RF: CHOCOLATE

LA MATANZA EXTREMEÑA

Una fiesta predestinada a ser un clásico en el calendario campista

El Camping La Mata y su entorno de Gredos naturaleza para disfrutar
(Si pasas el ratón por encima de las fotos, aparece el texto)

(Texto y fotos G. Belay).- La primera Matanza Extremeña que organizó el Camping La Mata, en el norte de la provincvia de Cáceres y a los pies de los parques naturales de la Candeleda y Gredos, ha sido un éxito como idea para convocar a más de un centenar de campistas y, sin duda, para dar a conocer la zona (a los que no la conocíamos, claro) y promocionar el Camping La Mata y su entorno natural que es de estos enclaves que vale la pena visitar y disfrutar. Esto es lo sustancial: conocer y disfrutar de entornos únicos, y aprender que muchas de las provincias de España tienen estupendos y poco promocionados rincones donde la idea preconcebida del conjunto de una región se desploma ante la espléndida realidad que la naturaleza nos depara.Parte de los asistentes en lapuerta del camping La ventaja de los campistas en general y de los auteros y caravaneros en particular, es que con nuestros vehículos y concibiendo que el campismo "con ruedas" es un placer extraordinariamente superior al estable, llamado también "cebolleta", nos va permitiendo, poco a poco, conocer estos rincones donde los empresarios de campamentos turísticos con imaginación no sólo están siendo capaces de buscar e invertir en enclaves mágicos, sino que tienen habilidad para convocarnos en temporada baja (y tan baja) poniendo a nuestro alcance prácticas ancestrales como lo son la matanza de los gorrinos o la fabricación artesanal del queso de cabra. Y todo, con personajes auténticos, desde el paisano del sombrero que dirigía toda la liturgia a su esposa, la señora Basilia, que sentada a ratos en las tertulias con nuestras esposas era una más, como acabaron siéndolo todos los que vinieron al ritual, ayudantes, matarife, despiezadores, veterinaria.. unas 20 personas que acabaron por convertirse en 20 amigos.

PARA RAJARSE

La noche del jueves al viernes, en donde vivimos, los aledaños de Ourense, a unos 500 metros sobre el nivel del mar, fue más bien cruda. La furgo estaba recién lavada y limpita, dispuesta para "cargar" y salir el viernes a media mañana para viajar en las horas de mayor presencia solar. Pero fuimos preparando las cosas en casa, y de asomarnos al exterior a cargar nada de nada. Los partes meteorológicos eran cada vez más tenebrosos: La cota de nieve se presumía a 400 metros y los puertos del Padornelo y la Canda superan los 1.500; y Béjar si fuésemos por la Ruta de la Plata o El Pico, si por Avila.No es la mía... es la de Virgilio. Las consignas (del Gobierno) eran todas patéticas: ¡¡¡Nada de viajar: todos en casa!!! El recuerdo de aquella larga noche del puente de la Constitución en la A-5 y cientos de coches bloqueados y las explicaciones del ínclito Cascos: "Es que lo que tienen que hacer es quedarse en casa" flotaron en el discurrir de la lógica por nuestras cabezas. Y, Atila, a través de MSN, me daba todo un recital de pronósticos meteorológicos negativos para cualquiera de las rutas que, en mi osadía de viajar pese a todo, pudiese escoger. Nos echamos a dormir como si la cosa no fuese con nosotros, pero con serias dudas de si al día siguiente viajaríamos a Extremadura.

Fina se levantó primero (como siempre) y yo, para dar seguridad y aplomo a la decisión de viajar, esperé a que, como todos los días, me trajese el desayuno a la cama. Y me lo trajo, pero de paso me espetó: "¡Papi, está nevando!". Ni me inmuté, a pesar de que levantó la persiana para que, desde la cama, pudiese ver el paisaje que nos rodeaba, evidentemente blanco. Me tomé mi colacao con las campurrianas, seguí escuchando a Iñaki Gabilondo y a las 10 me fuí al baño a lo que se va casi siempre al baño, me afeité, y salí al exterior, pisando como un dedo de nieve, y comenzó el previaje, cargando la ropa y lo que es habitual en un fin de semana. Arrancamos cuando se abría el cielo y el sol empezó a derretir la fina capa de nieve. Nos fuimos al horno del pueblo a recoger la empanada que encargamos para comer por el camino, y carretera y manta. Contra todo pronóstico y pese al agorero de Atila, la carretera perfecta.

A la altura de Tordesillas, con sol pero con un frío del carallo, comimos la empanada y decidimos si ir por Salamanca a Béjar y Plasencia, para retroceder sobre Madrigal de la Vera (ruta ya muy conocida), o arriesgar y seguir a Adanero, para desviarnos a Avila, puerto del Pico, Arenas de Sampedro y Madrigal, más o menos los mismos kilómetros pero una nueva ruta para nosotros. Y decidimos que había que arriesgar. Y salió bien: carretera seca, buena, fácil y la zona de los puertos con nieve por los lados pero espectacular incluido algún rebaño de "capras hispánicas" que nos encontramos. Si lo hubiésemos pedido de encargo no hubiésemos mejorado lo que nos encontramos.

EL CAMPING LA MATA

Está ubicado en un buen enclave, cerrado al norte y al oeste por las crestas de la serranía de Gredos, picos enormes, blancos por la presencia de la nieve, postal de película, de cuando en cuando una brisa que te cagas... pero espacio abierto y con dominio del verde, con una torrentera donde, decían, en verano se llena de gente que viene a pasar el día de campo. En temporada, la posibilidad para los senderistas es inmensa, porque se pueden hacer decenas de rutas en todo el alrededor del camping.Esto fue lo que nos zampamos... ¡Manda carallo!

El terreno de las parcerlas es llano, las parcelas amplias, y las instalaciones en línea con el entorno. Hay un espacio previo antes de la recepción que dispone de un amplio aparcamiento y el acceso a la cafetería y al resaurante. La zona de camping está separada. El trato de los propietarios agradable y servicial. Y todo el personal que se movilizó para atendernos, acabó integrado en el grupo.

LA LITURGIA

Por Galicia y supongo que por otros puntos de España, esto de la matanza del cerdo es toda una liturgia; y en este caso, salvo las variantes de algún que otro nombre, el resto discurre por los mismos vericuetos. Esta matanza estaba encaminada a darnos a conocer a los concurrentes cómo se desarrolla, pero se desviaba de esa liturgia a la que aludo en un punto sustancial, y nunca mejor dicho: La matanza sacrifica y despieza el ejemplar para guardar, salar, ahumar y después comer a lo largo del año; por lo tanto, los jamones, los lacones, las costillas, la cachucha, los chorizos y las morcillas, constituyen lo que será la despensa para el resto del año de una casa rural; pero en esta ocasión, el cerdo (o mejor dicho: la cerda) nos la zampamos, pieza por pieza, en cuanto la simpática veterinaria pasó las muestras por el microscopio, tras darnos todo tipo de explicaciones de cómo verificaban la bondad del ejemplar e incluso permitirnos "mirar" las muestras por el microscopio. Y los niños, puede que aprendan más en una ceremonia como esta que en un mes de clases teóricas o viendo "los documentales de la 2" que, dicho sea de paso, parecen la casa de "Gran Hermano" ya que, día tras día, no vemos otra cosa que animalitos y animalazos, follando.

El gorrino y para evitar la violencia siempre desagradable de la muerte, fue sacrificado previamente en un punto "desconocido"; pero en cuanto las rondallas nos despertaron y nos invitaron a acercarnos a la carpa levantada al efecto, para desayunar, con un solcito que daba gloria, yo nos lo encontramos "tumbado" en la mesa de sacrificio, de generoso grosor y fuertes patas (la mesa, coño).A esto se llama: "chamuscar". Era más bien tirando a negro (la gorrina, carallo); pero Josea, que tiene por costumbre ser un tipo muy serio y sesudo y es una versión de Robert Reford en moreno, me susurró al oído como si yo fuese un caballo: "No es bellotero auténtico: lo han pintao. Menos mal que no llueve, que sino, se le correría la pintura". Y Salvador, que venía con Virgilio y que es su cuñao, me dijo un poco preocupado: "¿Este Josea quién es y por qué sabe que la cerda está pintada..?". Bueno, la verdad es que tuve que darle un cursillo acelerado de quién era Josea, porque quedaban muchas horas de convivencia y claro, si no conoces a Josea...

¿SE PUEDE COMER TANTO?

Metidos a desayunar, con cafelitos a gó-gó, pasteles, pastas, galletas, rosquillas, bizcochos... copichuelas y todo lo imaginable, comenzaron las aproximaciones de los últimos en llegar, ya de noche, y que no nos habíamos visto el viernes. Mucho forro polar, mucha "chupa", muchos gorros, mucho calzado "ad-hoc" y muchísimo colorido y caras alegres. Mismo parecía que de un momento a otro aparecería Doña Leticia entre tanto "fashion" y tanto "glamour". Todos comentaban cómo les había ido el viaje, y salvo alguno que se dió la vuelta en Cuenca atemorizado por los avisos, todos concurrieron y, si no conté mal, 30 instalaciones, unos 80 adultos y unos 15 niños. El ambiente entraba en ebullición.

Dado que el panorama del desayuno se presentaba apetitoso, abundante y sin límite y por lo tanto a repetir a esgalla, algunos se pusieron las botas, pensando y quizás con razón pero con poca experiencia, que el cerdo, tal cual estaba tumbado en la mesa, todavía faltaba para que pudiesen "cocinarlo". "Chamuscados y raspados" todos los cerdos son blancos... je je jeOtros, más prudentes y "conocedores" de lo que nos esperaba, desayunamos "sacrificándonos" para no exceder la capacidad de nuestras respectivas panzas, porque tal papeo para ser perfecto precisa de dosificar la ración y así disfrutar de todas las delicias que este manjar supone. Porque dicen en mi tierra, y lo dicen los marineros, que "do mar, o mellor pescao... o marrao".

Pues aun andában algunos en lo del desayuno charlando al sol, cuando empezaron a repartir unas migas que las mismas señoras que nos estaban atendiendo en el desayuno preparaban sobre la marcha en la carpa. Se pasó de "mojar" en el café con leche a sentarse en las mesas y empujar con un poco de pan las migas al tenedor. Alguien comentaba que estaba bien esto de rematar el desayuno con las migas... comentario que se le puede perdonar por aquello de la desorientación, ya que no se estaba rematando el desayuno, sino que era el preámbulo de lo que sería todo el día: eran las 10 de la mañana y estábamos empezando a comer.

El señor del sombrero, que era el que aparentaba mayor edad y el que dirigía toda la liturgia, y que luego me enteré que era el esposo de la señora Basilia, que hacía quesos de cabra en su casa de forma artesanal, y que pese a que es algo mayor que yo, quiere comprarse una caravana para estar en el camping y resulta que vive allí al lado, pues el señor del sombrero había dado la orden de "chamuscar" el gorrino, mientras uno de sus ayudanrtes nos explicaba cómo se hacía esta faena, con unas retamas, y que se hacía para quemarle los pelos: vamos, que a esto, que en el instituto de estética y belleza en 7 días que anuncian por la TV y donde se arreglan las tetas y los labios con silicona las Cholas y las Maricielos y resto de las que nos dan gato por liebre, se le llama depilación (ja ja ja). Pero apenas hecha la demostración, nos explicó que la ciencia avanza que es una barbaridad, y se usa un soplete, que es más eficaz y rápido. El hombre del sobrero dirige la liturgiaY así se hizo, y mientras uno "chamuscaba" con el soplete, otros iban raspando con unos cuchillos especiales, y entonces sí, el cerdo fue perdiendo su color negro y apareciendo una dermis más clara. Miré Josea y le dije: "No te preocupes, en Galicia lo cerdos son blancos y están buenísimos".

Abrieron en canal, separaron el "mondongo", entregaron a la veterinaria las piezas donde el análisis se hace más seguro y eficaz, seguirmos todos las explicaciones que nos fue dando, y, mientras esto pasaba, comenzó el despiece a una velocidad de vèrtigo. Y en unas parrillas y en unas brasas que ya estaban dándonos calorcillo desde el comienzo del ritual, se fueron haciendo las piezas de la piel que luego se convirtirían en torreznos para ir picando. Y digo después, porque antes las paisanas habían empezado a repartir unas "gachillas" que más o menos para los que no las conocen son como una sopa castellana... bueno, son pan, chorizo, picadillo, huevo... ¡yo qué sé! Estaban caralludas. (Bueno, y a todo esto, Juan Peláez, Edy, Mía, Juan Manuel, Sento, Campanilla... y todos aquellos amigos que nos conocimos en Monfrague, se estarán comiendo las uñas desesperaos, y apenas estamos empezando; ¡ah! y Casanpa, Trillo, Atila y toda aquella entrañable peña que se formó en un chat que, lamentablemente, se han cargado).

EL COMER Y EL RASCAR...

Pues sí, después de las gachas y los torreznos pudimos comprobar como toda la carne de los jamones y de los lacones se transformaba en parte en picadillo para los embutidos y en parte en filetes para ir haciendo a la parrilla. La simpática veterinaria explica su trabajo.En apenas un suspiro ya no había nada que recordase a la gorrina: todo estaba despiezado y cada parte en un sitio, en artesas o colgados de unos palos para que se oreasen. Con la carne picada se procedió a hacer lo que en Galicia llamamos "zorza", con lo que se llenan los chorizos. En este caso, la "zorza" llevaba bastante cebolla, por lo que en vez de chorizos, se hicieron morcillas. Las paisanas en las sartenes fueron friendo la "zorza" porque es otro de los rituales, que parte de esta mezcla que se va haciendo en las artesas, se fría y se coma, al tiempo que se sigue con la faena.

Faltaban por llegar Partri y su "chico", que salieron por la mañana de Madrid y les veníamos siguiendo en su ruta por el móvil de Vigilio. Cuando estaban pillando el desvío para el camping nos fuimos a esperarlos a la puerta, mientras Virgilio con la moto y a toda pastilla les salía al encuentro. Pareja feliz y joven, con un pastor alemán muy "guapo", fino y con tendencia a levantar la cola, que delata que algún antepasado era más bien perro nórdico. "Los" instalamos y los incorporamos al evento. Bueno, seré serio: El "chico" de Patri es Chechu, su pareja que es mu guapetón (je je je).

Se pusieron rápidamente al día; o sea: comieron deprisa desde el principio del desayuno, y ya, despaciosamente, empezamos a rajar de todo lo divino y de lo humano. A rajar, y a comer, porque la fiesta estaba en pleno apogeo, y montaron la máquina de picar la carne, a manubrio, para que supiésemos como se hacía y con voluntariosas amas de casa campistas dándole. No es la "colada"; es lo que va quedando del despiece.Después la de hacer los chorizos, sustituyendo el manubrio (una vez que las voluntarias se cansaron de darle vueltas) por un motor que aliviaba el trabajo. Un poco antes, unas cuantas paisanas empezaron a preparar las tripas, que proceden del mondongo una vez vaciado y conveniente y cachazudamente, lavado. Siempre, en cada faena que en esta liturgia corre a cargo de la parte femenina, las campistas que quisieron, probaron y ayudaron, incluso con sus mandiles puestos. O sea: se trata de demostrar y participar, divertirse, y comer.

Pues en la máquina de hacer los chorizos, por una parte se mete la "zorza" y por un canuto de unos 3 ó 4 centímetros de diámetro y unos 17 ó 20 de largo, se le coloca la tripa y se va llenando. Aquí también hubo gran participación femenina, y, vaya vaya, lo hicieron todas muy bien, a la primera como si estuviesen hartas de hacerlo. Y vino Josea, y me explicó: "Esto es como el póntelo... pónselo". (Me ahorraré comentarios).

A fuer de sincero, a estas alturas de la mañana, posiblemente entre las 11 y las 12, ya no me acuerdo qué es lo que comíamos... lo que tengo claro y seguro, es que comíamos, mientras las morcillas si iban atando y colgando de unos palos. Ah sí, comíamos bocatas de panceta, febras del jamón, todo hecho a la parrilla en las brasas.

Las morcillas se cuelgan y se tienen unos días para que se "curen", pero también se pueden hacer a la brasa directamente, y pronto empezaron a ser degustadas con pan de pueblo, al tiempo que las costilletas (divino bocado) y todo, se me había olvidado, regado con un Pitara a la temperatura ambiente que entraba sin necesidad de perdir permiso. Mirase para donde mirase, la gente le estaba dando a la mandíbula.Una voluantaria dándole al manubrio de picar carne. Así que, me imagino que serían las 3 de la tarde (mi reloj deja de interesarme en estos casos) cuando empezó a correr el cafelito y los chupitos, y la señora Basilia nos invitaba a visitar su casa "que estaba allí cerquita" por si queríamos ver cómo se hacía el queso de cabra, por sistemas totalmente caseros y artesanales, sin trampa ni cartón, ni colorantes ni conservantes: sólo leche de cabra. Pero había que ir enseguida, ya que empezaban a llegar grupos de mozos y mozas, y niños y niñas, ataviados con trajes típicos que venían a bailar y a cantar para nosotros. Un grupo de nuestras mujeres se desplazó y al cabo de un rato regresaron, y la señora Basilia nos trajo unos cuantos quesos mientras su marido, el señor del sombrero se encargaba de cobrarlos... Me pareció que el precio era puramente simbólico. Un regalo.

TRES GENERACIONES

Pues sí, en otra carpa que tiene el camping al lado del restaurante, nos brindaron unas actuaciones de bailes típicos, en los que participaron primero los niños, luego los menos nimos y siempre acompañados por una rondalla con dos guitarras y un laud, una campanilla y algún otro instrumento de percusión, y un coro de voces, todo absolutamente auténtico, de pura afición, y con la presencia activa en los coros de las mamás y de las abuelas de los mozos y de los niños. También abuelos.

La actuación fue muy aplaudida y duró un buen rato; quizás una hora. Lo malo es que el sol empezó a largarse hacia Portugal, y en la carpa el frío se dejaba sentir. Yo me había acercado a la California, o quizás a donde había ido fue a los servicios, pero lo cierto es que apenas regresé ya estaban reclamando nuestra presencia no entendí bien si para merendar o para "seguir" comiendo tras el descanso de la actuación folkórica; cualquiera sabe, igual se trataba de cenar. Al fin y al cabo, cuando estaba llegando a la carpa ya me pasaron una bandeja con morcilla y pan.La "zorza" lista para embutir los chorizos... Y Josea (es imposible vivir sin él) un poco confundío como el Dinio, había dispuesto unas cajas de "miguelitos" de crema que pillase en Loja, según venía para acá. Un pedazo de morzilla y un "miguelito"... pero con Josea nada hay previsto. Pero, algún otro despistado, se trajo empanadillas de supermercado, de las de Pescanova, las frieron y ¡válgame el Cielo! me las encasquetaron después de la morcilla y el "miguelito". Cumplí, porque no me gusta desairar a quien te ofrece "cosas" de buena voluntad, y me acerqué a la hoguera permanente donde un grupo contaba cosas presidido por Pepelu, un alicantino que seguro que estaba convencido de ser un jubilado alto y de buen ver... hasta que me conoció a mi, que soy más alto claro. Buen tipo, buen matrimonio que quedó incorporado a la peña aunque sobrevive en el foro de AC Pasión.

En mi despazamiento (entre grupos) había pillado a tres tipos que no conocía, pero que me llamaron la atención: uno porque llevaba una gorra azul de Fernando Alonso el imparable campeón del Mundo de F-1; el otro porque de forma compulsiva daba vítores a Zapatero; y el tercero porque no decía nada, pero sabe Dios lo que estaría pensando. Así que, aprovechando que el Pisuerga pasa por no sé dónde, nos pusimos a dar un mitin alrededor del fuego ja ja ja. Yo no decía cosas buenas de Fraga y Rajoy, mis paisanos, y el de los vítores no paraba de jalear a Zapatero. Es un tío con casta, pequeñajo y regordete pero con pinta de currante a tope. El de la gorra azul aplaudía, pero no contaba nada. El silencioso es un especialista en mecánica de precisión de automóviles Saab. El de los vítores tiene 15.000 olivos y hace no sé cuántas toneladas de aceite al año; y tiene un montón de matas de habas que plantó él; y de melones y de pimientos de todas las clases y de tomates... y son diez hermanos, pero él se ha quedado en el campo, pero tiene curro de lunes a viernes y los sábados y domingos en su casa, en el campo, en me parece recordar que Extremera, cerca de Tarancón. Le prometí que iría a visitarle y a conocer sus tierras, porque es un buen tipo y a la Fina esto de ver una huerta le mola cantidad, y siempre se trae un esqueje, de forma que nuestra casa está rodeada de plantas y árbolitos de rincones de toda España. Espero que si alguno de ellos lee este reportaje me envíen un "emilio" para saber sus nombres, que después de tantos vítores y cachondeos, resulta que ni nos presentamos.

¿DA PARA TANTO?

De cuando en cuando miraba lo que iba quedando de la difunta gorrina; y me fijaba en que la gente seguía comiendo y divirtiéndose. Quedaban morcillas, panceta y costilletas para por lo menos un par de horas de papeo. Los dueños del camping, el señor del sobrero, el yerno de la señora Basilia, las paisanas que cocinaron y los paisanos que ayudaron, estaban plenamente integrados en los grupos, charlando y preguntando curiosidades sobre las caravanas y las autocaravanas, sobre los viajes; al tiempo que nosotros les preguntábamos por la vida en el campo. Y venga comer y comer...

A todo esto, Tina, la esposa de Virgilio, se había torcido un pié unas horas antes de salir de La Bañeza, y vino con el pié escayolado y dos muletas... así que a cada paso Virgilio la "transportaba" en la moto, hasta que se le pinchó una rueda y la empazamos a desplazar sentada en un sillón en volandas... bueno, que la fiesta iba a seguir en la cafetería, y que la íbamos a rematar con una "queimada".Chorizos "por un tubo"... nunca mejor dicho. Así fue, y en vez de una fueron dos, de forma que el que no la probó fue porque no quiso, pero me parece la probaron todos aunque eché de menos a mis tres desconocidos amigos, a los que localicé en la barra con unos cubatas. Me los traje, entre vítores a Zapatero, y les cambié los cubatas por unos chupitos de "queimada". El bueno del "vitoreador" nos volvió a contar lo de los olivos, los melones, los tomates, los pimientos y las habas, invitándonos a todos a visitar su campo, pero uno que es perro viejo, no dejó de observar que, dada la larga trayectoria "victoriosa" que ya desde media tarde se dejase notar, pudiese parecer que tenía el hilo perdido, y, sin embargo, con el chupito de "queimada" no pasó de mojarse los labios, lo que me dio a entender que una cosa es la juerga que se traian y otra que no tuviese control de lo que en los diferentes vasos se iba sirviendo. Decía que era una persona trabajadora, desde niño, y también desde niño con principios y entre estos el de la lealtad y el de la honradez. Insisto en que me pareció un casta y de estos con los que te gustaría volver a pasar un buen rato. No sé ni siquiera en qué foro sale y con qué nick, si es que es un forero. Sé que es campista y autero, porque al día siguiente y cuando pensé que estaría durmiendo, ya estaban los tres paseando por entre las caravanas. O sea: madrugan.

DESPEDIDAS

Las despedidas son un coñazo: parece que nos vamos todos a las Américas y lo cierto es que a las 24 horas andamos ya en los foros y en el chat de MSN. Eso sí, que si toma el aceite que me encargaste; que si llévale estas 4 garrafas a Juan Peláez; que si estos 4 litros de aguardiente gallega a Anabel para hacer licor café... y todos con la misma idea: Hay que hacer otra cuanto antes. Ahora, ya contamos con más conocimientos en persona, como es el caso de Patri y el de Fórever; y algunos de los que coincidimos en Covaleda: Magia, Javivelez, Pere, Javier R... y Educuga, Pedro, Pepelu... y siempre, sus parejas y en algunos casos sus perros, como en el de Patri, el de Forever y su preciosa Bóxer que me dejó las manos hechas puré con las uñas, o el perrito de Pepelu.

Si mis deseos se cumpliesen, Ignasi tendría que ser un invitado preferencial a todos estos eventos, a cuyos efectos habría que liberarle del curro para que se dedicase a tiempo completo a hacernos la vida más cómoda, porque es un caso único a la hora de recopilar los datos y a facilitárnoslos antes de concluir el encuentro, y con fotos de cada familia como hizo en Covaleda. Así se hacen las morcillas y los chorizos...Así, ahora, podría yo ponerle nombres a todos los que van apareciendo en las fotos. Sí que te echo de menos Ignasi; porque eres un crack.

Tuvimos, en la mañana del domingo, de tomarnos un desayuno en tertulia en la cafeteria, comentando la incidencias y planificando futuras aventuras. Josea me dice, una vez más susurrándome al oído como si fuese un caballo: "Coco, esto tendría que llamarse Todocerdo.com". Pues sí, quizás sea ese el nombre para esta reunión abierta y que debería de convertirse en un clásico de la temporada baja del campismo. Los dueños del camping tendràn que pensárselo porque la idea es muy buena, y a poco que contemos lo bien que se ha pasado para la próxima harían falta dos gorrinos. ¡O más!

EL REGRESO

De nuevo por el Puerto de El Pico con bastante gente arriba, con los niños disfrutando de la nieve; sol, frío y en algunos tramos del páramo avulense algo de niebla pero nada que complicase el regreso. La radio cuenta que en en la autopista de Burgos, entre Briviesca y Pancorvo, se ha producido un atasco enorme con más de 10.000 personas atrapadas durante toda la noche... Me parece increible. Este amigo vale su peso en oro: ¡Viva Zapatero!Es que, a lo largo de todo el camino y en cada puerto por pequeño que fuese vimos dos y hasta tres palas arrimadas en zonas donde no estorbaban al tráfico, con las luces destellando y listas para entrar en acción... pese a que las autovías y carreteras que recorrimos estaban limpias y secas. Le había comentado a Fina que se notaba que estábamos en plena campaña electoral y el ministro Cascos, escarmentado por el bochorno de hace unos años en el puente de la Constitución (nosotros sufrimos el atasco entre Aranjuez y Ocaña) se notaba que habían puesto todos los medios en acción... pero ¡mira por dónde, esta vez el atasco estaba en Pancorvo!

Bueno, todos tranquilos, que como no se le puede culpar de esto a los del gobierno anterior porque son ellos mismos, el ministro que nos llenó de chapapote las costas de Galicia, el incapacitado de lograr un AVE a Barcelona más rápido que el de Sevilla y para nada en los plazos que se han marcado y ni siquiera se sabe para cuando, el más intrépido de los atletas sexuales (muy superior a Dinio y el conde Lequio), el que exhibe su adulterio robándole protagonismo al Cachuli de la Pantoja pero acude a El Escorial a la boda de la hijísima... en fin, que para cuatro telediarios que le quedan... como decía mi amigo el casta: ¡¡¡Viva Zapatero!!! ja ja ja.

MAS FOTOS