Paco Mora. VERGÜENZA AJENA

Vergüenza ajena

 

El ministro Montoro confirma lo que se presumía: sube el IVA, se elimina la desgravación por compra de vivienda, se aumenta la jornada laboral (¿y más bajadas de sueldos y despidos?) de los funcionarios, etc., etc. O sea, nada que no temiéramos y que pagarán los de siempre: las clases medias y bajas –ya casi ahogadas de tanto tijeretazo- y que deben (debemos) ser los responsables de la crisis, pues todas las medidas que se toman, con feroz ensañamiento porque llueve sobre mojado, apuntan en idéntica dirección.

Lo que cuesta digerir, ante el tremebundo panorama, son las palabras de la presidenta de Castilla-La Mancha. Dice la señora Cospedal que los nuevos recortes que llegan son “una buena noticia”. ¡Hay que joderse! Uno mira la fotografía que nuestro periódico ponía ayer en portada y, por mucha imaginación que quiera echársele, no ve la “buena nueva” por ninguna parte. Me refiero a esa instantánea con hileras de enfermos en camilla hacinados en los pasillos del Hospital Virgen de la Salud de Toledo. Es decir, que es bueno cerrar plantas en los hospitales para ahorrar (ese es el bien mayor, el ahorro en el gasto) aunque el paciente, que cotiza a la seguridad social, deba permanecer, como mal menor, amontonado en un pasillo de manera indigna y, ante la falta de medios, sin que el médico pueda atenderlo como es debido ni con las mínimas garantías.

Uno siente vergüenza ajena. Porque sin duda ellos (los políticos, los “manostijeras”) jamás sufrirán la denigrante situación de verse apilados en el pasillo de un hospital público en condiciones deplorables. Quizá tampoco ningún pariente suyo en edad escolar sufrirá las consecuencias de los recortes, del desmantelamiento (huy, perdón, quiero decir ajustes y reestructuración) de la enseñanza pública.

Sin acritud: las nuevas “buenas noticias” del señor Montoro no es que cabreen, es que son ya, hablando en román paladino, “tocar los güevos”. Acaso, apelando al caballo de El Espartero, habrá que plantarse un día y decir: ¡basta ya; hasta aquí hemos llegado!

 

El Día de Castilla la Mancha
11 de julio de 2012