando de ti.

 

El Día de Cuenca
16 de julio de 2003.