Todos los poetas
muertos
se clavan las uñas
en las manos
y muerden el terciopelo
de sus ataúdes
cada vez que me siento
en la mesa de la cocina
ante un folio en blanco
y afilo mi lápiz
con el cuchillo
de cortar
el pan.
Kuxti ROMERO
LORENTE , León
manso come mierda, Ediciones del 4 de agosto, Logroño, 2004, p. 133