
Ayer dio comienzo la 57ª edición del Festival de cine de Cannes en medio de una alfombra roja que ha contado con las dosis de glamour y espectáculo habituales en este tipo de eventos. Entre otros, vimos desfilar camino de La Croisette a Quentin Tarantino, que preside este año el jurado, acompañado por Sofía Coppola, la última ganadora del Oscar de Hollywood al mejor guión original. Tarantino aprovechará además su presencia en Cannes para desvelar al viejo continente cómo termina la venganza de La Novia, presentando, fuera de concurso, el volumen 2 de Kill Bill. Le acompañarán en el jurado Emmanuelle Beart y Kathleen Turner.
Pisaron también la alfombra Laetitia Casta, espectacular, como lo era el vertiginoso escote de la oriental Gong Li. Y como tres son mejor que dos, completó la terna del glamour la india Aishwarya Rai. Finalmente llegaron Almodóvar, acompañado entre otros por Gabriel García Bernal, Fele Martínez y Javier Cámara, y dentro del palacio de festivales, por Victoria Abril, Ángela Molina, Marisa Paredes, Carmen Maura y Leonor Watling. La proyección, dedicada por el manchego a las víctimas del 11-M, fue acogida fríamente por el público. No sé si es porque los franceses esperaban algo más festivo, pero la película va de lo que va, no le vamos a buscar la risa y la diversión donde no hay.
Después de la jornada inaugural, se podrán ver a lo largo del festival películas como la esperada Shrek 2, que nos contará en plan "sé lo que hicisteis después de la boda" lo que pasó en la luna de miel del ogro verde y Fiona, dentro de la sección oficial. Otra esperada es Fahrenheit 9/11, lo nuevo de Michael Moore, que ha estado precedida estos días por la polémica que ha suscitado la negativa de Disney a estrenarla por acercarse la época electoral en los states, y es que el filme arremete contra la política de Bush antes y después de los atentados del 11-S. Hoy hemos conocido que Disney ha vendido los derechos de la producción a Miramax, que al fin podrá estrenarla libremente.
Y para la jornada de hoy en el festival se estrena la que está llamada a ser la superproducción épica del año, Troya. De ésta hablaremos mañana.