Paco Mora. EL TAMAÑO SÍ IMPORTA

El tamaño sí importa

 

De un lado está la edad que, a qué negarlo, comienza poco a poco a clavar sus alfileres en el organismo de uno. Y de otro están nuestros gobernantes, emperrados en torpedearnos con decretos y campañas publicitarias encaminadas a cuidar nuestra salud, o sea, a convencernos de que nuestra salud es cosa pública que, como tal, afecta al sistema. Por tanto, no es admisible que fumemos, bebamos demasiado alcohol, nos engolfemos con el colesterol y los triglicéridos, estemos gordos o lo hagamos sin condón, aunque hacerlo haya que hacerlo, claro, y mucho, porque el sexo está de moda y es salud. Curiosamente, detrás de estas campañas hay multitud de empresas cobrando a base de bien por procurarnos un cuerpo de anuncio. Sin embargo, nuestros mandamases olvidan otras cuestiones de salud pública que nos afectan mucho y a diario, pero dan poco rédito. Pongamos la abusiva publicidad en televisión. No hay cadena en la que una película de 90 minutos emitida en horario de máxima audiencia dure menos de 3 horas. Insoportable. Dicen los expertos que las consecuencias para el televidente son obvias: menos rendimiento en el trabajo, riesgo de accidentes laborales, etc., porque con horarios así, la tele nos deja dormir poco. ¿Y los libros? ¿Sería demasiado pedir un decretito de nada que obligara a los editores a utilizar un tamaño de letra normal, apropiado a las características del ojo humano? Aunque sí, ya sé que Lilliput existe. Pero hasta allí, digan lo que digan, el tamaño importa.

 

El Día de Cuenca
25 de febrero de 2009.