Paco Mora. LONG-SELLERS

Long-sellers

 

En 1925, publicada en Nueva York por Harper & Brothers, aparecía "Manhattan Transfer", de John Dos Passos. Naturalmente, la novela recibió toda clase de varapalos de la crítica especializada, sobre todo de la más conservadora. Ese mismo año, sin embargo, los editores de Dos Passos tocaban el cielo del éxito con las obras "Clara Barron", de Harvey O’Higgins y "El divorcio de Gertrude Havilland", de Inez Haynes Irwin. Por supuesto hoy nadie recuerda ni aquellos éxitos ni a sus autores, mientras la obra de John Dos Passos permanece en la historia de la literatura, edición tras edición, como una obra maestra incontestable. Es la diferencia entre el best-seller fulgurante pero fugaz y el long-seller permanente, entre el producto complaciente y facilón y la obra elaborada con arte y rigor. Y al hilo del dato (ejemplo entre otros muchos) uno se pregunta: ¿de qué libros de hoy hablará el columnista de turno dentro de 83 años? Dicho de otro modo: ¿habrá en este 2008, entre "El niño con el pijama de rayas" y "El juego del ángel", algo que permanezca? ¿Un "Manhattan Transfer" o un "Gran Gatsby", de Scott Fitzgerald –también de 1925- oculto? Para uno, enfermo de literatura, responder a esa pregunta podría provocarle urticaria. Claro que dentro de ochenta años ni enfermedades literarias que matan ni nada. Porque para entonces ya sabremos sin duda, lector amigo, que la única enfermedad mortal de necesidad es la vida. Y ésta, en el mejor de los casos, es un best-seller fugaz, fugacísimo.

 

El Día de Cuenca
15 de octubre de 2008.