| ADVERTENCIA
Van a tumba abierta desde la
primera canción, un himno delicuencial donde explican que ellos
son “los bichos que nacen de los claveles”. Donde avisan, recuerden, que
“no hay veneno que nos mate”.
PRECOCIDAD
Dicen que son críos de
17, 18 años. Hay que creérselo, aunque cueste imaginar que
hayan vivido lo suficiente como para hacer varias coplas sobre el gozo
y la miseria de las drogas. La miseria de conseguirlas...
EXTERIORES
Puede que en el Sur, en su Jerez
de origen, se crezca rápido. Lo seguro es que allí se aprende
rápido si tienes las orejas limpias: mucho arte en su calle, muchas
guitarras que se parten la camisa.
VENENOS
El nombre, ya lo imaginan, viene
de “Los delincuentes”, la clásica del primer LP de Veneno.
Hay algo de Kiko Veneno, bastante de Pata Negra. Pero también saludan
a Manu Chao y Frank Zappa, a Jimi Hendrix y Los Ramones.
GENESIS
En el año cero de Los
Delinqüentes, el guitarrista y cantante Miguel Benítez Gómez,
alias Migué, y el guitarrista Marcos del Ojo Barroso, más
conocido como Canijo, compañeros de andanzas desde el instituto.
QUÍMICA
A los dos pillos menores de edad
se les unió Diego Pozo Torregrosa, de Palocortao, y se pusieron
a punto de caramelo en una explosión de ganas y de creatividad.
Josema García-Pelayo se ocupó del manageo y la producción.
CONQUISTA
Grabaron maquetas y consiguieron
enseguida un contrato editorial para sus canciones. Tuvieron que acercarse
a la capital para demostrar que tenían lo que hay que tener para
grabar. Lo demostraron y fueron fichados.
AVENTURAS
En Madrid, se fueron al Retiro
y pillaron unas pesetillas, aparte del contacto para una fiesta “de ricachones”
en Somosaguas. También animaron el fin del rodaje de “Torrente 2”.
Triunfando ante oídos vírgenes.
ARDOR
“El sentimiento garrapatero que
nos traen las flores” es un disco impetuoso, hecho sin concesiones: aquí
te pillo y aquí te mato (de placer). Las canciones han sido forjadas
en hermandad y se nota: pegan, pegan fuerte.
DESTILACIÓN
José Manuel García-Pelayo
ha captado toda la frescura primigenia en La Bodega, su estudio jerezano.
Hay pinceladas ajenas – flauta, acordeón, el Hammond del Reverendo
– pero aplicadas con discreción. Aquí, cuanto menos, más.
LIBERTAD
Esta es música única,
hecha en estado de gracia y pureza. No se ha pensado en las radio-fórmulas
pero sí en la auto-expresión. Frente a tantos grupos sureños
que nos llegan planchados y envasados al vacío, pura vida.
AUDACIA
la vida que brota en la puta
calle, entre gente inteligente y creativa, despojada de prejuicios, con
vivencias para compartir. Nervio, impulso, descaro, ironía, aroma
fuerte y ¡por la cara!
AVISO
Se lo montan de guerrilleros.
Así, planean subirse a un camión y asaltar las praderas de
Festimad con sus palmeros, su percusionista y su bajista. Si oyen un alboroto
jerezano en la distancia, ya saben: Los Delinqüentes. |