Paco Mora. REBAJAS DE ENERO

Rebajas de enero

 

Otra hoja del calendario que ha caído en las fauces desatentas de la Historia. Quien así habla es Sebastián. Cada año, por estas fechas, se vuelve más críptico y peripatético. Llegará el día, y no tardando, en que sus frases lapidarias de año nuevo sean auténticos caligramas sólo aptos para mentes privilegiadas. O para dementes. En fin. El caso es que no estaba con él desde antes de Navidad, pero se ve que hay cosas que nunca cambian. Yo creo que lo que le ocurre a Sebastián es que cada nochevieja hay un grano de uva díscolo que se le atraganta y termina yéndosele por el otro lado. Y así entra como entra en los almanaques. Envejecemos sin remedio, me dice mientras el camarero de nuestro bar de siempre llena unos vasos, ¿te das cuenta de que nosotros ya no podemos cantar aquella canción de Alberto Cortez: "A partir de mañana empezaré a vivir la mitad de mi vidaaaaa…"? En realidad no lo ha dicho, se ha atrevido a cantarla para martirio de tímpanos propios y ajenos. No, no podemos cantarla, continúa, porque no nos queda otra mitad de vida por vivir. No podremos, protesto yo, pero casi te desgañitas intentándolo. No seas ganso, remata dándole un tiento al chato de vino, tú sabes de lo que hablo. Sebastián, estos primeros días del año, parece que tuviera el alma en rebajas, como los comercios. Mientras sea así, suspira, no vamos mal; lo peor es que de aquí a nada nos colgarán del alma el cartel de "Liquidación por derribo". No hay quien lo aguante, oyes.

 

El Día de Cuenca
09 de enero de 2008.