Paco Mora. LO MÁS

Lo más

 

Es cosa digna de estudio, porque tiene miga. Lo del fenómeno que se produce en estas fechas, o sea, en las que median entre la Nochebuena y el año viejo. Y es que no debe haber época del año en la que se acumulen tantas competiciones absurdas a lo largo y ancho del globo terráqueo como en estos días. Todos lo hemos visto en la tele un año tras otro. Si en un lugar la costumbre manda que hay que lanzarse colina abajo, dando pingoletas, tras un queso rodante, aunque nos dejemos la columna hecha migas, en otro hay que enterrarse en nieve hasta el borde de la hipotermia o lanzarse a las aguas bajo cero de un río nórdico, o ya puestos, en el colmo de la osadía, en otro lugar la tradición nos manda que hay que batirse en duelo sin par con el vecino, en una suerte de pugilato que consiste en darse patadas en las espinillas hasta que uno de los contrincantes acabe en el servicio de traumatología con los tobillos pulverizados. En fin. Pero lo que sin duda caracteriza estos días es que, con toda propiedad, son "lo más", lo más de lo más. Porque tampoco hay periodo del año semejante en cuanto a lo más. Es ahora cuando, tras sesudos estudios, se nos da a conocer a la mujer mejor vestida de la temporada, a la pareja fashion de la muerte o a la muchacha más sexy del atlas. Supongo que esas tontunas venden, a tenor del espacio que se les dedica, hasta en los telediarios; y quiero suponer también que si en vez de eso, lo que vendiera fuera otra cosa, como elegir al tipo más honrado y bueno de la tierra o al que más brega por hacer de este planeta un lugar más justo y habitable, le dedicarían, al menos, el mismo espacio. Feliz año nuevo.

 

El Día de Cuenca
30 de diciembre de 2009.