Paco Mora. VAMPIROS

Vampiros

 

Los mecanismos de la memoria son un misterio insondable. Confieso que, a pesar de ser un escritor con fama de transitar el territorio de la infancia donde, dicen, se contiene la esencia del hombre que somos, y aun del que pudimos ser y no seremos jamás, no son demasiadas las imágenes claras, precisas que conservo de aquel niño que en los años 60 del pasado siglo correteaba por su pueblo con las rodillas desolladas, el corazón el vilo y unos ojos como platos, siempre avizor, bebiéndose la luz de cada día. Y la mayoría de esos pocos recuerdos nítidos que uno guarda de aquel tiempo son tan nimios y triviales que da no sé qué reparar siquiera en ellos. ¿Qué extraño resorte me impide recordar el rostro de ese compañero de cole, con el que jugaba a diario, que una triste tarde de agosto se ahogó en el pantano –una tragedia que hizo correr ríos de lágrimas por las calles durante meses- y, sin embargo, grabó a fuego en mi memoria los ojos verdes de una muchacha –apenas los vi unos segundos mientras pasaba el platillo pidiendo la voluntad- que pasó fugazmente por el pueblo con unos titiriteros ofreciendo su espectaculillo de pobres?

Una de las estampas de aquellos años que me ha acompañado siempre es la de una secuencia con el Conde Drácula –colmillos afilados en ristre- junto a la cama de una lozana moza que duerme plácidamente, ajena a la mordedura fatal que la convertirá en vampira. Supongo que contribuye a ello el entorno: un cine de verano –con luna y estrellas de verdad- enmarcando la pantalla del cine. Ha vuelto el recuerdo viendo las fotos de esos esqueletos antiguos encontrados en Bulgaria con unas estacas atravesándoles el pecho. Inquietantes. No está bien que la realidad invada la ficción, porque destruye la gracia y el romanticismo. Por ejemplo: si a especuladores, financieros y políticos (verdaderos vampiros de hoy) jamás de permitiéramos salir del plano al que pertenecen: la mala subliteratura, el mundo sería más habitable. Dónde va a parar.

 

El Día de Castilla la Mancha
27 de junio de 2012