Paco Mora. CONTROLADORES DESCONTROLADOS

Controladores descontrolados

 

Los controladores están descontrolados, ¿quién los desescontrolará?, el desescontrolador que los desescontrolarice, buen desescontrolarizador será. El trabalenguas lo ha soltado, tan pancho, un tertuliano de la tele. Severino, mientras apura su café con churros, sonríe hacia adentro. Severino no entiende de estas cosas. Nunca ha montado en avión, aunque en sus sueños más íntimos lleve años figurándose hacerlo alguna vez, para llevar a su mujer a Canarias. Sabe que tal vez no lo conseguirá nunca porque nada, salvo soñar quizá, es de balde. A Serevino le dan vértigo las macrocifras, las cosas de la bolsa, los números –le parece mentira que alguien tenga cabeza suficiente para contarlos- que hablan de la crisis en miles de millones de euros… Por eso, cuando oye en la tele decir el salario de uno de esos controladores aéreos que han puesto en jaque al país entero, casi le da un patatús. “La madre que parió…”, piensa, “por la mitad de ese sueldo dejo, yo solo, las calles de toda la ciudad como una patena, y con la lengua si hace falta. Panda de señoritingos”. Celebramos el día de la Constitución en “estado de alarma”, curiosa metáfora de lo que ocurre en el país, dice ahora una señora muy señoreada en la tertulia televisiva. Pero Severino tampoco sabe de metáforas. Y cuando sale a la calle, tirando de carrito y escobón, reniega porque ha olvidado el gorro y, con ocho bajo cero, esta noche rascará sabañones que puede que tengan la cara de la controladora que hacía pucheros ante la cámara diciendo: “No hay derecho, no se puede trabajar bajo este estrés, con un militar armado junto a tu silla”.

 

El Día de Cuenca
08 de diciembre de 2010.