
Scoobygalleta de premio para el gran danés, porque esta semana se ha sabido que va a entrar en el libro Guiness de los records por ser el personaje animado que ha protagonizado un mayor número de episodios. Aprovechando la noticia, voy a hacer un pequeño homenaje al perro miedoso más famoso de la tele.

Y es que a mi siempre me ha gustado Scooby, tanto en cómic como en serie (las películas de personajes reales se las podrían haber ahorrado) y las historias de la pandilla que resolvía casos a bordo de la Mistery Machine, desenmascarando a brujas, zombies, fantasmas y monstruos de todo tipo, que siempre resultaban ser malos que se escondían debajo de un disfraz y habían urdido un maquiavélico plan para apoderarse de territorios, mansiones o herencias, asustando para conseguir sus planes. Pero siempre acababan descubiertos, diciendo a la policía la típica frase: "...Y lo habría conseguido de no ser por estos muchachos entrometidos".
Los escenarios de las aventuras eran siempre tétricos: Castillos encantados, poblados por vampiros y hombres-lobo, cementerios con zombies, zonas pantanosas (la bruja del pantano es un clásico), mansiones tenebrosas, ferias con gitanas pitonisas que presagiaban malos augurios (en plan: "La bola me dice que hay algo malo. Veo un futuro muy negro para ustedes si siguen por ese camino")... Y por allí hacían sus pesquisas Fred, Daphne, Shaggy, Velma y Scooby. Al llegar al lugar del misterio, en la furgoneta que normalmente conducía Fred, a veces se separaban para seguir las pistas, y era entonces cuando Shaggy y Scooby descubrían una nevera, cocina o algún sitio con comida donde se ponían las botas, lo justo para tomar un tentempié entre susto y susto. Por su parte, Daphne se caía por alguna trampa oculta en el suelo, que la llevaba más cerca del lugar donde finalmente se descubría el pastel, y Velma aplicaba su astucia e inteligencia para desvelar el misterio.
350 episodios repartidos en varias series (supongo que habrán contado la serie clásica y otras seis que se hicieron posteriormente, incluyendo esa en la que aparecía Scrappy Doo) y 35 años desde que se emitió el primer episodio en 1969, han encumbrado a Scooby a ostentar el récord, y a ser el segundo personaje animado más recordado según la encuesta realizada por el canal Boomerang. Hasta Beckham ha querido hacer un anuncio con él. Larga vida a Scooby.