Paco Mora. AMORALIDAD

Amoralidad

 

Llevamos meses leyéndolo en los artículos de los más sensatos articulistas y oyéndolo en la calle; incluso uno, desde hace semanas, lo viene escribiendo en esta modesta columna: la crisis, para los ricos; la crisis, de la que son responsables especuladores y usureros, la pagamos la gente corriente y moliente para que los que la han provocado sean aún más ricos. Y encima, los políticos haciéndoles el caldo gordo. ¿A qué extrañarse tanto, entonces? Desde luego, cuando uno lo ha visto hoy por televisión, tan trajeado y encorbatado de modisto fashion megacaro, con esa sonrisa cínica en los labios, le ha recorrido un escalofrío el espinazo. Pero extrañeza, ninguna. Hablo, claro, del tal Alessio Rastani, un broker de una de las agencias de inversores más importantes del mundo que ha dicho que no se hagan ilusiones los gobiernos con sus planes de rescate para arreglar las cosas, porque los gobiernos no dominan el mundo: Goldman Sachs (su agencia) gobierna el mundo; y si hay más recesión, mejor que mejor; a los inversores les importa un bledo todo lo que no sea hacer dinero. Y a más crisis, más guita amasada: el sueño de todo inversor. Nuestros políticos dicen que estas declaraciones son amorales. ¿Por qué? Porque ¿ha sido anunciado públicamente lo que todo el mundo sabía en privado, o porque es verdad? Y, sin son amorales y los políticos, en vez de revolverse y apretarles las tuercas a esos pollos voraces e insaciables, se las siguen apretando al pueblo para que los amasafortunas se pudran aún más en dinero, ¿no son igual de amorales los políticos y, por tanto, no estaremos legitimados para echarnos a la calle y prenderles fuego a los adoquines?

 

El Día de Cuenca
28 de septiembre de 2011.