Paco Mora. POBRES Y CONTENTOS

Pobres y contentos

 

Cuando todavía los datos del informe Pisa nos hacen sudar tinta (ya saben, ese informe que revela que nuestros chavales andan pez en ciencias, y que respecto al nivel de comprensión de lectura están aún por la etapa de la eme con la a: ma, o poco más), el último estudio del Instituto Nacional de Estadística sobre calidad de vida pone en la picota a nuestra sufrida Cuenca en no pocos asuntos; a saber: tenemos una de las más deficientes infraestructuras de comunicaciones del país, y las sanitarias nos colocan en el furgón de cola: nuestra provincia es la peor dotada hospitalariamente. Por si fuera poco, somos los que menos riqueza generamos, o sea, los más pobres entre los pobres, la proporción de personas con estudios superiores no alcanza ni el 10% y, con Badajoz, contamos con el mayor número de analfabetos de la península, casi el 25 % de nuestros paisanos no saben ni leer ni escribir. Para llorar. Y sin embargo, del estudio cabe deducir que en Cuenca, en general, vivimos bien. Los precios aquí no suben en exceso, tenemos una tasa de desempleo baja, un índice de conflictividad laboral irrisorio, poca delincuencia, una esperanza de vida de las más altas de España, etc., etc. Una interpretación torticera de estos datos concluiría que para vivir más, y tan contentos, nada como ser pobre e iletrado. Uno, sin embargo, cree que si algún día tuviéramos, siquiera, una autovía acabada y leyésemos un poco, aún nos iría mejor. Aunque igual yo vivo equivocado.

 

El Día de Cuenca
19 de diciembre de 2007.