Paco Mora. CUESTIÓN DE OFICIO

Cuestión de oficio

 

Hay profesiones, oficios en los que para lograr la excelencia se requiere, además de los conocimientos técnicos adecuados, "un algo más". Un gran médico sabe que por mucho que entienda de medicina, sin cierta capacidad para la psicología, para la empatía, es decir, para ganarse la confianza de sus pacientes, en ocasiones poco podrá hacer por ellos; muchas veces esa confianza aliviará más dolencias que una papilla de píldoras. Es difícil imaginar a un buen policía sin un alto sentido de la justicia, pero comprensivo y con una mano izquierda ágil y abundosa. Un maestro de primaria que sea un niño entre los niños y a la vez, con paciencia y una vocación sin límites, sepa inculcar en sus alumnos valores como el amor por el trabajo bien hecho, por el estudio, por el respeto, será un maestro excelente. Un camarero fetén es un observador atento y perspicaz, y tiene algo de cura de confesonario. Sin esa mezcla admirable de prudencia y arrojo que caracteriza la labor del bombero, éste sería un simple apagafuegos, y sin una especial aptitud para transmitir calma y confianza en situaciones extremas, algunas de sus actuaciones acabarín en desastre. Que se lo digan, si no, a ese bombero tailandés que, disfrazado de Spiderman, rescató a un niño autista cuando parecía dispuesto a saltar al vacío desde un balcón. Por un semejante no, pero por Spiderman el niño se dejó salvar. Lo que, por cierto, demuestra una vez más que realidad y ficción son las dos caras de una misma moneda.

 

El Día de Cuenca
15 de abril de 2009.