Singing: Shivaree - Goodnight Moon

El esperado volumen 2 de Kill Bill nos trae los diálogos que se echaban en falta en el primero, explicando todas las cosas que se quedaron en interrogante en la primera parte. Antes de comentar cosas, aviso que voy a poner detalles que quien no haya visto la película quizás prefiera no saber de antemano (aka. spoilers) y así dejo de luchar contra las ganas de comentar detalles destripantes, así que ojo de Elle Driver al que no la haya visto:
La novia: Es la caña. Increíble la fuerza de este personaje, infundida magistralmente por una Uma Thurman que se come cada plano. Lo que puede hacer para ejecutar su venganza llega a límites insospechados, hasta el punto de "resucitar". Ella es todo lo contrario a algo inútil, como un culo en el codo (como dijo el jefe de Budd).
Bill: Tiene momentos muy buenos, gracias a los diálogos que desarrolla, como el de los superhéroes: Clark, Bruce, Peter... y la novia. También el momento en que la novia entra en casa de Bill y de repente se encuentra jugando involuntariamente con ¡B.B.!
Budd: El tío engaña. Al principio parece el más débil, el que va a defenderse menos y que espera la visita de la novia pero no va a hacer nada para evitar morir. ¿Y con qué nos sorprende? Con que es el que le planta más cara, y es el único -de los que mueren- que no muere a manos de ella.
Pai Mei: Es todo un personaje y supongo que es un homenaje a los maestros de artes marciales. Las escenas del entrenamiento de la novia con él me han recordado al aprendizaje de Goku con Tortuga Duende o el dios de Namek.
Elle Driver: Una mala muy elegante sólo superada por Mamba Negra. El secreto del porqué del parche de su ojo nos es desvelado de una manera sorprendente. Fría y calculadora, hasta el punto de permitirse leer a un moribundo los efectos que la mordedura de la mamba negra va a tener sobre él, con la serenidad y tranquilidad de quien lee la lista de la compra.
Sobre los aspectos técnicos, ya lo dije en su momento en el vol. 1, pero lo vuelvo a repetir: Tarantino sabe manejar técnicas cinematográficas como pocos. Usa multitud de planos (precioso el de la ermita, cuando la cámara va hacia atrás y se abre para dejar ver cómo se aproximan los cuatro asesinos), picados (la casa de Budd, bajando hasta ver cómo se esconde la novia). Además vuelve a usar las siluetas sobre un fondo de color, en esta ocasión el rojo, al igual que hizo con el azul de la lucha principal del vol. 1. Y la sensación de angustia de sentir la sala a oscuras, con la misma oscuridad que el interior del ataúd de la novia, mientras el ruido de la tierra que cae por encima se va atenuando conforme se aleja, para dejar paso al ruido del motor arrancando, ya muy amortiguado por todo lo que hay encima. La pieza L Arena, de Ennio Morricone, es todo un acierto para el momento que viene después.
En resumen, la película me ha encantado. Es lo que quedaba por ver tras el corte en que dividieron LA película, y es que juntas forman un todo. En esta parte ha tocado que haya más diálogo, y en la otra había más acción. Pero las dos son un todo, y es un todo bueno.
Para terminar, unas preguntas:
¿Por qué le han cambiado la voz a Bill en el doblaje respecto al vol. 1?
¿Qué ha pasado con Elle Driver? En la lista se queda sin tachar, y con un interrogante.