Paco Mora. CURSO CALIENTE

Curso caliente

 

Dicen que el inicio del curso escolar se presenta caliente. Al rojo vivo, diría yo. Y todo por culpa de nuestros políticos/as. Con nombre y apellidos. Pongamos doña Esperanza y doña María de los Dolores. Porque hay que tener poca vergüenza para decir en televisión que los enseñantes trabajan menos que nadie, lo que justifica incrementar su número de horas lectivas. Con tan biliosas declaraciones es fácil encizañar a la opinión pública. ¿Los profesores sólo trabajan las horas lectivas? ¿Y el tiempo que echan en preparar programaciones, memorias, clases, en tutorías, claustros, reuniones, corrección de exámenes, actividades, etc? ¿Eso no es trabajo? Si es así, por las mismas doña Esperanza y doña María de los Dolores no curran casi nada, pues trabajo sólo es el tiempo que gastan en sus despachos; lo demás: viajes, comparecencias, actos de representación, piscolabis oficiales, reuniones… nada, puro ocio. Tras el cambio político, mal empezamos en materia educativa. Parece que sólo importa tirar por el desagüe lo anterior, esté bien o mal –la calidad de la enseñanza importa un bledo-, así sean excelentes proyectos los cercenados, como algunos ya mandados a la papelera por las nuevas autoridades educativas conquenses, pongo por caso. De otra parte, el ministro Blanco –en comandita con la oposición- dice que no hay tiempo para leyes que obliguen a los ricos a pagar más impuestos. ¿Y sí lo hay para cambiar la Constitución y que sigan soportando las crisis los de siempre?... Queridos docentes: haced caso, trabajad estrictamente lo considerado trabajo: las horas lectivas. Ni una más ni una menos. El resto no lectivo, como no es trabajo, que lo haga el sursuncorda. Y a ver qué pasa.

 

El Día de Cuenca
07 de septiembre de 2011.