
Con simulacro de boda ha terminado la segunda temporada de Aquí no hay quien viva, en un episodio divertido y emocionante, que paso a comentar.
Lo mejor ha sido el momento "se masca la tragedia" en la iglesia, con el cura preguntando a Emilio si acepta a Rocío por esposa, y éste, todavía con los cascos puestos, escuchando a Belén decirle por el emisor que todavía le quiere y que está enamorada de él. Después todo ha sido más o menos así:
El cura: ¿Emilio?
Emilio: ¿Me puede repetir la pregunta? Es que estaba pensando en otra cosa.
Rocío: ¿En qué otra cosa? ¿Qué tienes ahí?
(Rocío descubre los cascos y escucha a través de ellos a Belén).
Marisa: ¡Qué vergüenza! Está escuchando el fútbol.
A partir de ahí ha sido la explosión, con Rocío persiguiendo a Belén, Juan Cuesta atacado por el marido de la Hierbas, y ésta, a su vez, a la gresca con Paloma. Mientras tanto, el cura, aún en el altar, tocando la guitarra, "como en el Titanic, que aunque se hunda...". Finalmente, como no podía ser menos, la policía ha hecho acto de presencia, llevando a Roberto arrestado por arremeter contra un agente minutos antes.
Y es que la situación había empezado a calentarse cuando el Sr. Cuesta sube al altar a dar un discurso (Emilio se lo ha pedido porque es como el padre que nunca tuvo), pero claro, tal y como estaba de ánimos al creer que su mujer le estaba engañando, ha empezado a decir florituras como: El matrimonio está muy bien... ¡Hasta que te los ponen!, o: ni siquiera sé si mis hijos son míos, porque ni se me parecen. (Secundado por el padre de la mulata Rocío, blanco, al igual que su mujer).
Mientras, teníamos a la Sra. Cuesta gritando desde el banco: Mi marido me pone los cuernos con una drogadicta. Y Andrés Guerra: Sí, esa drogadicta es mi mujer.
Y después de todo esto, ya en casa, cuando las ancianas han dado buena cuenta del banquete en los tuppers, Belén ha ido a hablar con Emilio y a éste no se le ha ocurrido otra respuesta a la pregunta "¿Y ahora qué hacemos?" que: Bueno, sí, mejor que nada...
El final ha sido impactante, porque tras ver a Alicia aún convaleciente de su pie (¡menudo batacazo se ha pegado en la iglesia! La guerra de tacones ha terminado Lucía 1- Alicia K.O) acostándose con Paco, el del videoclub, me he quedado con la boca abierta al ver que sucedía lo inevitable, lo previsible en una pelea entre Paloma y la Hierbas enfrentadas ventana con ventana, tirando de la cuerda de tender, y es que la señora Cuesta se ha caído de boca por el patio. Esperemos que esto no implique la salida del personaje de la serie de cara a la próxima temporada, porque es uno de mis favoritos.
Vamos, que yo que esperaba un final en plan Friends (ya sabeis, algo del tipo "yo Ross, te tomo a ti, Rachel... Emily, Emily"), al final lo he visto más en plan Dallas (aún permanece en la memoria aquella incertidumbre de qué pasaría con la vida de J.R. después de que alguien disparara contra él y se acabara la temporada), y eso por no decir, otorgándome yo mismo la licencia de la exageración, en plan 24 (Paloma Cuesta se cae por la ventana... Pi-pi-pi 24:00:00).
Y para terminar, unas cuantas frases que me han hecho mucha gracia:
Mauri, explicando a Fernando su papel en el trío de padres que formará con él y con Bea: Ella es la madre, yo soy el padre biológico, y tú, que has puesto el dinero... pues el tío Gilito.
Juan Cuesta, convencido de que se iba a quedar solo tras la infidelidad de su mujer: Y yo ya estoy de vacaciones, y no vuelvo al colegio hasta septiembre para ver a las madres.
Paloma Cuesta dice a sus hijos que elijan con quién se quieren quedar cuando se separen ella y su marido. Ellos contestan, sin dudar: "Con papá". Y Josemi añade: Mamá, el amor es el mismo, pero la calidad de vida no tiene nada que ver.
En la iglesia, cuando Emilio ve a las ancianas, y las pregunta que qué hacen ahí cuando no han sido invitadas, y ellas contestan: Si no venimos a la boda, venimos a misa... qué coincidencia. Y Emilio dice: ¿A misa, a 20 kilómetros y con las pamelas? Y Marisa: Sí... Es que nosotras somos así de glamourosas.
Emilio, al salir del examen, cuando el profesor le dice que le ha pillado copiando, y que va a hacer todo lo posible por que no entre nunca en la universidad:
-Una pregunta, ¿usted sabe cómo me llamo?
-No...
(Emilio mezcla su examen rápidamente entre los demás y sale corriendo).
-Pues ahora va y me busca.
Emilio, hablando de que en su familia son todos muy feos: Sí, tendrías que verlos, si yo soy el Brad Pitt de los Delgado.
Concha grita a Juan Cuesta: "¡Chorizo!" cuando éste está dando el discurso en el altar. Alguien la dice que esto no es una junta, y ella contesta: Lo siento, es la costumbre.
Alicia llama a Lucía al portero automático para que baje, y la dice algo así como: Venga, que quiero llegar pronto a la iglesia, para reirme de los invitados.
Fernando pide explicaciones sobre la supuesta derrama de 6000 euros para el ascensor, y cuando queda claro que no había tal derrama, Vicenta sigue preguntando: "¿Pero entonces qué va a pasar con el ascensor?" Marisa le dice a Mauri: "Es genético. No se puede hacer nada."
Mauri se inventa que Bea tiene una extraña enfermedad y la quedan dos meses de vida. Bea le pide explicaciones después:
Bea: ¿El síndrome de Wilkinson Mayer?
Mauri: Sí, me puse nervioso, y pensé en cuchillas de afeitar y en salchichas.





