
Después de calentar el ambiente durante los días previos, hoy os traigo mis impresiones sobre Troya, que disfruté ayer en Kinepolis. Fui allí porque verla en estas salas es lo más parecido a haber estado en la misma Troya hace 3.200 años. Antes de la película, merecen atención los trailers que pusieron: Harry Potter y el prisionero de Azkaban, que es la leche condensada, con esos dementores. Casi parece más una película de miedo que de HP, y claro, el trailer del THX, que siempre me emociona ver esa bola estallando con los rayos y truenos de fondo. Y con esto y otros quince minutos de trailers y anuncios varios, comenzó la película.
El filme cuenta con un reparto de lujo para contarnos los tejemanejes que se cocían en las islas griegas hace más de tres milenios. Forman ese reparto los reyes, príncipes y héroes que ansían conquistar territorios, se enamoran y van a la guerra. De todos ellos, el que más me ha gustado es Héctor, interpretado por Eric Bana. Y es que el tío hace un papelón: Su personaje tiene más fuerza que Aquiles, Paris, los reyes griegos, algún dios y unos cuantos barcos llenos de soldados juntos. Después de Hulk, donde había cogido un poco de tirria a este actor, con Troya ha hecho méritos, y ahora goza de todo mi respeto.
En cambio, su hermano Paris es un soso de cuidado. Que quede claro que no he leído La Ilíada, y probablemente el personaje tenga que ser así, pero no hace apenas nada, sólo liarla... Claro, que ya es bastante. Y para una cosa buena que se le ocurre hacer (quemar el caballo), van y no le hacen caso. Eso sí, su habilidad con el arco, consolidada con tres años de experiencia al servicio de elfos y medianos, está muy bien aprovechada.
De las chicas, el personaje de Briseida tiene más fuerza y profundidad que el de Helena (Diane Kruger), equivalente femenino de Paris, es decir, que su única función es liarla. Pero bueno, ahí está, y bien que está (además, si no se lía, no hay película ni historia, ni nada).
Para completar el reparto, Brad Pitt está correcto en su personaje de Aquiles. Llegué a odiarle un poquito por esa obsesión con la gloria y la fama que le conducirán a la inmortalidad, y por tanto a hacer daño a personajes que te caen bien. Y el veterano Peter O'Toole, como rey de Troya, que aporta serenidad y el toque de las superproducciones clásicas de Hollywood a ese rey de Troya, que en palabras de Aquiles, "es mejor rey que el que acaudilla mi ejército".
La película me ha gustado, es una aventura muy entretenida, y las batallas están muy bien hechas. Los paisajes y la fotografía (esas vistas de la playa y esos contrastes de luz) están muy logrados. De la banda sonora me ha gustado sobre todo la pieza del final, y la que suena durante los créditos.
El espectáculo que prometía lo ha cumplido. Es la superproducción épica del año. Ahora, a esperar a que a los productores se les ocurra llevar al cine La Odisea.