Siempre que te miro estás aparte

Siempre que te miro estás aparte,

ignoro si lejana o distraída

o si desengañada de la vida,

el caso es que es difícil encontrarte.

 

Te empeñas en figurar como un descarte,

no sé si escarmentada y dolorida,

o si es una postura precavida

evitando un fuego en que quemarte.

 

Pero yo sé que como tú no hay nadie

que guarde en su interior tanta ternura,

ni su mirar tanto cariño irradie,

porque te rompes de puro bondadosa,

de tanta claridad, tanta dulzura

y tanto corazón que te rebosa.

 

Figuras con paisaje

 

 

 

 

 

 

Campos Eliseos. París

niña en otoño

tiene que ser en otoño

el que reposa la mirada caminando bajo el cielo azulgrís

y llena de hojas secas el lecho de los amantes

cuando el alma se empapa en la llovizna

y pardea con la tarde y dice adiós

a las aves que         contrarias a nuestro sino

miramos          no pasar

ya definitivamente irse

 

niña hermosa mía de ojos diáfanos y oceánicos

yo quisiera ponerte de parte del otoño

de esta inundación de calma

de este auspicio de quietud

y quisiera entregarte el sonido de las hojas pisadas

de la lluvia lenta en la ventana

para alfombrar los inhóspitos silencios

para que sepas recordar a través de los años

la frente y la nariz en el cristal

desde el que veías alejarse tu niñez

 

otoño es una risa que por fin se hizo dulce

y aprendió a sonreír

yo quiero predisponerte a la dulzura y a la sonrisa

a este otoño a quien nadie quiere bien

a pesar de regalarnos los matices más bellos del color

y de tirar de las riendas de nuestros locos apresuramientos

cuando los afanes mundanos te agobien

deja que el otoño te reintegre al mundo

al mundo sólido de las cosas ciertas

sobrevolado por el gaseoso de las risas forzadas

y el íntimo hastío

 

niña mía de ojos inmensos

que en otoño decías adiós a tantos juegos

no dejes que se te apolillen las muñecas en el armario

que es absolutamente imprescindible para vivir

invitar a las muñecas a tomar el té de tarde en tarde

es en otoño

cuando guardas en tu baúl los alegres vestidos del verano

las finas telas     los vivos colores de los que cuesta                                                                       desprenderse

y cierras el baúl como quien pone fronteras en un país                                                                                lejano

como quien quema los cuadernos de caligrafía

afrontando las nuevas etapas con desdeñoso olvido

pero no le des cuatro vueltas a la llave

que lo mejor del otoño es abrir baúles

mirar fotografías de playas y muchachos

y asaltar de noche los desvanes para bailar

con el hueco vestido de flores de la niñez

de esa

que siempre se nos queda pequeña  

 

 

Ordesa, bosque de las hayas. Huesca

seguramente no sabrás

que la mañana se quiebra transparente

el aire es claro y frío

nos provee de ánimo

la mañana dispara golondrinas

dulces salvas de timbre cristalino

que descorren los visillos del alba

seguramente no sabrás

de la casa en silencio

de la penumbra fresca en los pasillos

de la cálida alcoba de persianas bajas

el sol rayando la pared

como un cuaderno para escribir los sueños

el despertador solitario canta su nana

y en la cocina huele a café

seguramente no sabrás que se oyen risas

los muchachos va a jugar al fútbol

cantan las niñas

hay un trajín de madres a la carga

a conquistar el pan y la lechuga

rodeadas de críos saltarines

de salmodias de viejos al sol como lagartos

de voceadores de lo imprescindible en el hogar

que resulta no ser el amor

sino otro artefacto

pitan las bocinas

riñen los perros y los conductores

todo suena

y nada se distingue

la sombra de von karajan

alza su batuta sobre el bullicio urbano

seguramente no sabrás que están regando el parque

antes de que lo invadan los ociosos

antes de que lo ocupen los desocupados

el césped se peina

el magnolio se despereza

las fuentes se levantan meando al unísono

para espanto de gorriones distraídos

los gatos que fueron pardos

ya se visten de ceniza de blanco de atigrado

y en el estanque todos los patitos son guapos

dice su mamá

seguramente no sabrás

que varios pedros van a llegar tarde al taller

que varios juanes se dejaron en casa el bocadillo

y que varias marías se han hecho

una carrera horrible al coger el autobús

que pedros juanes y marías

proclaman suya esta mañana de actividad

este caos ilusorio

Mercado de La Boquería. Barcelona

 

este sobrevuelo de palomas

las campanadas

los pregones

el mal humor mañanero

el olor del pan en la tahona

los pedros juanes y marías

reivindican como suyo el mediodía

los adoradores del sol y la gaceta

los amateurs de la política y el chisme

los artistas de la balanza y el lápiz en la oreja

las divas de la pescadilla de ración

seguramente estos no saben de ti

que ahora duermes

iba a decir descansas

en un mundo superpuesto al suyo

que amanece con los primeros faroles

y los primeros borrachos

del que seguramente no sabremos

ni nos podremos figurar sus odios

en el que los amores no son tales amores

engendradores de afecto al algo

o a alguien

sino rabia pro algo

o pro alguien

el mundo del temor

del salario del asco

de la miseria compartiendo el jergón

sin juventud

sin casa

sin tiempo

donde sobrevivir es llamado vivir

como si fuera vivir

con mil mutilaciones que no se ven

a primera vista

seguramente no sabremos de ti

hasta que pases casi desapercibida

en los diarios

seguramente no sabrás

que nuestras mañanas

no tienen tus noches por consecuencia

que ellas solas se engendran

de sus propias sombras

 

como seguramente no lo sabrás

quiero decirte que sería hermoso

verte al sol

que en la mañana se comparte

el almuerzo con el vecino

la sonrisa con el niño

el aire con cualquiera

que las puertas se abren por la mañana

y en la mañana se puede amar

                        haz esto y lo otro

no aprendas a vivir

vive cada día sin borradores

ríe cuando estés triste

llora cuando te alegres

cuando rabies no te muerdas con saña

cuando saltes de alegría no te des contra el techo

no desprecies nada

come poco

trabaja mucho

ama todo

no te conformes

no te ates            pero cumple

haz lo que debas pero luego no te quejes

no te lamentes            arregla

no mandes

no esperes otra cosa que tu íntima satisfacción

apresúrate con calma

no te duermas corriendo

desoye los consejos

y elabora tu propia prudencia

sé discreta

perdona que te quieran

esfuérzate en pensar

lee

no te acostumbres a nada

no te castigues por culpas ajenas

no pierdas la oportunidad

no pierdas la cabeza

no pierdas el tren

si pierdes la oportunidad la cabeza o el tren

no pierdas además el tiempo

si tienes que pararte elegir entre la libertad y el amor

es que estás construyendo una pared torcida

considera qué se te caerá encima

no olvides el paraguas

ni los buenos modales

no creas lo que dice la gente

ni en lo que parezca la gente

ni en lo que te prometa la gente

pero cree en la gente

camina silbando bajo la lluvia

ten piedad contigo

sé tolerante

y un poco loca

y sorpréndete todos los días de tu vida

 

yo no podré morirme y dejar

la clamorosa luz de la mañana

ni la noche encendida de turquesa inútilmente

no podré alejarme del sendero que va hasta tu casa

ni quiero pararme con las olas en marcha

no quiero acabarme con todo empezado

no hasta que no sepa en qué para el sol

y el mundo que nos lleva llegue a su destino

no quiero irme

y no volver a beber el aire de tu aliento

no sin conocerte como tu lengua a tus dientes

como tu ceja izquierda a la derecha

como tus malas ideas a tu risa

así  no puedo morirme

antes de aprenderme la forma de las nubes

y la forma en que caminas

no sin antes tener noticia de todas mis bacterias

y de todos los seres que me pueblan

no sin arropar de nuevo a mi hija

no sin tirar otra piedra al estanque

no mientras queden libros por leer

me niego

y sobre todo

para qué

Fabourg Montmartre. París

 

 

 

 

 

 

 

de profesión quisiera

ser pisador de charcos

volador de cometas

piloto de balandro

de tiovivo

y dar vueltas y vueltas

pero contigo

 

         

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