Paco Mora. 0,0000000005

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La risión. Y vaya por delante que a mí el ejercicio de los dos pedales ni fu ni fa. Porque debo reconocer que el deporte en general no me hace tilín; cansa mucho, hasta visto por televisión. Ahora, lo que le están haciendo a Alberto Contador, hoy por hoy el mejor ciclista del mundo, me parece una canallada. Contador, aparte de la bonhomía que desprende y que no admite trampa ni cartón, es un ejemplo de superación, de esfuerzo y de buen hacer. De aquí a Sebastopol. Pero en un dichoso análisis del último Tour de Francia le han encontrado 0,0000000005 gramos de clembuterol por mililitro de orina, o sea, 0,5 nanogramos, lo que viene a ser la milmillonésima parte del gramo. Parece que de poco sirven –el de Pinto, hoy, está suspendido de empleo y sueldo en su oficio- opiniones como la del doctor Douwe de Boer, un médico holandés considerado una autoridad en asuntos clembuterolianos, quien afirma que la cantidad es despreciable, que el anabolizante de marras se utiliza para el tratamiento del asma y, por prohibido que esté, también puede usarse para el crecimiento del ganado, así que bien pudiera uno intoxicarse al comer ciertas carnes, como sostiene nuestro ciclista. La cantidad es tan ínfima que no afecta al rendimiento físico, (¿por qué tomar entonces esa ridiculez?) y sólo hay cuatro laboratorios en el mundo capaces de detectarla. Algo huele a chamusquina. Yo, si fuese Contador, me pondría ante las cámaras con un chuletón de Ávila vuelta y vuelta, tenedor y cuchillo en mano, y gritaría: "¡Va por ustedes!", sin más. En segundo plano, un espontáneo –dos segundos antes del fundido en negro- haría un enérgico, a la par que donoso, corte de mangas. Higa incluida, claro.

 

El Día de Cuenca
06 de octubre de 2010.