
La cuenta atrás para las vacaciones se aproxima a su fin. A medida que se acerca el viernes, los días parecen pasar más despacio, aunque es sólo aparentemente, porque al final del día no me sobra mucho tiempo que digamos, después de todas las cosas que tengo que hacer. En fin, todo es por las ganas de que lleguen las vacas. ¡¡Y es que me quedan dos despertadores!! Bueno, tres si contamos el del sábado, pero ese no cuenta, porque no es para ir a trabajar, sino para irme de viaje, y como sarna con gusto no pica y despertador para juerga no da sueño, pues no lo cuento, ¡hombre ya! Así que en este momento establezco la cuenta atrás en un bonito -2 que sigue descontando...