Paco Mora. FRACASO ESCOLAR

Fracaso escolar

 

Hace dos días nuestro periódico traía a su portada, una vez más, el tema de la enseñanza, o lo que es más sangrante, el fracaso escolar, un problema más que preocupante que parece ya enquistado entre los males de nuestra sociedad y que, a lo peor, empieza a resultar sempiterno. Muchas son, sin duda, las causas de la debacle en un sistema educativo que, cuando menos, se ha mostrado ineficaz desde hace demasiados años sin que nadie le haya puesto remedio. La consecuencia inmediata es que muchísimos de nuestros chavales abandonan sus estudios –incluso la enseñanza obligatoria- y se lanzan a un mercado laboral, ya de por sí imposible, sin cualificación ninguna. Es fácil imaginar, en ese panorama, cómo acaba la cosa. De otro lado, los profesores –sin comerlo ni beberlo y sin culpa ninguna- tienen que lidiar en un ruedo de cochambre, sudando la gota gorda y haciendo lo que pueden, incluso a veces lo que ni pueden ni les dejan, que ya tiene miga y mérito su oficio. Resulta patético, por no decir la risión, que España, que se pretende –o aspira a ello- entre la élite europea, esté en el furgón de cola, con Portugal y Malta, en lo que a educación se refiere. Somos el único país en el que en la última década el fracaso escolar, lejos de paliarse, ha aumentado, teniendo los adolescentes españoles el dudoso honor de ser los que más abandonan sus estudios tras la enseñanza obligatoria. A nivel nacional, lo de Castilla-La Mancha es ya de traca: somos la única región que no es que no mejore, sino que empeora su situación. En fin. Luego se nos llenará la boca con la palabra futuro. Ovejuno, y gracias.

 

El Día de Cuenca
03 de agosto de 2011.