La junta directiva de UNAD

Algunos miembros de la Junta Directiva de UNAD

 

La Junta Directiva de UNAD, en su reunión de 16 de diciembre de 2.005, ha decidido expulsar al vocal de Murcia, don José Antonio Martínez Pérez, así como a la asociación que representa.

 Toda la trama viene a raíz de la animadversión personal del presidente de UNAD contra el vocal de Murcia, agravado tras la denuncia interpuesta por el señor Martínez contra el todavía presidente, José Luciano Poyato y contra el actual gerente (entonces tesorero), Jesús Martín, por haber incurrido en un presunto delito por percibir sendos sueldos, cuyo montante aproximado asciende a la cantidad de 6.000 Euros mensuales (SEIS MIL EUROS MENSUALES) de los presupuestos de UNAD, en contra de lo que en ese momento establecían los Estatutos, cuyo tenor literal es el siguiente:

                                                                                                                    Artículo 20.- Los cargos de la junta directiva son electos y GRATUITOS (...)

La Ley de Asociaciones, en su artículo 11.5, dispone:

"En el caso de que los miembros de los órganos de representación puedan recibir retribuciones en función del cargo, deberán constar en los Estatutos y en las cuentas anuales aprobadas en asamblea."

Ambos sueldos fueron aprobados por la Junta Directiva de 11 de julio de 2.003, días después de la elección de Poyato como presidente, sin el conocimiento de la Asamblea General (así lo manifiesta el vocal de Madrid, señor Saleta, en la misma Junta Directiva) lo que podría suponer la vulneración de la Ley de Asociaciones y poniendo en peligro los beneficios fiscales derivados de su Declaración de Utilidad Pública. Aunque la cantidad de la que habla el documento es de 220.000 pesetas y que el alta de ambos debía ser en el Régimen General de la Seguridad Social, lo cierto es que, chuleando a la propia Junta Directiva, se dieron de alta como autónomos por prestación de servicios, multiplicando la cuantía a percibir hasta llegar alrededor de 6.000 Euros mensuales.

 

Página 4 del acta de Junta Directiva de 11 julio 2003

 

Dichas expulsiones han sido realizadas tras una serie de actuaciones iniciadas a instancia del "Colectivo La Huertecica" (la asociación de la que Poyato era gerente) junto a una asociación instrumental de ésta, también miembro de UNAD, denominada "Colectivo de Padres y Amigos Contra la Droga en Apoyo a La Huertecica"  (Curiosamente, en todos sus escritos evitan plasmar su denominación exacta)

 

Impugnación de las elecciones de Murcia

 

 

Asimismo, el presidente de AREMUPD, Mariano Marín-Blázquez, que no estuvo presente y que firmó una delegación de voto a favor de la Asociación Todos Contra la Droga, remite por fax un curioso escrito al presidente de UNAD el día 8 de septiembre de 2005  donde afirma que "se han dado situaciones anómalas o irregulares que la Junta Directiva de AREMUP no puede permitir", a saber:

"Inexistencia de elección de mesa de presidencia para el proceso"

"Presentación de un documento de voto, firmado por mí, que en ningún caso formalicé para ello"

"In admisión de una delegación de voto, correctamente efectuada, a favor de D. Antonio Povedano Rodríguez, vocal de la Junta Directiva"

Ni que decir tiene, que el tal Marín-Blázquez no puede afirmar si se conformó la mesa electoral porque no estaba presente y el vocal de AREMUPD que presentó la delegación de voto firmada por la secretaria no estuvo presente en casi ningún momento de la asamblea atendiendo su teléfono móvil, con un desprecio inaudito a los allí convocados. Los mismos hechos le quitan la razón cuando TODOS los presentes (incluidos los impugnantes) emitimos nuestro voto ante una mesa electoral que él dice que no existía. Afirma que no formalizó la delegación de voto en la que aparece su firma, cuya copia obra en poder de UNAD. La Comisión Permanente interpreta que no firmó ninguna delegación de voto, y así lo plasma en su escrito acusatorio. Esa falsa afirmación podría suponer, en la práctica, la acusación del delito de falsedad documental contra el portador de la misma, señor Navarro-Soto, con lo que la Junta Directiva podría haber incurrido en sendos delitos de calumnias e injurias:

"Chocante" es su afirmación (no sabemos si enmarcarla en ignorancia o en mala fe) de que la delegación de voto presuntamente firmada por la secretaria, sin la preceptiva firma del presidente, condición indispensable para su validez, está "correctamente diligenciada", cuando para estar correctamente diligenciada (sin comillas) precisaba de la firma del propio presidente de AREMUP y esa firma no aparece en el documento, casualmente... Esas alucinaciones sirven como base, junto a la impugnación de los compañeros de asociación del actual presidente de UNAD, para la expulsión del señor Martínez, anular la vocalía autonómica y expulsar a la asociación APAD, de la que el señor Martínez es el presidente, y dan idea de como ha transcurrido todo el proceso de expulsión auspiciado por uno de los mismos individuos a los que denunció por el presunto DELITO al que aludíamos al principio; una Junta Directiva convertida en brazo ejecutor de los más bajos deseos del todavía presidente, lo que los podría convertir, de esa manera, en cómplices necesarios y, por tanto, responsables solidarios de cuantas consecuencias económicas y penales deriven del fallo de los Tribunales de Justicia.

Respecto a este asunto, el presidente de nuestra asociación envía una carta a UNAD, que reproducimos íntegramente:

 
   

                                                                                     

SANTIAGO _________ , PRESIDENTE  de la Asociación de Atención al Drogodependiente QUIERO, ante el escrito de fecha 28 de septiembre de 2.005, remitido por fax a esta asociación el 20 de octubre, previa consulta con el secretario Sr. ______, he de manifestar lo siguiente:

 

1.      Entendemos que la impugnación de La Huertecica debe carecer de base, puesto que a lo largo del proceso electoral se observaron, en todo momento, lo que prescriben los estatutos sociales, el reglamento de régimen interno y las directrices de la junta directiva de UNAD enviadas expresamente al vocal Sr. Martínez para las elecciones autonómicas de UNAD en Murcia.

2.      No nos ha sido facilitada la carta de impugnación citada, por lo que no podemos entrar a valorar los motivos que, presumiblemente, alegan, porque algo alegarán y, suponemos, tendremos derecho a ver qué es eso tan grave que ha ocurrido para suspender una vocalía sin darnos opción a las demás asociaciones afectadas a posicionarnos, que es lo que exigen los estatutos como paso previo a una acción de tal gravedad.

3.      Tampoco nos han facilitado la carta del presidente de AREMUPD que ustedes citan, por lo que no sabemos el contenido, tan sólo la referencia, o interpretación, de UNAD sobre ese escrito.

4.      No sabemos por qué es vinculante lo que diga La Huertecica y, de hecho, se toma al pie de la letra su escrito y se anulan unas elecciones sin más datos que los suyos y nuestras alegaciones no son vinculantes. Suponemos que habrá una explicación lógica, pero no somos capaces de adivinarla.

5.      No sabemos por qué dicen que olvidemos las rencillas personales -¿de quien con quien?-. Lo que sabemos es que vamos a contestar al escrito diciendo lo que pasó y aportando unos datos que, en su momento, nos pasaron desapercibididos.

6.      Respecto a los 45 días hábiles de plazo, interpretan ustedes que son desde la fecha de expiración del mandato hacia atrás. Nosotros no lo interpretamos así, sino justo al contrario. Ustedes en su momento tampoco porque hay una reunión de Junta Directiva posterior a la fecha que señalan como límite y en ningún momento dijeron que estuviera fuera de plazo. Además, ustedes fueron los que dieron las órdenes oportunas durante todo el proceso electoral ¿Por qué no dijeron en ese momento que todo estaba ya fuera de plazo? No lo dijeron porque no lo estaba.

7.      No es cierto que se incumpliera el plazo de 30 días para presentar candidaturas por parte de la candidatura del Sr. Martínez. Tampoco se incumplía en el caso de las candidaturas de La Huertecica y de su asociación de padres. Sin embargo, tras la renuncia de estas dos últimas candidaturas y la presentación de otra distinta, esta última sí que estaba fuera del plazo de 30 días hábiles, por lo que no sería válida. Por tanto, la única candidatura válida sería la presentada por la Asociación APAD y QUIERO.

8.      Es falso que se incumpliera el plazo de 15 días hábiles para la comunicación a las asociaciones de las candidaturas presentadas. Ese asunto ya se trató en la asamblea de Murcia porque los impugnantes intentaron alegar que no habían recibido la carta, lo que quedó resuelto tras la exhibición por parte del vocal Sr. Martínez de los acuses de recibo firmados por todas y cada una de las asociaciones, en plazo y forma.

9.      Respecto a las irregularidades en las delegaciones de voto debemos decir que, estudiados los estatutos por esta asociación tras la impugnación de la Huertecica, parece que unas estaban correctamente diligenciadas y otras no. A unas les faltaba el sello, a otras la firma del secretario o del presidente. No podemos recordar exactamente cuáles eran las que cumplían todos los requisitos y las que no, pero como parece que se ha abierto una comisión de investigación suponemos que será esa comisión la encargada de validar o rechazar las delegaciones correctas y las incorrectas.

10.  No entendemos por qué afirman que el Sr. Martínez validó una delegación de voto que le era favorable. ¿Favorable antes de votar? ¿Esa es la idea de democracia que entiende UNAD? Las delegaciones de voto existentes antes de una votación son neutras, es decir, no favorecen a nadie ¿o es que están acusando al Sr. Martínez de un delito? Si eso es así les rogamos que lo pongan en conocimiento inmediato de la justicia.

11.  Ese voto de AREMUPD que todos supimos tras la votación, que no antes, que era favorable a la candidatura del Sr. Martínez, no sabemos si es o no válido al igual que otros, pero eso es algo que deberá decidir la comisión de investigación y no nosotros.

12.  Es, a nuestro entender, nula, la delegación de voto que AREMUPD dio a un señor que se presentó por allí y que se identificó como vocal de la Junta Directiva de AREMUPD, porque dicho documento llevaba el sello de AREMUPD y un garabato ilegible que dijo era de la secretaria, pero no la preceptiva firma del presidente. A pesar de ello, los impugnantes pretendieron hacer una numantina defensa de ese documento a pesar de saber que no tenían razón alguna para ello. ¿Sería porque sabían que ese voto estaba previamente pactado para su candidatura? Nos lo preguntamos, precisamente, por lo que afirma UNAD en su escrito y por la crispación y desolación mal disimulada del presidente del “Colectivo de padres y amigos en apoyo a la Huertecica”.

13.  En todo proceso electoral pueden haber discrepancias respecto a la validez de los votos, igual que ocurre en cualquier elección democrática. Para ello hay unos cauces legales –en este caso la comisión de investigación- que determinarán si esos votos son válidos o hay que anularlos. Lógicamente, deberán valorar las demás delegaciones de voto y en las que falte alguno de los requisitos estatutarios (firmas o sellos) los deberán anular y contabilizar únicamente los válidos. Así funciona la democracia.

14.  Respecto a la constitución de la mesa electoral, es evidente que sí se constituyó y se aceptó por todos los presentes, de hecho le fueron entregadas al presidente de la mesa Sr. Martínez todas las delegaciones de voto, se procedió a la votación y se aceptó –así lo parecía, al menos- el resultado de ella, con las consiguientes enhorabuenas a la candidatura ganadora por parte de los presentes. Por cierto, ninguno de los impugnantes pidió formar parte de la mesa cuando se propuso su constitución y todo se hizo por los cauces habituales.

15.  En el acta de la asamblea no puede incluirse como presente al tal Sr. Povedano (vocal de AREMUPD) puesto que no tenía ni voz ni voto, por lo anteriormente expuesto y lo mismo daba que en el momento de la votación estuviera llamando a su asociación o al Papa de Roma. El resultado práctico iba a ser el mismo.

16.  Es FALSO que el Sr. Cruzado dijera en ningún momento que no se hubiera constituido la mesa electoral y que constara en acta. Si no la hubiera considerado constituida, jamás hubiera entregado su delegación de voto al presidente de la mesa, obviamente. Pero independientemente de que los hechos demuestran que miente, nadie de los allí presentes pudo oír decir semejante frase porque nunca la dijo.

17.  Es cierto que el señor Ibarra pidió que constara en acta que el Sr. Povedano estaba presente (por cierto, el Sr. Povedano se ausentó de la votación voluntariamente sin que nadie se lo pidiera). También es cierto que el Sr. Ibarra no protestó ni se negó a votar cuando vio que el Sr. Povedano estaba hablando por teléfono. Lo lógico y natural hubiera sido que se hubiera negado a votar hasta que estuviera presente y no lo hizo. ¿A qué viene ahora a alegar que ese señor estaba hablando por teléfono y que por eso hay que anular la vocalía de Murcia? ¿Suena demencial o estamos hablando de otra asamblea?

18.  Lo mismo decimos de la señora Alfonsa Huete. Es inaudito lo que ahora se intenta decir. Por cierto, la señora Huete dijo que NO PERTENECÍA A FESTINA LENTE, ni como miembro de la directiva ni como asociada y eso no aparece en el acta cuando podría ser motivo –presumiblemente- de anulación de su delegación de voto por Festina Lente.

19.  Esas manifestaciones que dicen haber sido corroboradas con los citados asistentes a la asamblea (suponemos que en “los citados” no entra el Sr. Mora porque sostiene una versión contradictoria, ni el Sr. Martínez. Tampoco el Sr. Navarro-Soto). Suponemos que los demás presentes tendrán algo que decir y no sólo los impugnantes, todos ellos de La Huertecica, qué casualidad…

20.  Respecto a la no asistencia del secretario de UNAD, no creemos que suponga ningún problema ni vulneración de estatutos o reglamento, en concreto el artículo citado 31.1.h que, suponemos, es de los estatutos aunque no lo especifican. Parece ser que los mismos impugnantes fueron los que pidieron su presencia, pero es que en nuestra asociación nos hemos enterado con posterioridad, cuando ya parecía que el secretario tenía las maletas hechas. No entendemos que su presencia fuera necesaria y, por ende, sí que podría entenderse como una injerencia en la Asamblea Territorial, que es autónoma. Y ahora viene, de nuevo, la pregunta del principio: Si la Asamblea estaba convocada fuera de plazo ¿cómo es posible que el secretario quisiera estar presente en algo ilegal? Lo normal sería anular previamente la Asamblea y convocar la Junta Directiva otra Asamblea, cosa que no sólo no se hizo, sino que se fue siguiendo, paso a paso desde UNAD como si fuéramos niños de párvulo.

21.  No vamos a entrar a diseccionar el artículo 17.1 ni a ver qué significa eso de de la personalidad jurídica o los mandatos. Lo que está claro es que el vocal autonómico tiene la máxima representación en la Asamblea Territorial -así se dijo expresamente por la Junta Directiva  en el conflicto de las elecciones de Valencia-. También está claro que el vocal Sr. Martínez ha seguido las directrices que le marcaban desde la propia Junta Directiva de UNAD, aunque ahora quieran hacer parecer que no fue así. Otra cosa es que traten a las Asambleas como niños de teta y tenga que venir el secretario a no sé qué. Por cierto, esta asociación que presido se opuso a la presencia del secretario, una oposición más simbólica que real, porque independientemente de lo que digamos, el secretario, o cualquier otro miembro de la Junta Directiva, es muy libre de ir donde quiera ¡faltaría más!, pagando de su bolsillo ¿no? El caso es que no existía la unanimidad necesaria para que el secretario apareciera por Murcia y, suponemos, decidió él solito no venir. Lo cual agradecimos sobremanera, dicho sea de paso.

22.  Respecto a las convocatorias a las que podamos haber sido convocados por el Sr. Martínez, suponemos que son las mismas que las que convocó el Sr, Poyato en su etapa de co-vocal… las justas y necesarias. En ese sentido nosotros no tenemos queja alguna y no sabemos quién tiene queja, salvo La Huertecica que, últimamente, se queja hasta de la sequía. Culpa del Sr. Martínez, al parecer.

23.  ¿Son tan amables de decirnos qué “irregularidades” habían detectado y por qué han esperado a ver el resultado de la votación para actuar? No serían tan graves… Es que no las especifican en su escrito y, claro, no podemos responder a esa acusación.

24.  En cuanto al nombramiento de vocal sustituto -¿o debería ser “elección democrática”?- suponemos que si la Junta Directiva se había percatado de ello, lo normal es que lo hubiera ordenado al Sr. Martínez. Igual la “culpa” es compartida. ¿O es un simple olvido sin más? Tampoco creemos que eso haya supuesto un problema ni en la Asamblea Territorial de Murcia ni en la Junta Directiva, ni que tenga que salir ahora a colación. Creo que de lo que estamos tratando es de si hubieron irregularidades, o no las hubieron, en las elecciones de julio ¿o nos hemos perdido?

25.  La presunta actitud despectiva del vocal hacia la Junta Directiva es algo tan subjetivo y etéreo que no se mantiene en pie. Una persona que forma parte de una Junta Directiva no puede mantener una actitud despectiva. Más bien, observamos que la actitud despectiva es de la Junta Directiva hacia el Sr. Martínez, acusándolo sin pruebas de una serie de actuaciones “irregulares” que, además de ser falsas, nunca pueden justificar la anulación de unas elecciones sin haber escuchado a las partes implicadas. Tampoco sabemos qué motivos de urgencia o de gravedad pueden existir para esa anulación y, sobre todo, para la expulsión de la asociación que preside el Sr. Martínez quien actuó, en todo momento, como Vocal Autonómico, y nunca como presidente de su asociación, salvo que hayan otros motivos que se nos escapan –o que preferimos que se nos escapen-.

 

En definitiva, la posición de esta asociación respecto a la impugnación de las elecciones autonómicas en Murcia es de auténtico estupor. No existe un solo motivo para dicha impugnación, salvo la “rabieta” de los perdedores, unos perdedores que no son tales puesto que la comisión de investigación abierta al efecto corroborará que su candidatura está presentada fuera de plazo y, por tanto, la única candidatura válida, es la compuesta por APAD y QUIERO, que sí se presentó en plazo y forma. Lo demás son ganas de dar el follón.

 

Exigimos a la Junta Directiva de UNAD que, aplicando el artículo 18.2, de los estatutos sociales –que ha conculcado-, ANULE INMEDIATAMENTE la decisión de suspender la Vocalía autonómica en Murcia salida de unas elecciones democráticas y limpias, que es como lo fueron: unas elecciones más que escrupulosamente realizadas a sabiendas de que iban a ser miradas con lupa, una lupa que parece ser diferente según donde se utilice y, a pesar de ello, son enmierdadas por un sector minoritario, por una sola asociación que, increíblemente, tiene cuatro votos en la Asamblea Territorial de Murcia, algo inaudito en democracia y que los propios estatutos de UNAD castigan. Pero ahí no se posiciona la Junta Directiva, se posiciona en que un señor de una asociación de Murcia se presenta en una asamblea territorial con un documento que mucho nos tememos que hasta pueda estar falseado, presuntamente firmado por una presunta secretaria de su asociación, sin la firma del presidente. Y de ahí sale todo el pollo. Exigimos seriedad y exigimos que se acepte sin más pataleos de patio de colegio la voluntad libre y soberana de la Asamblea Territorial de Murcia, por mucho que le haya disgustado a  alguien de UNAD. Si tan incómodos están, que se vayan y, si no, que se aguanten con el resultado y no intoxiquen más, que ya está bien de idioteces.

 

Exigimos a la Junta Directiva de UNAD que abra una comisión de investigación independiente que valore la actuación del “Colectivo La Huertecica” y sus presuntas asociaciones instrumentales en todo este entramado.

 

Exigimos que, si se demuestra que esas asociaciones son instrumentales, sean expulsadas de UNAD, junto a La Huertecica como impulsora de esa presunta ilegalidad, así como el expediente al vocal que hizo posible su admisión, “casualmente” Gerente de una de ellas, administrador de otra y compartiendo sedes, personal, teléfonos y actividades con las otras dos ¿Casualmente? Se llama José Poyato Roca… ¿Les suena?

 

Y, entretanto, la Junta Directiva tragando sapos ¿en aras de qué? ¿Ignorancia, vanidad, pasotismo, camaradería mal entendida? Le recordamos a la Junta Directiva que son todos y cada uno de ellos los responsables de esta canallada y serán ellos, cada uno de ellos, individualmente, si esto no se soluciona de forma inmediata, los que responderán ante la justicia ordinaria.

 

En cualquier caso, puesto que todo este asunto ha saltado de ser un tema estrictamente personal entre el todavía presidente de UNAD y el vocal autonómico –como diría aquel: un simple juego de policías y ladrones- al haber salpicado al resto de asociaciones de la Territorial de Murcia y, personalmente, al vocal suplente, secretario de esta asociación, no sólo nos reservamos expresamente el derecho de acudir a los tribunales de justicia, sino que si no es tomado en consideración este escrito antes del plazo de 40 días (desde el 16 de septiembre, se entiende) que marca la Ley para presentar impugnaciones judiciales, lo vamos a hacer para acabar, de una vez por todas, con toda la mierda que nos salpica a todos, incluidos los miembros de la junta directiva de UNAD, cómplices necesarios de esta ilegalidad. Algo huele a podrido y alguien debe ir saneándolo ya. Alguien independiente. Que la ley del oeste se quede reservada a las películas. Es la hora de la razón. Caiga quien caiga y cueste lo que cueste. En una democracia primero se pregunta y después, si hay que disparar, se dispara. Así lo ordenan los artículos 12.e, 18.2 y 31.5 de los estatutos sociales y así vamos a hacer que los cumplan.

 

En Lorca a treinta y uno de octubre de dos mil cinco.

 

AL PRESIDENTE DE UNAD.-

 

Asimismo, el vocal autonómico suplente, secretario de esta asociación, envía a UNAD otra carta sobre todo este asunto, que reproducimos íntegramente:

A LA JUNTA DIRECTIVA DE UNAD

 

FRANCISCO JOSÉ _______  ___________, Vocal Autonómico suplente de UNAD en la Región de Murcia, en calidad de tal y ante la Junta Directiva de UNAD

  

E X P O N G O

  

Que soy parte interesada en la cuestión planteada contra mi compañero, José Antonio Martínez Pérez, al haberme salpicado de lleno la admisión de la impugnación presentada por El Colectivo La Huertecica y su Colectivo de Padres.

 

Esa impugnación, amparada en unas afirmaciones que no me han sorprendido, viniendo de donde vienen, ha supuesto el inicio de unas actuaciones que considero descabelladas, inmorales e ilegales, ante las que, lógicamente, no puedo permanecer ni mudo ni quieto.

 

No sé cómo calificar lo sucedido hasta ahora, pero lo que sí sé es que no va a quedar impune. De eso me voy a encargar personal y gustosamente.

 

En primer lugar, debo decir que he sido testigo de primerísima mano en las elecciones a vocal autonómico celebradas en Murcia el pasado día 29 de julio. Digo esto porque parece ser que se ha creado una presunta comisión de no-sé-qué (no sé si vosotros lo sabéis), comisión que en ningún momento se me ha comunicado que se haya creado, aunque tengo referencias de ella por un escrito que envió UNAD a mi asociación citando al presidente a una reunión urgentísima que se iba a celebrar de hoy para mañana en Cartagena, es decir, a 500 kilómetros de donde trabaja el presidente de QUIERO. Creo que hay otras formas de convocar, máxime cuando la “urgencia” no es tal, sino el acomodo de dos de las personas que componen esa presunta comisión de no-sé-qué. Ni siquiera al resto les acomodaba ese día.

 

Pasados unos días, me puse en contacto telefónico con dos de esos componentes de la “comisión”. Con uno pude hablar el tiempo de decirme que lo llamara al día siguiente, a una hora concreta. Ni que decir tiene que ese día y a esa hora tenía el móvil apagado. La otra persona con la que me puse en contacto me atendió muy amablemente, aunque se quedó sorprendida de que la llamara. No entiendo tal sorpresa cuando era la comisión la que debería haber contactado –y contado- conmigo, por obligación estatutaria… El caso es que estuvimos hablando un buen rato y me comprometí con esa persona a facilitar cuanta documentación obre en mi poder para demostrar las falsedades que le imputan al vocal. Parece que no va a hacer falta que la aporte yo porque el señor Martínez, vocal de Murcia, me asegura lo hará en breve y que si no lo había hecho antes era porque consideraba que no había llegado el momento procesal oportuno.

 

Pero centrándonos en lo que interesa y obviando los “trapos sucios” que ahora pretende airear UNAD, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid (tonterías tales como que el señor Martínez no acudió a tal o cual reunión), quiero manifestar que el proceso electoral en Murcia, en contra de lo que ahora afirman los representantes de La Huertecica, se hizo todo lo escrupulosamente bien que es deseable. Es cierto que si, a pesar de ello, se intenta hurgar, siempre saldrán “fallos”, pero eso ocurre en todo y no significa que se descalifique todo un proceso, ni mucho menos. Y es que re-escribir la historia es muy peligroso porque nos podemos encontrar con testigos directos, como es mi caso.

 

Voy a hacer el relato de lo que allí ocurrió, y lo que ocurrió es ni más ni menos que se celebraron unas elecciones territoriales a las que acudieron 7 personas, de las cuales, una de ellas estaba sobrando porque se presentó con una representación que únicamente firmaba, presuntamente, la secretaria de su asociación, sin la preceptiva firma del presidente. Me refiero a un tal Povedano, que pretendía representar a la Asociación AREMUPD. Lógicamente, el presidente de la mesa (dicho sea de paso, todos lo aceptamos como tal) ante la presencia de una delegación de voto firmada por el presidente de AREMUPD, dio validez a ésta por estar firmada por el representante legal, por supuesto con mayor representación que el tal Povedano y que la de la secretaria presuntamente firmante del certificado de representación de AREMUPD (mantengo unas más que razonables dudas sobre la autenticidad de dicha firma porque no coincide con la registrada en el Registro de Asociaciones de Murcia, pero bueno…). No voy a hacer mención del sermón que nos soltó el representante del Colectivo La Huertecica, por carecer de importancia en este asunto.

 

Nos encontramos con la esperpéntica escena del vocerío del representante del Colectivo de Padres y Amigos en Apoyo a La Huertecica, erigido en colérico defensor del tal Povedano, hasta el extremo de afirmar que dicho individuo, al ser vocal de AREMUPD y estar presente allí, tenía más legitimidad que el presidente, que estaba presente “solamente” con su delegación de voto. Inaudito pero cierto.

 

Visto cómo se encaminaban los acontecimientos, yo mismo tuve que echar mano de los estatutos de UNAD, junto a la representante de Festina Lente, para comprobar el tenor literal de ellos respecto a la forma de diligenciar esas delegaciones. Pudimos ver, entre todos, que era preceptiva la firma del presidente y en eso estuvimos de acuerdo –parecía que el “defensor” de Povedano también lo estaba, porque dejó de vociferar, pero veo que sigue con su error-. Leyendo los estatutos vimos que no sólo era preceptiva la firma del presidente, sino la del secretario. Curiosamente, las delegaciones de voto del presidente del Colectivo La Huertecica y del “defensor vociferante”, representante de la asociación adyuctriz de La Huertecica, es decir, “Colectivo de Padres y Amigos Contra la Droga en Apoyo a La Huertecica”, estaban diligenciadas sin la firma del secretario… Tampoco llevaba la firma del secretario la delegación de voto de AREMUPD. No así las de las asociaciones QUIERO, APAD, TODOS CONTRA LA DROGA, ANTIDROGA EL SALVADOR, ASOCIACIÓN VOLUNTARIADO DE ACCIÓN SOCIAL  y FUNDACIÓN FESTINA LENTE, que estaban diligenciadas con la firma del secretario y el visto bueno del presidente, es decir, 6 de las 9 asociaciones que, de una u otra manera, pertenecen a la Asamblea Territorial de Murcia, muy por encima de cualquier quorum necesario para validar una votación.

 

Visto el ambiente que se respiraba ante las alucinantes manifestaciones del “vociferante” y candidato “opositor”, todos estuvimos de acuerdo a la hora de validar, o no, las delegaciones de voto, siendo admitidas todas ellas, salvo la que, presuntamente, firmaba la secretaria de AREMUPD, con nuevo vocerío del señor Ibarra, que pidió que constara en acta su protesta. Resulta que sí, que constó en acta esa protesta…

 

De la misma forma que TODOS –salvo el vociferante- estuvimos de acuerdo en quién debía y quién no debía votar; estuvimos de acuerdo en que la mesa se constituía bajo la presidencia del señor Martínez; estuvimos de acuerdo en que existían dos candidaturas que TODOS aceptamos como válidas; y estuvimos de acuerdo en otra serie de cuestiones menores, incluyendo la exigencia del vociferante y “opositor” para que el señor Martínez realice su tarea conforme promulgaba el representante de La Huertecica en el sermón inicial al que antes aludía.

 

Toda la asamblea discurrió por los cauces normales en este tipo de actos, incluida la sempiterna voz, de nuevo,  del vociferante de turno…

 

Y ahora me pregunto: ¿si por un escrito cuya falsedad es más que manifiesta se ha abierto expediente de expulsión contra el vocal y contra su asociación, qué ocurrirá el día que esa Junta Directiva sea capaz de comprender que no sólo la impugnación se sustenta sobre premisas falsas, sino que lo que realmente existe es una lucha personal entre el todavía presidente de UNAD y la asociación que lo respalda, La Huertecica (incluidas las otras tres que dependen directamente de ella) contra el señor Martínez?¿Echarán al Luciano de la presidencia? ¿Lo lapidarán? ¿Le harán un monumento? ¿Lo suspenderán de sueldo pero no de empleo, o de empleo pero no de sueldo? ¿Alguien será capaz de pararle los pies a ese individuo o va a tener que ser la justicia la que tenga la última palabra con el consiguiente descrédito para UNAD? ¿Se hará cómplice la Junta Directiva de las artimañas del Luciano? ¿Alguien es consciente de lo que realmente está pasando? ¿Es todo una locura o es que vivo en Babia, provincia de León, dicho sea de paso? Ya basta de juegos, de idioteces y de intrigas. No digo hasta donde estoy de todo este asunto y no voy a consentir que vaya a más.

 

SOLICITO Y EXIJO a la Junta Directiva que cese en el apoyo a esta barbaridad. EXIJO a la Junta Directiva que se signifique sobre este atropello, miembro por miembro. Caso de no hacerlo, lo entenderé como un apoyo explícito a todas las ilegalidades que se están cometiendo, siendo responsables todos y cada uno de los miembros de la Junta Directiva, personalmente, de las consecuencias económicas y legales, de forma solidaria, tal y como prescribe la Ley de Asociaciones. Lo exijo…

 

Igualmente, EXIJO a quien corresponda, me convoque a la Junta Directiva de 16 de diciembre próximo, en mi calidad de vocal autonómico suplente, caso de no hacerlo al señor Martínez, dado el expediente abierto contra él, que no contra mí. También EXIJO que, cumpliendo el tenor literal de los estatutos de UNAD y el Reglamento de Régimen Interno, dado que el señor Martínez está incurso en dicho expediente, sea nombrado quien esto suscribe para formar parte de cualquier comisión de investigación y/o disciplinaria que afecte a cualquier miembro de la Asamblea Territorial de Murcia.

 

En Lorca, para Madrid, a siete de diciembre de dos mil cinco.