Paco Mora. CHIRINGUITOS

Chiringuitos

 

Comentaba el otro día el periodista Carlos Herrera que el afÁn prohibitivo de nuestra clase política estÁ alcanzando niveles poco menos que de paroxismo. En tono guasón venía a decir que a muchos políticos lo de prohibir les debe producir orgasmos, de tal modo que el día que piensan meter la tijera ya salen de casa tocándose. No termino de estar de acuerdo, porque para tocarse lo primero que hay que tener es algo que tocar, lo cual es mucho suponer, y para alcanzar un orgasmo ni te cuento: no me atrevo a pensar de lo que serían capaces algunos por lograrlo. Lo que sí parece evidente es que el espíritu inquisitorial cobra renovado ímpetu dí a día. Quién nos lo iba a decir. Los fumadores no van a poder fumar ni en la terraza de su casa, lo cual no es óbice para que el estado mantenga el monopolio de una tabacalera que le proporciona pingües beneficios. En Cataluña quieren prohibir las corridas (de toros). Se pone en una lista negra a Caperucita Roja y a Blancanieves, porque como todo el mundo sabe son cuentos perniciosísimos, aunque eso sí, se fomenta la lectura de bodrios betselleros a tutiplé. Y ahora le toca el turno a los chiringuitos, que en su mayoría no sé qué mal hacen a nadie, como no sea que al refrescarnos el gaznate con una cerveza para combatir al sol asesino de agosto atenten contra nuestra salud, pero claro, no se terminan de prohibir –la pela es la pela- la monstruosa especulación inmobiliaria que sigue destrozando nuestras playas o las dudosas petroleras que nos matan el mar. Supongo que estará al caer la censura sobre la canción "El chiringuito" del impar chuntachunero Georgie Dann. Por hacer apología, por supuesto.

 

El Día de Cuenca
09 de junio de 2010.