

LA MATANZA EXTREMEÑA
| Una fiesta predestinada a ser un clásico en el calendario campista
El Camping La Mata y su entorno de Gredos naturaleza
para disfrutar (Texto
y fotos G. Belay).-
La primera Matanza Extremeña
que organizó el Camping La Mata,
en el norte de la provincvia de Cáceres
y a los pies de los parques naturales de la Candeleda
y Gredos, ha sido un éxito como idea para convocar
a más de un centenar de campistas y, sin duda, para dar a conocer
la zona (a los que no la conocíamos, claro) y promocionar el
Camping La Mata y su entorno
natural que es de estos enclaves que vale la pena visitar y disfrutar.
Esto es lo sustancial: conocer y disfrutar
de entornos únicos, y aprender que muchas de las provincias de
España tienen estupendos
y poco promocionados rincones donde la idea preconcebida del conjunto
de una región se desploma ante la espléndida realidad
que la naturaleza nos depara. PARA RAJARSE La noche
del jueves al viernes, en donde vivimos, los aledaños de
Ourense, a unos 500 metros sobre el nivel del mar, fue
más bien cruda. La furgo estaba recién lavada y limpita,
dispuesta para "cargar" y salir el viernes a media mañana
para viajar en las horas de mayor presencia solar. Pero fuimos preparando
las cosas en casa, y de asomarnos al exterior a cargar nada de nada.
Los partes meteorológicos eran cada vez más tenebrosos:
La cota de nieve se presumía a 400 metros y los puertos del Padornelo
y la Canda superan los 1.500; y Béjar si fuésemos por
la Ruta de la Plata o El Pico, si por Avila. Fina se levantó primero (como siempre) y yo, para dar seguridad y aplomo a la decisión de viajar, esperé a que, como todos los días, me trajese el desayuno a la cama. Y me lo trajo, pero de paso me espetó: "¡Papi, está nevando!". Ni me inmuté, a pesar de que levantó la persiana para que, desde la cama, pudiese ver el paisaje que nos rodeaba, evidentemente blanco. Me tomé mi colacao con las campurrianas, seguí escuchando a Iñaki Gabilondo y a las 10 me fuí al baño a lo que se va casi siempre al baño, me afeité, y salí al exterior, pisando como un dedo de nieve, y comenzó el previaje, cargando la ropa y lo que es habitual en un fin de semana. Arrancamos cuando se abría el cielo y el sol empezó a derretir la fina capa de nieve. Nos fuimos al horno del pueblo a recoger la empanada que encargamos para comer por el camino, y carretera y manta. Contra todo pronóstico y pese al agorero de Atila, la carretera perfecta. A la altura de Tordesillas, con sol pero con un frío del carallo, comimos la empanada y decidimos si ir por Salamanca a Béjar y Plasencia, para retroceder sobre Madrigal de la Vera (ruta ya muy conocida), o arriesgar y seguir a Adanero, para desviarnos a Avila, puerto del Pico, Arenas de Sampedro y Madrigal, más o menos los mismos kilómetros pero una nueva ruta para nosotros. Y decidimos que había que arriesgar. Y salió bien: carretera seca, buena, fácil y la zona de los puertos con nieve por los lados pero espectacular incluido algún rebaño de "capras hispánicas" que nos encontramos. Si lo hubiésemos pedido de encargo no hubiésemos mejorado lo que nos encontramos. EL CAMPING LA MATA Está
ubicado en un buen enclave, cerrado al norte y al oeste por las crestas
de la serranía de Gredos,
picos enormes, blancos por la presencia de la nieve, postal de película,
de cuando en cuando una brisa que te cagas... pero espacio abierto y
con dominio del verde,
con una torrentera donde, decían, en verano se llena de gente
que viene a pasar el día de campo. En temporada, la posibilidad
para los senderistas es inmensa, porque se pueden hacer decenas de rutas
en todo el alrededor del camping. El terreno de las parcerlas es llano, las parcelas amplias, y las instalaciones en línea con el entorno. Hay un espacio previo antes de la recepción que dispone de un amplio aparcamiento y el acceso a la cafetería y al resaurante. La zona de camping está separada. El trato de los propietarios agradable y servicial. Y todo el personal que se movilizó para atendernos, acabó integrado en el grupo. LA LITURGIA Por Galicia y supongo que por otros puntos de España, esto de la matanza del cerdo es toda una liturgia; y en este caso, salvo las variantes de algún que otro nombre, el resto discurre por los mismos vericuetos. Esta matanza estaba encaminada a darnos a conocer a los concurrentes cómo se desarrolla, pero se desviaba de esa liturgia a la que aludo en un punto sustancial, y nunca mejor dicho: La matanza sacrifica y despieza el ejemplar para guardar, salar, ahumar y después comer a lo largo del año; por lo tanto, los jamones, los lacones, las costillas, la cachucha, los chorizos y las morcillas, constituyen lo que será la despensa para el resto del año de una casa rural; pero en esta ocasión, el cerdo (o mejor dicho: la cerda) nos la zampamos, pieza por pieza, en cuanto la simpática veterinaria pasó las muestras por el microscopio, tras darnos todo tipo de explicaciones de cómo verificaban la bondad del ejemplar e incluso permitirnos "mirar" las muestras por el microscopio. Y los niños, puede que aprendan más en una ceremonia como esta que en un mes de clases teóricas o viendo "los documentales de la 2" que, dicho sea de paso, parecen la casa de "Gran Hermano" ya que, día tras día, no vemos otra cosa que animalitos y animalazos, follando. El gorrino
y para evitar la violencia siempre desagradable de la muerte, fue sacrificado
previamente en un punto "desconocido"; pero en cuanto las
rondallas nos despertaron y nos invitaron a acercarnos a la carpa levantada
al efecto, para desayunar, con un solcito que daba gloria, yo nos lo
encontramos "tumbado" en la mesa de sacrificio, de generoso
grosor y fuertes patas (la mesa, coño). ¿SE PUEDE COMER TANTO? Metidos a desayunar, con cafelitos a gó-gó, pasteles, pastas, galletas, rosquillas, bizcochos... copichuelas y todo lo imaginable, comenzaron las aproximaciones de los últimos en llegar, ya de noche, y que no nos habíamos visto el viernes. Mucho forro polar, mucha "chupa", muchos gorros, mucho calzado "ad-hoc" y muchísimo colorido y caras alegres. Mismo parecía que de un momento a otro aparecería Doña Leticia entre tanto "fashion" y tanto "glamour". Todos comentaban cómo les había ido el viaje, y salvo alguno que se dió la vuelta en Cuenca atemorizado por los avisos, todos concurrieron y, si no conté mal, 30 instalaciones, unos 80 adultos y unos 15 niños. El ambiente entraba en ebullición. Dado que
el panorama del desayuno se presentaba apetitoso, abundante y sin límite
y por lo tanto a repetir a esgalla, algunos se pusieron las botas, pensando
y quizás con razón pero con poca experiencia, que el cerdo,
tal cual estaba tumbado en la mesa, todavía faltaba para que
pudiesen "cocinarlo". Pues aun andában algunos en lo del desayuno charlando al sol, cuando empezaron a repartir unas migas que las mismas señoras que nos estaban atendiendo en el desayuno preparaban sobre la marcha en la carpa. Se pasó de "mojar" en el café con leche a sentarse en las mesas y empujar con un poco de pan las migas al tenedor. Alguien comentaba que estaba bien esto de rematar el desayuno con las migas... comentario que se le puede perdonar por aquello de la desorientación, ya que no se estaba rematando el desayuno, sino que era el preámbulo de lo que sería todo el día: eran las 10 de la mañana y estábamos empezando a comer. El señor
del sombrero, que era el que aparentaba mayor edad y el que dirigía
toda la liturgia, y que luego me enteré que era el esposo de
la señora Basilia,
que hacía quesos de cabra en su casa de forma artesanal, y que
pese a que es algo mayor que yo, quiere comprarse una caravana para
estar en el camping y resulta que vive allí al lado, pues el
señor del sombrero había dado la orden de "chamuscar"
el gorrino, mientras uno de sus ayudanrtes nos explicaba cómo
se hacía esta faena, con unas retamas, y que se hacía
para quemarle los pelos: vamos, que a esto, que en el instituto
de estética y belleza en 7 días que
anuncian por la TV y donde se arreglan las tetas y los labios con silicona
las Cholas y las Maricielos y resto de las que nos dan gato por liebre,
se le llama depilación (ja ja ja). Pero apenas hecha la demostración,
nos explicó que la ciencia avanza que es una barbaridad, y se
usa un soplete, que es más eficaz y rápido. Abrieron en canal, separaron el "mondongo", entregaron a la veterinaria las piezas donde el análisis se hace más seguro y eficaz, seguirmos todos las explicaciones que nos fue dando, y, mientras esto pasaba, comenzó el despiece a una velocidad de vèrtigo. Y en unas parrillas y en unas brasas que ya estaban dándonos calorcillo desde el comienzo del ritual, se fueron haciendo las piezas de la piel que luego se convirtirían en torreznos para ir picando. Y digo después, porque antes las paisanas habían empezado a repartir unas "gachillas" que más o menos para los que no las conocen son como una sopa castellana... bueno, son pan, chorizo, picadillo, huevo... ¡yo qué sé! Estaban caralludas. (Bueno, y a todo esto, Juan Peláez, Edy, Mía, Juan Manuel, Sento, Campanilla... y todos aquellos amigos que nos conocimos en Monfrague, se estarán comiendo las uñas desesperaos, y apenas estamos empezando; ¡ah! y Casanpa, Trillo, Atila y toda aquella entrañable peña que se formó en un chat que, lamentablemente, se han cargado). EL COMER Y EL RASCAR... Pues sí,
después de las gachas y los torreznos pudimos comprobar como
toda la carne de los jamones y de los lacones se transformaba en parte
en picadillo para los embutidos y en parte en filetes para ir haciendo
a la parrilla. Faltaban por llegar Partri y su "chico", que salieron por la mañana de Madrid y les veníamos siguiendo en su ruta por el móvil de Vigilio. Cuando estaban pillando el desvío para el camping nos fuimos a esperarlos a la puerta, mientras Virgilio con la moto y a toda pastilla les salía al encuentro. Pareja feliz y joven, con un pastor alemán muy "guapo", fino y con tendencia a levantar la cola, que delata que algún antepasado era más bien perro nórdico. "Los" instalamos y los incorporamos al evento. Bueno, seré serio: El "chico" de Patri es Chechu, su pareja que es mu guapetón (je je je). Se pusieron
rápidamente al día; o sea: comieron
deprisa desde el principio del desayuno, y ya, despaciosamente,
empezamos a rajar de todo lo divino y de lo humano. A rajar, y a comer,
porque la fiesta estaba en pleno apogeo, y montaron la máquina
de picar la carne, a manubrio, para que supiésemos como se hacía
y con voluntariosas amas de casa campistas dándole. Pues en la máquina de hacer los chorizos, por una parte se mete la "zorza" y por un canuto de unos 3 ó 4 centímetros de diámetro y unos 17 ó 20 de largo, se le coloca la tripa y se va llenando. Aquí también hubo gran participación femenina, y, vaya vaya, lo hicieron todas muy bien, a la primera como si estuviesen hartas de hacerlo. Y vino Josea, y me explicó: "Esto es como el póntelo... pónselo". (Me ahorraré comentarios). A fuer de sincero, a estas alturas de la mañana, posiblemente entre las 11 y las 12, ya no me acuerdo qué es lo que comíamos... lo que tengo claro y seguro, es que comíamos, mientras las morcillas si iban atando y colgando de unos palos. Ah sí, comíamos bocatas de panceta, febras del jamón, todo hecho a la parrilla en las brasas. Las morcillas
se cuelgan y se tienen unos días para que se "curen",
pero también se pueden hacer a la brasa directamente, y pronto
empezaron a ser degustadas con pan de pueblo, al tiempo que las costilletas
(divino bocado) y todo, se me había olvidado, regado con un Pitara
a la temperatura ambiente que entraba sin necesidad de perdir permiso.
Mirase para donde mirase, la gente le estaba dando a la mandíbula. TRES GENERACIONES Pues sí, en otra carpa que tiene el camping al lado del restaurante, nos brindaron unas actuaciones de bailes típicos, en los que participaron primero los niños, luego los menos nimos y siempre acompañados por una rondalla con dos guitarras y un laud, una campanilla y algún otro instrumento de percusión, y un coro de voces, todo absolutamente auténtico, de pura afición, y con la presencia activa en los coros de las mamás y de las abuelas de los mozos y de los niños. También abuelos. La actuación
fue muy aplaudida y duró un buen rato; quizás una hora.
Lo malo es que el sol empezó a largarse hacia Portugal, y en
la carpa el frío se dejaba sentir. Yo me había acercado
a la California, o quizás a donde había ido fue a los
servicios, pero lo cierto es que apenas regresé ya estaban reclamando
nuestra presencia no entendí bien si para merendar o para "seguir"
comiendo tras el descanso de la actuación folkórica; cualquiera
sabe, igual se trataba de cenar. Al fin y al cabo, cuando estaba llegando
a la carpa ya me pasaron una bandeja con morcilla y pan. En mi despazamiento (entre grupos) había pillado a tres tipos que no conocía, pero que me llamaron la atención: uno porque llevaba una gorra azul de Fernando Alonso el imparable campeón del Mundo de F-1; el otro porque de forma compulsiva daba vítores a Zapatero; y el tercero porque no decía nada, pero sabe Dios lo que estaría pensando. Así que, aprovechando que el Pisuerga pasa por no sé dónde, nos pusimos a dar un mitin alrededor del fuego ja ja ja. Yo no decía cosas buenas de Fraga y Rajoy, mis paisanos, y el de los vítores no paraba de jalear a Zapatero. Es un tío con casta, pequeñajo y regordete pero con pinta de currante a tope. El de la gorra azul aplaudía, pero no contaba nada. El silencioso es un especialista en mecánica de precisión de automóviles Saab. El de los vítores tiene 15.000 olivos y hace no sé cuántas toneladas de aceite al año; y tiene un montón de matas de habas que plantó él; y de melones y de pimientos de todas las clases y de tomates... y son diez hermanos, pero él se ha quedado en el campo, pero tiene curro de lunes a viernes y los sábados y domingos en su casa, en el campo, en me parece recordar que Extremera, cerca de Tarancón. Le prometí que iría a visitarle y a conocer sus tierras, porque es un buen tipo y a la Fina esto de ver una huerta le mola cantidad, y siempre se trae un esqueje, de forma que nuestra casa está rodeada de plantas y árbolitos de rincones de toda España. Espero que si alguno de ellos lee este reportaje me envíen un "emilio" para saber sus nombres, que después de tantos vítores y cachondeos, resulta que ni nos presentamos. ¿DA PARA TANTO? De cuando en cuando miraba lo que iba quedando de la difunta gorrina; y me fijaba en que la gente seguía comiendo y divirtiéndose. Quedaban morcillas, panceta y costilletas para por lo menos un par de horas de papeo. Los dueños del camping, el señor del sobrero, el yerno de la señora Basilia, las paisanas que cocinaron y los paisanos que ayudaron, estaban plenamente integrados en los grupos, charlando y preguntando curiosidades sobre las caravanas y las autocaravanas, sobre los viajes; al tiempo que nosotros les preguntábamos por la vida en el campo. Y venga comer y comer... A todo esto,
Tina, la esposa de Virgilio,
se había torcido un pié unas horas antes de salir de La
Bañeza, y vino con el pié escayolado y
dos muletas... así que a cada paso Virgilio
la "transportaba" en la moto, hasta que se le pinchó
una rueda y la empazamos a desplazar sentada en un sillón en
volandas... bueno, que la fiesta iba a seguir en la cafetería,
y que la íbamos a rematar con una "queimada". DESPEDIDAS Las despedidas son un coñazo: parece que nos vamos todos a las Américas y lo cierto es que a las 24 horas andamos ya en los foros y en el chat de MSN. Eso sí, que si toma el aceite que me encargaste; que si llévale estas 4 garrafas a Juan Peláez; que si estos 4 litros de aguardiente gallega a Anabel para hacer licor café... y todos con la misma idea: Hay que hacer otra cuanto antes. Ahora, ya contamos con más conocimientos en persona, como es el caso de Patri y el de Fórever; y algunos de los que coincidimos en Covaleda: Magia, Javivelez, Pere, Javier R... y Educuga, Pedro, Pepelu... y siempre, sus parejas y en algunos casos sus perros, como en el de Patri, el de Forever y su preciosa Bóxer que me dejó las manos hechas puré con las uñas, o el perrito de Pepelu. Si mis deseos
se cumpliesen, Ignasi
tendría que ser un invitado preferencial a todos estos eventos,
a cuyos efectos habría que liberarle del curro para que se dedicase
a tiempo completo a hacernos la vida más cómoda, porque
es un caso único a la hora de recopilar los datos y a facilitárnoslos
antes de concluir el encuentro, y con fotos de cada familia como hizo
en Covaleda. Tuvimos, en la mañana del domingo, de tomarnos un desayuno en tertulia en la cafeteria, comentando la incidencias y planificando futuras aventuras. Josea me dice, una vez más susurrándome al oído como si fuese un caballo: "Coco, esto tendría que llamarse Todocerdo.com". Pues sí, quizás sea ese el nombre para esta reunión abierta y que debería de convertirse en un clásico de la temporada baja del campismo. Los dueños del camping tendràn que pensárselo porque la idea es muy buena, y a poco que contemos lo bien que se ha pasado para la próxima harían falta dos gorrinos. ¡O más! EL REGRESO De nuevo
por el Puerto de El Pico
con bastante gente arriba, con los niños disfrutando de la nieve;
sol, frío y en algunos tramos del páramo avulense algo
de niebla pero nada que complicase el regreso. La radio cuenta que en
en la autopista de Burgos,
entre Briviesca y Pancorvo,
se ha producido un atasco enorme con más de 10.000
personas atrapadas durante toda la noche... Me parece
increible. Bueno, todos tranquilos, que como no se le puede culpar de esto a los del gobierno anterior porque son ellos mismos, el ministro que nos llenó de chapapote las costas de Galicia, el incapacitado de lograr un AVE a Barcelona más rápido que el de Sevilla y para nada en los plazos que se han marcado y ni siquiera se sabe para cuando, el más intrépido de los atletas sexuales (muy superior a Dinio y el conde Lequio), el que exhibe su adulterio robándole protagonismo al Cachuli de la Pantoja pero acude a El Escorial a la boda de la hijísima... en fin, que para cuatro telediarios que le quedan... como decía mi amigo el casta: ¡¡¡Viva Zapatero!!! ja ja ja. |