
Los calores del verano me vuelven vago para postear y actualizar de vez en cuando el weblog. Afortunadamente, para ir al cine sigo estando al pie del cañón, y es que en verano sigue apeteciendo ver películas, y si son de aventuras de personajes de cómic, mejor. Y digo todo esto porque el lunes fui a ver Spiderman 2 y me pasé unas dos horas muy entretenidas. Me gustó más que la primera, aunque en esta opinión pude influir el hecho de que aquélla no la llegué a ver en el cine, y la segunda, que además tengo más reciente, sí. Y eso es algo que influye, porque los vuelos y saltos entre los edificios no son lo mismo en la pantalla de la tele. En fin, dejando de lado el tamaño de la pantalla y dolbys y canales de sonido, la segunda entrega de las aventuras del hombre araña me gustó porque tiene un nuevo malo que es Doc. Ock. (Alfred Molina) que es interesante. Por otro lado tenemos a un Peter Parker con la zozobra mental de elegir entre ser superhéroe o ser normal, y poder hacer actividades normales, como ver la obra de teatro de su mejor-amiga-porque-no-pude-ser-más-para-que-no-sufra-por-salir-con-un-superhéroe, o no arruinar su vida académica por no tener que salvar al mundo. Y todo esto mientras ella, Mary Jane (Kirsten Dunst, que vuelve a marcar pezón bajo la lluvia), se cansa de esa situación de: "te quiero pero como no me dices que me quieres, no puedo seguir esperando a que me digas que en tus ratos libres vuelas y salvas a la gente". Pero aún así, ella también tiene sus dudas, y por eso nunca está de más comprobar si un beso con las cabezas en posición ying-yang tiene el mismo efecto que en el pasado.
El humor está presente desde el comienzo con la escena de las pizzas (el secreto está en el hilo, el secreto está en la tela), seguida de las del cuarto de las escobas y la del ascensor, o en los momentos en los que aparece el histriónico director del periódico. La acción in extremis está servida en la secuencia del tren, en los enfrentamientos de Spiderman con Doc. Ock. y en los múltiples planos en los que la cámara sigue el vuelo del hombre araña entre rascacielos.