Sunset Blvd.

8.10.04

Déjà vus cinematográficos


Con el estreno de El espantatiburones, me he acordado de Buscando a Nemo y de la situación que se dio hace unos años con Antz (Hormigaz) y Bichos, es decir, el estreno de dos películas de temática parecida (la historia de unos peces bajo el mar, tiburones incluidos, y la vida en un hormiguero, respectivamente) pertenecientes a estudios rivales (Disney y Dreamworks). En estos casos se suele pensar en la copia de ideas, aunque no sé quién llegaría antes. En el caso de las hormigas, Dreamworks fue la que estrenó primero (desconozco si realmente fueron los primeros en desarrollar el proyecto), y además, la que más me gustó (esas hormigas de la clase obrera explicando a Marx y yendo al psicoanalista tuvieron más gracia que las aventuras más infantiles de las de Disney). En el caso de los tiburones que ahora nos ocupa, ha sido al revés, pues Nemo llegó las navidades pasadas. Y sin haber visto aún la visión de Dreamworks Animation (que no Dremworks-PDI, la alianza responsable de Hormigaz y Shrek) de las aventuras en el fondo marino (aunque sí el trailer), creo que me voy a quedar con Disney y la galería de personajes que nos dejó -Dory, las tortugas surferas o Nemo- con sus correspondientes y sublimes gracias.

Y ya que he entrado en el tema, lejos de la animación, también se ha dado este tipo de situaciones con otras temáticas, como pasó en 1991 con Robin Hood, príncipe de los ladrones y Robin Hood, el magnifico, con el duelo en O.K. Corral en Wyatt Earp (1994) y Tombstone (1993), con Marte en Planeta Rojo y Misión a Marte (2000), con el género bélico en Salvar al soldado Ryan y La delgada línea roja (1998), con la Inglaterra Tudor en Shakesperare enamorado y Elizabeth (también 1998. Los Oscars de ese año parecían premios temáticos a repartir entre la Segunda Guerra mundial y la Reina Virgen) y próximamente veremos otra simultaneidad con las visiones de Alejandro Magno de Oliver Stone (Alexander) y Baz Lurhmann (Alexander, the great). Estos son algunos ejemplos de la tendencia que Hollywood ha tomado en los últimos años en plan "¿No querías caldo? Pues toma dos tazas".

Sunset Blvd. 2004