Paco Mora. EN PORRETA VIVA

En porreta viva

 

Siempre he sido un devoto de las películas de serie B. Creo que encierran la esencia de lo que ha sido, es y será el cine, y tras el objetivo de sus cámaras de bajo presupuesto se ocultan los mejores artesanos del oficio. "Casablanca" sería, quizá, el exponente máximo de una obra maestra de serie B. Entre otros clásicos de culto como "El increíble hombre menguante" o "La invasión de los ladrones de cuerpos", a mí me fascina "El hombre con rayos X en los ojos", aquel film sesentero de Roger Corman en el que el actor Ray Milland representaba a un médico que probaba en sus carnes los efectos de su propio descubrimiento, esto es, la visión a través de rayos X implantados en los ojos. Al principio el experimento parece un éxito, y de lo más agradable, pues ve a todo el mundo primero en ropa interior y luego en porreta viva, pero cuando observa que tras la piel, los humanos somos un amasijo de músculos, órganos, arterias y huesos andantes, la visión deviene en pesadilla. Yo no sé si a los empleados que manejan esos escáneres corporales que están poniendo en los aeropuertos les terminará pasando lo que al personaje de Milland, pero creo que obligar a un pasajero a entrar en una máquina que te desnuda, aunque sea en plan virtual, es una indecencia; y no lo digo por mojigatería, pues el desnudo es bello y natural, sino porque nos trata a todos como bultos sospechosos; como ganado. Y porque es inconstitucional, e ilegal. Ya puestos, más barato sería hacernos viajar en pelotas, sin más. Claro que a la entrada lo mismo nos obligaban a hacer flexiones en cuclillas, por si escondemos un revólver. Justo ahí, sí.

 

El Día de Cuenca
27 de enero de 2010.