Paco Mora. EUROPA

Europa

 

No pensaba, amable lector, decir nada sobre las elecciones europeas, pero aquí me tienes hilvanando, a última hora y aun a riesgo de llenar mi texto de costurones mal zurcidos, una columna que, sinceramente, preferiría no escribir. Y es que, tras una campaña de vergüenza ajena, en la que nuestros políticos –ante todo los de los dos grandes partidos- han demostrado tener una talla política a la altura sainetil de un patio de vecinos de Arniches, lo que ya no se puede callar es "la lectura" que se está haciendo de los resultados electorales. Si unos han ganado y obtenido la confianza de "la mayoría de los españoles" (PP), los otros han logrado un resultado "no tan malo, considerando que todos los gobiernos europeos, debido a la crisis, han bajado en votos" (PSOE). Y por supuesto, la jornada electoral ha sido impecable, lo que pone de manifiesto nuestra madurez democrática. Yo debo "leer" la realidad a la virulé, porque mi percepción es la contraria. Las elecciones han sido un fracaso de la democracia: un porrón de españoles y de europeos no ha votado, lo que se ha traducido en el triunfo por mayoría aplastante de la abstención, luego los ganadores lo son con los votos de una (absoluta) minoría; y los otros las han perdido estrepitosamente, lo que no ha ocurrido con otros gobiernos (aun con crisis) como el alemán, el francés o el italiano. ¿Nadie va a reflexionar sobre ello? Con lo que nos ha costado ganar la democracia, ¿nadie advierte el peligro al que tanto desencanto nos aboca? Que la vieja Europa nos ampare.

 

El Día de Cuenca
10 de junio de 2009.