Paco Mora. CARETAS Y FÚTBOL

Caretas y fútbol

 

Uno podrá no creer (o sí) en la justicia divina, y tener sus dudas razonables sobre la justicia humana, pero en lo que siempre ha querido creer –son muchos años hilando versos- es en la justicia poética. Lo que no imaginé nunca es que ésta se diera en el fútbol. Sin embargo eso es, loado sea san Esférico, lo que ha ocurrido. Y no porque la selección española haya vuelto a ganar la Eurocopa (qué alegría nos habéis dado, chicos, en estos tiempos de zozobra: gracias), sino porque han jugado la final dos países, España e Italia que, acosados por los mercados, se encuentran casi intervenidos; lo que implica que previamente hemos eliminado a los que van de más ricos y marcan el paso: qué gozada pensar que no todo se compra con dinero. Y menos, los sentimientos compartidos, por más que les duela a “primas” y “cuñaos” de especuladores y mercaderes. Y es que, dicho desde el respeto y el cariño, no queremos ser alemanes, ¡ea!

Pero no venía hoy a comentar las hazañas de “La Roja”, sino la foto que hace unos días publicaba nuestro periódico. En ella se ve, con un policía de espaldas en primer plano, a ocho personas, entre las que destaca una señora –pelo blanco, brazos caídos- vestida con la típica bata estampada que usan las señoras humildes de cierta edad desde que me acuerdo y, un poco más allá, una mujer joven con un pequeño plato en la mano. Participan, al parecer, en una improvisada cacerolada de protesta por los recortes. Cuesta figurarse, mirando la imagen, la “peligrosidad” de estas personas para que la Subdelegación del Gobierno ande pidiendo informes sobre ellas, por si la “ilegal” concentración diere lugar a multas. ¿En qué año y en qué país vivimos? La gente corriente (inmensa mayoría), para pagar una crisis de la que no tiene culpa, debe ajustarse el cinturón hasta la asfixia y a la vez bajarse los pantalones –lo cual ya es difícil- y hacerlo sin rechistar, si no quieres que te metan el miedo en el cuerpo. O sea, vaselina y chitón. A este paso vamos a tener que salir a la calle con careta y antifaz. Por si las moscas.

 

El Día de Castilla la Mancha
04 de julio de 2012