 |
Contrarreloj elite Mundial 8-10-2003 .1. Joane Somarriba (EUSKADI) 28:23 .2. Judith Arndt (ALE) a 11 .3. Zoulfia Zabirova (RUS) a 26 .4. Karin Thürig (SUI) a 27 .5. Geneviéve Jeanson (CAN)) a 48 .6. Jeannie Longo Ciprelli (FRA) a 59 .7. Lada Kozlikova (CZE) a 1:02 .8. Deirdre Demet-Barry (USA) a 1:16 .9. Dori Ruano (ESP) a 1:22 10. Edita Pucinskaite (LIT) a 1:25 |
|
|
|
|
 |
Joane Somarriba ha conseguido la medalla de oro contrarreloj en los mundiales de ciclismo que se celebran en la localidad canadiense de Hamilton. La ciclista del Bizkaia - Panda Software - Spiuk - Sabeco consigue así un título que le faltaba en una temporada de ensueño, tras ser tercera en el Giro de Italia y ganar el Tour de Francia. Joane superó con una gran superioridad a la alemana Judith Arndt, y a la rusa Zabirova, que le acompañaron el podium. Joane Somarriba ha roto el maleficio que le acompañaba en los mundiales. "El Mundial era algo que siempre tenía en la cabeza, desde que era juvenil, en lo que he pensado muchas veces. Había ganado el Tour (en tres ocasiones) y el Giro de Italia (en dos), pero una medalla de oro en un Mundial pensaba que era algo especial y la verdad, lo ha sido", comentaba la ciclista. 10 participaciones sin recompensa y el año pasado en Lisboa sufrió una grave caída.
En Hamilton, Canadá, ha logrado hacerse con un oro que se le resistía desde hace tiempo a la mejor corredora del mundo. Pero Joane no ha dado hoy ninguna opción a la sorpresa. Desde el inicio ha impuesto un ritmo frenético (moviendo un desarrollo de 54 x 21), que en algún momento hasta ha hecho dudar de que fuese capaz de mantenerlo. Pero no sólo lo ha mantenido, sino que kilómetro a kilómetro lo ha ido superando. En el kilómetro 8 (la prueba constaba de 20) ya superaba a Judith Arndt en 13 segundos y a Zabirova en 22. "Iba con la mente puesta en cada curva, en cada trazada que hacía para no caerme. Lo sucedido en Lisboa me vino a la mente en muchos momentos", aseguraba Joane. La fuerza de la corredora vasca hizo que le ventaja aumentase kilómetro a kilómetro, hasta lleguar a los 10 segundos que sacó de ventaja a Arndt y 26 a Zabirova, quien defendía el título. A final de la prueba Joane no podía reprimir su emoción y, llorando, gritaba "es increible, increible".
PALMARES SOMARRIBA 1ª.................................... Mundial CRI 2003 1ª.......................................... Tour 2003 1ª.......................................... Tour 2001 1ª.......................................... Tour 2000 1ª. ......................................... Giro 2000 1ª........................................... Giro 1999 1ª................................Cto. España CRI 1996 1ª................................Cto. España ruta 1994 3ª............................................ Giro 2003 3ª............................................ Tour 2002 3ª...................................... Mundial ruta 2002 4ª...................................... Mundial CRI 2002 4ª............................................ Giro 1996 5ª............................................ Giro 2001 7ª....................................... Mundial ruta 1999 . |
|
|
|
|
 |
|
|
 |
Joane Somarriba: 'Me he despertado pensando que todo era un sueño A las 23.30 de la noche del miércoles hora canadiense, las 05.30 de la madrugada del jueves en Euskadi, Joane Somarriba consiguió dormirse. El día había resultado pleno de emociones, agotador, con una gran tensión que fue descargando a lo largo de la tarde, con sus compañeras, durante la cena, en la que hubo champán para brindar y donde por cierto, Marcos Serrano la bañó entera con el espumoso líquido. El jueves por la mañana, mientras recogía un buen número de felicitaciones que le habían llegado hasta su hotel, Somarriba empezaba a asimilar lo que había conseguido. 'Me he despertado a las 3 de la mañana pensando que todo era un sueño. He encendido la luz y me he dado cuenta de que era real. Tenía en una silla el maillot de campeona del mundo y la medalla de oro. He estado un buen rato mirándolo. He pensado que lo voy a estar mirando desde que me levante hasta que me acueste'. Las palabras de Joane Somarriba denotaban alegría, pero también serenidad. Habló con su madre, que ha cerrado el restaurante que tienen en Bizkaia para irse de vacaciones, 'y no se quería ir'. 'También he hablado con mi hermana, con Ramontxu (su marido). Ya no me he vuelto a dormir'. No ha descansado mucho: 'He dormido poco, pero no era un sueño profundo. Parece mentira después del día que tuve. Es increíble que después de ganar tres veces el Tour de Francia y dos el Giro de Italia haya podido emocionarme y volverme loca por este Mundial'. Trabajó su subconsciente La explicación a la inmensa alegría que se llevó la encuentra Joane en que 'desde que era joven y empecé en el ciclismo tenía ilusión por el Mundial. Siempre había pensado que si lo ganaba sería la persona más feliz del mundo. En algún momento pensé que después de ganarlo me podría retirar'. Esa fijación que tenía con los Mundiales la recuerda 'desde que tenía quince años. Gané mi primer Campeonato de España y corrí mi primer Mundial en Dinamarca. Me encontré con corredoras de todos los países del mundo y eso me emocionó'. Correr el Mundial todos los años se convirtió en su objetivo principal: 'Siempre quería ir al Mundial. Con el paso del tiempo he ido mejorando. En el Mundial de Verona acabé séptima en la prueba de carretera'. Luego llegaría la decepción de Lisboa, con una caída que le dejó sin medalla: 'Estaba en un estado de forma muy bueno, venía de ganar las dos contrarrelojs en el Tour, había descansado, lo preparé a conciencia'. Reconoce que 'tenía demasiada fijación en aquel Mundial. Pensaba antes de la carrera que no se me podía escapar esa oportunidad. Aquellos nervios me traicionaron y me llevé un chasco muy grande. Menos mal que el apoyo que tuve en casa, con la familia, me ayudó a superarlo'. Esa caída no le dejó de acompañar en los 20 kilómetros triunfadores de Hamilton: 'Me decían desde el coche que arriesgase en las bajadas, pero se me venían a la cabeza las imágenes de Lisboa y tiraba de freno. No quería volver a caerme. Preferí ir con precaución. Cuando veía que la bici se embalaba mucho me controlaba'. Nos decía que del Mundial de Lisboa aprendió que 'los nervios no te pueden traicionar. Hay que tener serenidad'. Durante el calentamiento previo a la contrarreloj estuvo repasando mentalmente toda la prueba: 'Tenía el circuito controlado, donde pegaba aire, las subidas, las bajadas. Habíamos cambiado el manillar, algunas cosas en la bicicleta'. El mecánico de la Once-Eroski, Faustino Muñoz, no se despegó de su lado en ningún momento, ni tampoco el médico del mismo equipo, Pedro Celaya: 'Los dos me han ayudado mucho. Faustino me cambió algunas cosas de la bici. Cuando te juegas una carrera en décimas de segundo, todo hace falta para poder ganar'.  Somarriba, contrarrelojista de oro La bizkaína corona su palmarés al lograr la victoria en la prueba del Campeonato del Mundo de Canadá Rompió el maleficio que le había apartado del título «No puedo creerlo, he conseguido la ilusión de mi vida». Rota por la emoción, por el esfuerzo, Joane Somarriba derramaba lágrimas en la meta de Hamilton. Era el llanto de una campeona, de una corredora con una clase excepcional, que puso la carne de gallina a todos los que estábamos a su lado en la meta. La ciclista bizkaína se colgó el oro del Mundial contrarreloj en el selectivo circuito canadiense ante la alemana Judith Arnt, a la que aventajó en 10 segundos, y la rusa Zoulfia Zabirova, que cedió 26 segundos.
Somarriba ha conseguido en Hamilton una medalla de oro que cierra todavía más el círculo de una deportista que lleva camino de conseguir un palmarés único en el ciclismo femenino mundial. Tras años de anonimato, exilio en Italia y penurias y dificultades para hallar patrocinadores -este año tuvo que ser la Diputación vizcaína su tabla de salvación-, la corredora de Sopelana ha logrado subir al podio en el que hace muchos años, aún juvenil, veía a los grandes mitos de su especialidad. Ayer, ella fue el objetivo de todas la miradas.
Es curioso, esa medalla de oro ha llegado después de un cúmulo de circunstancias que parece imposible que hayan podido tener un buen final. Desde una operación que a punto estuvo de dejarle en una silla de ruedas, pasando por su casi abandono del ciclismo ante la falta de equipo o su marcha a Italia para buscar nuevos horizontes y encontrar el cambio que le ha llevado a lo más alto.
Quizá por todo ese pasado, antes de tomar la salida, Joane calentaba por los alrededores del circuito, hacía rodillo, y se mostraba distendida, metida de lleno en uno de esos niveles que sólo alcanza una deportista cuando se sabe fuerte, superior, y todo queda a expensas de la carretera.
Joane habló minutos antes de la salida con su marido, el ex corredor Ramontxu González Arrieta, que le trasmitió ánimo y confianza. Esa llamada rebozó en ilusión a Somarriba. Le reforzó todavía más su moral. Estaba tranquila, relajada antes de la prueba, y eso se tradujo en una carrera perfecta, en la que controló perfectamente todos los registros de una contrarreloj.
Dominó a las grandes favoritas moviendo un desarrollo de 54x42 y 11x21. En el kilómetro ocho -la contrarreloj tenía en total 20 kilómetros- fijó el mejor tiempo: trece segundos sobre Arndt, y veintidós con respecto a la Zabirova, la vigente campeona. Ya no dejó nunca de ser la mejor. Mucho antes de cruzar la meta, el oro ya se balanceaba en su cuello. Por fin, tras tantos años de mala suerte en los mundiales.
El recuerdo de Lisboa.- Todavía emocionada, por la mente de Somarriba transitó en unos segundos toda su vida deportiva. Recordó el Mundial de Lisboa de hace dos años; aquella maldita caída que le dejó sin medalla en un recorrido que parecía diseñado por ella misma. «Iba con la mente puesta en cada curva, en cada trazada que hacía para no caerme. Lo sucedido en Lisboa me vino a la mente en muchos momentos». También le rondaron imágenes de Zolder, del año pasado, cuando unas décimas de segundo le privaron del bronce en la contrarreloj.
Ayer -8 de Octubre de 2003-nada pudo con ella. Todo fue de oro; un título merecido, logrado con muchos sacrificios, después de una vida entregada al ciclismo. Ya con 31 años, nada le hacía más ilusión que un título mundial.
Ha tenido que esperar a su décima cita con los campeonatos. «El Mundial era algo que siempre tenía en la cabeza, desde que era juvenil, en lo que he pensado muchas veces. Había ganado el Tour (en tres ocasiones) y el Giro de Italia (en dos), pero una medalla de oro en un Mundial pensaba que era algo especial y la verdad, lo ha sido», comentaba Somarriba, que no se derrumbó físicamente, pero sí emocionalmente.  Somarriba se baña en oro y logra «la ilusión de su vida» Joane Somarriba logró ayer el oro en la contrarreloj del Campeonato del Mundo en Canadá y cumplió uno de los pocos objetivos que le quedaban como ciclista. En una competición que se le había negado hasta ahora, la sopeloztarra salió a por todas y no dio opción a sus rivales.
Nada más conocer que era campeona del mundo, Somarriba rompió a llorar de alegría. Por fin, el sueño que tanto había perseguido era realidad. Fueron unos instantes conmovedores. La vizcaina no se pudo mantener ni de pie y se tuvo que sentar en el asfalto.
Somarriba redondea así su mejor temporada profesional y ha respondido al apoyo que le ofreció la Diputación de Bizkaia, algo por lo que lucharon Jon Elorriaga y Juan Mari Balier los alma mater de la Sociedad Ciclista Duranguesa.
Nada alteró la crono de Somarriba. Concentrada y acoplada a su cabra, marcó el mejor tiempo en el kilómetro 8,2.
En la meta, iban llegando las corredoras. El primer tiempo a tener en cuenta fue el de la desconocida checa Lada Kozlikova con 29.24. A continuación, las mejores marcas fueron las de la local Genevieve Jeanson (29.11), la suiza Karin Thurig (28.50) y la alemana Judith Arndt (28.34).
Sin embargo, Somarriba batió todos los registros con una marca de 28.23. 11 segundos menos que Arndt, cuando en el tiempo intermedio le superaba por el doble, 22.
El sueño estaba más cerca. Sólo Zabirova, campeona en 2002, podía romperlo. Duda. Arndt le ha recortado tiempo en la segunda parte. Nervios. Se ve campeona. La rusa enfila la última recta. Ya lleva peor tiempo. Explosión de alegría. Euskal Herria vuelve a tener un campeón mundial en ciclismo después de Abraham Olano en 1998 y 1996.
El año perdió el podio por centésimas, y en la prueba en línea logró el bronce. Este año sólo le valía el oro. Sacrificio, algo que conoce muy bien y que va unido a la victoria. Concentración en Navacerrada. Vale la pena, sin duda. Sueño cumplido.
SOMARRIBA "arcoiris" en la crono de Hamilton.- Lágrimas de ida y vuelta para Joane Somarriba. Hace un año, en la flamenca Zolder, en las tierras de los rodadores belgas, la vasca se desesperaba con el crono y las tres centésimas que la apartaban del podio. Era cuarta, el peor puesto del deporte. 364 días más tarde, en la soleada Hamilton, encrucijada de lagos glaciares, las lágrimas brotaban con otro sabor . "Me vuelve loca pensar que soy la campeona del mundo". No puedo ser más feliz que ahora", balbuceaba tras marcar el mejor tiempo en la crono del Mundial.
Tras tres Tours y dos Giros, Somarriba pone la última piedra a su catálogo de triunfos con un oro mundialista, una cita poco propicia para ella. Otra cosa es la ruta, donde Joane, con otra medalla cobriza en la prueba en línea del pasado curso, firmaba el mal menor del podio. Pero Somarriba tenía un plan para colgar la bici. No podía esperar al Mundial de Madrid en 2005, con la Cibeles de por medio. Ni a los Juegos de Atlanta. Su última parada era Hamilton.
Tras su paseo por el Tour, Joane volvió a la altitud de Navacerrada. La gloria en París no podía esconder el gran objetivo, el único resquicio de una trayectoria envidiable. Tres semanas por delante para ganar un Mundial. La crono canadiense se esperaba dura y el técnico español llegó a pensar en una máquina convencional, sin manillar de triatleta. Los dos repechos de algo más del 4% debían ser superados con alegre cadencia, sin dar una oportunidad al atracón. Montó un plato de 42 dientes y un piñón de 21, pero abandonó la idea del manillar convencional. El oro estaba en esas dos cuestas. Y allí Joane fue la mejor. También lo hubiera sido con cualquier otra bicicleta.
La rusa Zabirova defendía título, la suiza Thürig era la que rodaba más acoplada y su compatriota Brandli llevaba en las piernas la decepción del día. Esas sensaciones quedaban por detrás, después de que Somarriba dominara el primer parcial con 11:20. Superada la primera dificultad, había que controlar las pedaladas de la suiza (sólo ocho segundos de retardo) y mantener la cadencia. Ruano llegaba por entonces a la meta con un tiempo con el que no conseguía puesto de finalista. Fue novena la salmantina, premiada por su compañera, cuyo oro abre a España dos plazas olímpicas en Atenas.
Somarriba no estará en esos Juegos, pero pedaleaba por dos. En pleno repecho dobló a la australiana Sara Carrigan. Sentada, componiendo la figura, manejando las distancias, coronaba en St. James Hill y ponía el manillar hacia el arco iris canadiense. La bajada final, con la caída del año pasado en Zolder bullendo en el recuerdo, no fue cómoda. Pero había hueco de sobra y cuando Arndt entró con 10 segundos más, las lágrimas borraban la sonrisa. Eran lágrimas de una ciclista que lo ha ganado todo.  Somarriba: "Me vuelvo loca de pensar que soy campeona del Mundo" HAMILTON (CANADÁ) 8-10-2003.- La ciclista vasca Joane Somarriba concluyó exultante la prueba contrarreloj, en la que se proclamó campeona del mundo por delante de la alemana Judith Arndt y la rusa Zoulfia Zabirova, y apuntó que se volvía "loca" de pensar que era la propietaria del nuevo maillot arcoiris de contrarreloj.
"Es mi sueño desde que era niña. Después de tres Tours y dos Giros era éste el título que me faltaba. Estoy muy emocionada", indicó Somarriba, que sintió una alegría diferente a la que acostumbra en los Campos Elíseos de París.
"En el Tour hay una continuidad, un día a día y es muy emocionante cuando te vistes de amarillo y piensas en no fallar el día siguiente, pero aquí es una alegría inmensa, que no se puede describir", subrayó.
Somarriba confiaba en sus posibilidades. "Estaba muy convencida. Después del Tour me costó, pero seguí entrenando siempre pensando en el Mundial, que era mi gran objetivo", dijo la vasca, que ahora piensa en "disfrutar y saborear" este título, antes de aprovechar su buen estado de forma para lograr una nueva medalla en la prueba en ruta del próximo sábado. .  |
|
|
|
|
 |
 BILBO.- Somarriba ya luce su oro y el arco iris en Euskal Herria ·La primera campeona vasca llegó ayer 13 de octubre de 2003 al aeropuerto de Loiu Joane Somarriba llegó ayer a las 15.15 al aeropuerto de Loiu. Su marido el ex profesional Ramontxu González Arrieta acudió a recibir a la flamante campeona contrarreloj individual en Hamilton. La de Sopela fue recibida con aplausos, al igual que en el aeropuerto madrileño de Barajas, donde dijo que se sentía «muy motivada» para luchar por una medalla olímpica en los Juegos de Atenas 2004.
Somarriba, la primera ciclista vasca que ha ganado una medalla de oro en unos mundiales en carretera, mostró orgullosa su medalla de oro a los periodistas que la esperaban en Bilbo y Barajas.
En la capital española, señaló que «el miércoles fue uno de los días más felices que he pasado en el ciclismo y sentí una gran satisfacción después de tantos años de lucha».
Asimismo, apuntó sentir una «gran decepción» por no poder luchar en la prueba elite de fondo de los mundiales el pasado sábado a causa de una avería mecánica en su bicicleta. En Bilbo, agregó que «ninguna de las bicicletas que iba de repuesto llevaba mis pedales». La vasca sintió «mucha rabia, pero por lo menos llegué a la habitación y estaba la medalla. Esa fue la gran satisfacción».
La campeona mundial recordó que el día de su triunfo «fue muy emocionante porque sabía que detrás venían grandes corredoras y que estarían marcando buenos tiempos, y cuando llegué a la meta y luego me dijeron que había ganado, me desbordó la felicidad».
Somarriba aseguró que la situación que está viviendo estos últimos años en su carrera deportiva «es muy importante y es el resultado de tantos años de trabajo y de sacrificio».
Sobre su futuro próximo, la ciclista vasca destacó que acudirá a los Juegos de Atenas como campeona del mundo y eso le dará «más motivación para hacerlo bien».  |
|
|
|
|
 |
|
|
 |
|
|
|
|