Paco Mora. BYE, BYE, MR. BUSH

Bye, bye, Mr. Bush

 

Así se las ponían a Felipe II. Mandar después del Sr. George W. tiene poco mérito, porque el presidente electo, sin despeinarse un pelo, lo hará mucho mejor que el ya hoy presidente (Laus Deo) en funciones, por más errores que cometa. Pocas veces un presidente norteamericano ha concitado en torno a su mandato un consenso tan grande para calificarlo, sencillamente, de nefasto. Montañas de publicaciones de toda laya y orientación consideran a Bush el peor presidente de la historia. Y a lo peor, es verdad. El ruido ensordecedor de la campaña electoral en USA, con el que nos han torturado durante meses, tenía un único sentido: era ésta una votación histórica, pero yo creo que ya no tanto porque fuera a dirimirse en ella un cambio, que sí, ni porque en las elecciones americanas nos juguemos mucho de lo nuestro, mal que nos pese, el resto del mundo, sino por lo que suponía de cierre de una etapa oscura de nuestra historia y de decirle hasta nunca a su principal intérprete. Ha ganado Obama, y yo bien que me alegro, pero no debemos engañarnos, el presidente de EEUU es el presidente de EEUU y gobernará según el interés de EEUU. Lo demás, las migajas. Sólo podemos desear que sea para bien. Respecto a Bush, pues eso, a desgobernar su rancho. ¡Y mira que es difícil fallar siempre! Tan complicado como pillar un pleno al quince, es no acertar un solo resultado. Luego no dar pie con bola también merecería recompensa. Ese ha sido el mérito del extremoso George W. Que los duendecillos del bosque se lo premien.

 

El Día de Cuenca
12 de noviembre de 2008.