Paco Mora. RUTINA

Rutina

 

Lo decíamos ayer, casi palabra por palabra: en la cabeza del escritor, a veces, hace un frío que pela, qué ocurrencia, con la que está cayendo, y en su corazón –ese músculo tontorro al que fía su lapicero más de lo debido- se abre una espita que gotea, una espita que cierra mal y poco a poco va perdiendo maña, ganas y voluntad. Y el escritor, para levantar su columna, una columna que cada miércoles se tambalea entre la duda y el asombro, entre el jirón de sol y el gajo de luna, piensa que hoy no le basta con acudir al lugar común del titular de periódico -¡a hacer gárgaras la crisis, el timo de la estampita y el sistema métrico decimal!-, porque en ocasiones la columna se pliega, se hace pequeña y, a ras de calle, sin alzar vuelo, se detiene en los ojos de esa mujer que camina por la acera; son los suyos unos ojos sin mirada, como perdidos en unas cuencas que le vinieran grandes; si pudiésemos mirar detrás de esos ojos veríamos una casa sombría, y un marido desatento, y un largo insomnio aterido de soledad y silencios, y quizá mucho miedo. Y se detiene luego en la algarabía de los niños que, en el parque cercano, juegan unos junto a otros, no unos con otros, porque hasta cierta edad el niño no sabe jugar sino consigo mismo, y entre carreras y gritos van abriendo sus alas a una mañana con legañas a la que le cuesta arrancar: de un tiempo a esta parte, más que amanecer, el día parece que mintiera que amanece. En un banco apartado dos muchachos comparten canuto y lingotazo, para ir cogiéndole el tranquillo a la jornada, y cien metros más allá, la calle principal, con sus oficinas costrosas y sus comercios en declive, comienza su bullanga de burocracias vírgenes, su trasiego de gentes como usted y como yo que no saben si van o vienen, si los traen o los llevan, pero siguen caminando, ¡ea!, qué vamos a hacerle, mientras lo vayamos contando... Entre tanto, a la mañana de abril (¿qué día es hoy?) se le va poniendo cara de lunes de invierno. Ay, qué lástima.

 

El Día de Castilla la Mancha
18 de abril de 2012