
Como ya hablé algo de El Espantatiburones en la entrada anterior, aprovecho ahora para comentar cosas sobre la película, ahora que la he visto, junto a otras, en este puente.
La impresión ha sido buena. Aunque en principio fui a verla por curiosidad, pero con la idea de que iba a ser muy inferior a Buscando a Nemo (las comparaciones son inevitables, por el parecido que a priori tienen las dos), al final me han sorprendido gratamente las historias de este pez con cara de Will Smith llamado Óscar. He de decir que si tengo que elegir entre Nemo y ésta, me sigo quedando con Nemo, pero si nos olvidamos de compararlas, la película de Dreamworks merece ser vista porque es simpática, está llena de humor y una gran calidad técnica.
Aunque los personajes son animales, todo está muy humanizado, empezando por la verticalidad de los peces, que parece que anden en vez de nadar. Además viven en ciudades submarinas, con edificios, peces-taxi, peces-coche de policía (con sus sirenas de dos peces, rojo y azul), túneles de lavado para ballenas y vallas publicitarias que anuncian marcas reales adaptadas al mundo marino. Hay mafia, carreras de caballitos de mar y restaurantes, de manera que a veces se puede llegar a olvidar que todo está ambientado bajo el mar.
En los personajes, encontramos buenos y malos, y algunos graciosos (la pareja de matones formada por medusas con rastas, o un tiburón que sale del armario). Es curioso ver cómo se parecen a los modelos de carne y hueso de los que han sido copiados. Yo no sabía quién era quién (sólo Will Smith, del que han clavado los párpados y los labios en Oscar) y me sorprendí al ver la boquita de piñon de la Zellweger en Angie, el lunar de De Niro en Lindo y los labios carnosos y sensuales de Angelina Jolie en Lola.

El doblaje español lo han hecho actores del reparto de Aquí no hay quien viva, y otros actores famosos como Pepe Sancho (que dobla al pez que tiene la voz original de Robert De Niro. Hubiera sido preferible la voz del doblador habitual de De Niro, aunque Sancho queda bien como mafioso) y una famosa que no tiene nada que ver con la actuación ni el doblaje, Mercedes Milá.
En resumen, es una película recomendable, que te hace pasar un buen rato y reír, si te olvidas de Nemo, de déjà vus y fallos en Matrix.