Paco Mora. 15 CENTÍMETROS

15 centímetros

 

Decía Juan José Millás en una de sus geniales columnas, en la que refería el caso de aquel pobre desgraciado que murió por aplastamiento cuando una tapia se le vino encima mientras hacía el amor con una gallina, que si uno lee una noticia así lo primero que se te ocurre es que se te tiene que ocurrir algo, pero qué sin caer en el chiste de mal gusto. Pues algo similar me pasa a mí ahora con el escándalo del párroco gigoló de Noez. Quizá su caso solo lo explique la necesidad, después de todo un cura es un hombre y la carne de hombre es debilísima. Lo que nos llevaría al debate de si los sacerdotes deberían de una vez suprimir cierto voto y conocer mujer. Una vez casados por la Iglesia como Dios manda, por supuesto. Claro que en este caso quizá se confunde necesidad con vicio, porque alguien que dilapida los cuartos de su feligresía en líneas eróticas y se alquila como prostituto va más allá del comprensible y muy humano desliz. Lo más chocante es esa foto en calzoncillos con la que anunciaba su mercancía. En 15 centímetros cifraba el tamaño del placer que ofrecía, lo cual tampoco es, por cierto, demasiado, si hemos de hacer caso del escalafón pornófilo donde hasta el más tirillas eleva su pene a la potencia de pi. En fin. El caso es que vivimos en una sociedad tan sexualizada que ya ven, hasta en los anuncios antitabaco –como en esa polémica campaña francesa- comparan fumar un cigarrillo con hacer una felación. Lamentable. A no ser que quiera decirse que la felación también provoca cáncer. Y eso que no hay color entre los 8 centímetros que mide un cigarrillo y los 15 del miembro del ex miembro parroquial de Noez. Dónde va a parar.

 

El Día de Cuenca
03 de marzo de 2010.