Paco Mora. ¡MENUDO ESTÁ EL TRAFICO!

¡Menudo está el tráfico!

 

Quizá el éxito de las telecomedias españolas radique en esa tendencia a estructurarlas por gremios. Así, por el cristal deformante de lo humorístico desfilan policías, médicos o abogados en feliz algarabía, de modo que luego el médico real, cuando en su casa se sienta frente a la pantalla, puede reírse a mandíbula batiente de las gansadas de los abogados de ficción, el policía de los médicos de mentirijillas y el abogado de los policías de quita y pon, en una profiláctica terapia colectiva que nos lleva a pensar que después de todo nuestro trabajo no está tan mal, que en todas partes cuecen habas. Una de las comedias actuales más exitosas es “Los hombres de Paco”, esos policías que se dirían salidos de una academia dirigida por Epi y Blas. Una serie tan tontorra y grotesca parece que no puede tener su correlato real, pero a veces la realidad le hace un feo a la ficción y le roba alguno de sus mejores gags. Miren, si no, la noticia de ese pobre perturbado que se coló en la comisaría de los Mossos d’Esquadra de Lérida, llegó a las taquillas, se vistió un uniforme, salió por la puerta saludando a los agentes de servicio y se puso a patrullar y dirigir el tráfico, como si tal cosa. Y lo mismo hasta tenía mano para ello. Menos mal que no se fue a Vigo, porque sería de ver cómo se las componía con esa conductora a la que han multado por circular ¡por una calle! a 750 kilómetros por hora. Y porque no quiso romper la barrera del sonido, que el coche de la buena mujer podía, seguro.

 

El Día de Cuenca
25 de junio de 2008.