Sunset Blvd.

10.5.04

Nunca llueve a gusto de todos


Dentro del extenso refranero español, en el que muchas de sus sentencias se contradicen, como es el caso de "A quien madruga, Dios le ayuda" y "No por mucho madrugar amanece más temprano", hay al menos una que creo que tiene pleno sentido, y que se cumple siempre: Nunca llueve a gusto de todos. Y en estos días en los que el tiempo parece que se está burlando de nosotros (llueve hasta que te hartas, las temperaturas son bajas y el simpático viento nos silba por la calle), adquiere más significado todavía. En Toledo, donde no existe la primavera, esto que explico se hace patente en estos días.

Y es que aquí desde donde os escribo, a veces pienso que la primavera tiene que ser algo ficticio. Yo creo que es otro invento de El Corte Inglés... Sí, sí, otro invento como el de San Valentín, por ejemplo. Porque aparte de que El Corte Inglés adelante la primavera como cosa de un mes (en febrero ya estamos viendo el típico anuncio de: "Ya es primavera") y que parezca que como lo han dicho ellos, por narices tenga ya que ser primavera aunque estén cayendo unas heladas de aquí te espero (que esto creo yo que se cumple en muchas zonas), aquí la cosa va más allá, porque no hay un periodo de tiempo climatológico en el que tengamos la temperatura suave y cálida que debería hacer en primavera: Pasamos directamente del frío del crudo invierno al calor más sofocante. Como mucho, pasan unos días de tregua entre los dos extremos. Así que es fácil oír a la gente quejarse del tiempo, y que la misma persona que unos días atrás despotricaba del frío, lo haga ahora del bochorno, como si añorara ese mal tiempo que se ha ido. Por eso digo que nunca llueve a gusto de todos. Y porque a mi no me gusta la lluvia (vale, es necesaria, pero que llueva sólo lo justo), pero tampoco quiero que empecemos ya con treinta y pico grados hasta que acabe el verano... Ay... ¿Veis cómo nunca llueve a gusto de todos?

Sunset Blvd. 2004