
Definitivamente, los malos augurios sobre la continuidad de Paloma Cuesta en
Aquí no hay quien viva se han confirmado: Loles León, la actriz que da vida al personaje, abandona la serie. El domingo lo leí en un
foro de internet, pero como no pude leer la fuente directa de donde se había extraído la información, no me lo terminé de creer. Como me gusta confirmar las informaciones, citando fuentes, aquí os dejo
el enlace de El Mundo donde viene la noticia.
Para mi la serie ya no será lo mismo. Afortunadamente, en las series con repartos tan amplios, llenos de buenos personajes que comparten protagonismo, este tipo de cambios no suele afectar demasiado a la marcha general, si los guionistas trabajan bien los giros argumentales e incorporan algún personaje más que supla -nunca sustituya- de alguna manera el hueco (así ha pasado con
7 vidas, que ha sobrevivido a un baile de personajes donde quedan sólo dos de los originales).
Pero de todas formas, Paloma era un personaje fundamental, con más peso que otros, y su ausencia se va a notar. Aquí dejo algunas frases asociadas a rasgos de su personalidad, que tanto me han hecho reir:

Su relación con su marido, gracias al que se siente "la presidenta", y al que domina y mangonea:- Haz algo Juan, haz algo. Que yo no puedo vivir así, ¡yo no puedo vivir así!
- En la cama:
Paloma: A ver, quién manda aquí.
Juan: Tú
Paloma: No, en la comunidad.
Juan: Ah, yo.
-También en la cama:
Paloma: ¿Qué haces?
Juan: ¿Qué le pasa a este pezoncito?
Paloma: No, Juan, ya sabes que la noche antes de una junta no podemos, cariño. Que tenemos que coger fuerzas.
- Mire usted, señora Hierbas: Esta comunidad va bien. Han sido doce años de presidencia de mi marido, pero la que ha tomado las decisiones importantes he sido yo. Conmigo vamos a más.
Los gritos que da para ejercer su autoritarismo:Paloma: ¡¡Natalia!! ¡¡José Miguel!!
José Miguel: Mamá, no existe una relacion directa entre el volumen de tu voz y el caso que te vayamos a hacer.
Su relación con los vecinos:Esperando en el coche para llevar a algún vecino:
¿Pero qué haceis? Que se monte alguien, ¡hombre ya!
(El padre de emilio): Yo me monto.
Paloma: No, usted no, que no cabe. Juan, arranca que este hombre no me gusta nada.
Paloma: Isa, has perdido la oportunidad de que seamos amigas.
Isa: ...Un final feliz.
Paloma: ¿Ah si? ¡Pues que sepas que en la escalera te llaman la rara... y la hierbas!
- Pero hasta la próxima junta mi marido sigue siendo el presidente, os guste o no os guste. ¡Hombre ya!
- Aquí se hace lo que dice mi marido, y punto en boca.
Su faceta materialista, ansiosa de dinero, posición social... y un adosado con piscina: Juan: Paloma, no sé si debemos ir, estamos mal de dinero y a esos chicos habrá que hacerles un regalo a la altura de nuestro cargo.
Paloma: Sí, ya lo se, pero no pasa nada. Le damos un sobre vacio y luego decimos que el dinero lo ha robado un camarero. Si ya lo hicimos en la boda de tu hermana.
Juan: ¿Cómo? ¡Si yo los dejé un pastón!
Paloma: ¡Pero estuve rápida, Juan! ¿Cómo te crees que le pagamos la ortodoncia al niño?
Juan, no podemos luchar contra el amor, se ve que se quieren... (Refiriéndose a su hija y su novio, tras comprobar el dinero que tiene éste, y cambiar de idea, pues al principio no aprobaba la relación).