SOBRE LA HISTORIA DE LA
IGLESIA Y
LOS TEMAS ASTRALES DE LOS PAPAS
De la misma manera que los lemas de la profecía de Malaquías reflejan las sucesivas épocas de la H0 de la Iglesia, los temas astrales de los Papas (como cabezas visibles que son de la Iglesia) pueden ser referidos a las épocas correspondientes. Evidentemente, hay que contar desde la elección de un Papa hasta su muerte o hasta la elección del sucesor. En el caso de J.P.II, habrá que empezar a contar desde el 16-10-1978.A partir de entonces, los tránsitos y progresiones en el tema del Papa significarán las orientaciones fundamentales de la comunidad eclesial. A partir del momento actual (22-10-1992), los principales aspectos progresados son: Sol progr.en conj.Neptuno natal (agosto de 1995); Sol progr.en conj.Júpiter natal (8-9-1997); Sol en cuad. con ambos nodos lunares (25-12-2001).
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Cómo interpretar las progresiones anteriores?.Sol-Neptuno: época mística para la Iglesia, o, mejor, para quienes la encarnan con más derecho; máximas tentaciones para los creyentes; riesgo de engaño, traición, fraude, mentira, excesiva euforia. Sol-Júpiter: triunfo de la Iglesia universal; época de armonía y equilibrio; máxima expansión eclesial. Sol en cuad. con ambos nodos: umbral, "iniciación", "prueba", "espaldarazo", examen, tribunal, discriminación.)
Qué significa todo ello si lo contemplamos a escala de la humanidad? Algo así como una descripción de lo que representa la Iglesia como instancia ineludible. En el primer caso(Sol-Neptuno), la referencia mística es clara, pero también el riesgo de enturbiar el papel de la Iglesia, confundiendo la vocación mística con la colectivista: ante una "vibración" tan difícil de asimilar (puesto que no se restringe a la individualidad), los riesgos de ser mal acogida son evidentes. Así, se verá una inclinación hacia posturas ya superadas ("izquierdismo", "teología de la liberación", magias de nueva laya, fanatismo en muchos órdenes, etc.), como si fuesen el "cono de sombra" formado por quienes captan de manera invertida el auténtico impulso místico.El segundo aspecto (Sol-Júpiter) nos hace asistir a un proceso de organización y configuración que trata de superar los riesgos de disolución que entraña Neptuno. Y así, hacia 1997 quedarán dibujados los perfiles de una nueva Iglesia, más allá de los confusionismos de 1995. Es también la victoria sobre los enemigos ocultos y las maniobras "mafiosas", así como el afianzamiento de los miembros místicos auténticos y su reconocimiento por la autoridad eclesial.
Por último, en 2001-2002, el aspecto Sol progr. en cuad. con ambos nodos representa la "discriminación" y la prueba final antes de "Filadelfia". En efecto, dicho aspecto hace referencia al paso de un "umbral" más allá del cual se produce la separación entre quienes van a constituir el "cuerpo" de la Iglesia de Filadelfia y quienes quedarán fuera. El aspecto en cuestión activa fuertemente el tema de J.P.II.
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Cómo interpretar semejante conjunción? Puesto que el nodo descendente es símbolo de "descenso", "tormento", "involución", "encarnación", hay que pensar en el "De labore Solis" de S.Malaquías. De la misma manera que el Sol es el símbolo del espíritu, la conj. con dicho nodo representará su conjunción con el lugar del descenso "iniciático"; es el "iniciador" colocado ante el lugar del "descenso a los infiernos", ante la pasión o la aparente derrota (Entre paréntesis, otro aspecto importante a considerar en el tema papal y, por tanto, en la presente época de la Iglesia, es el tránsito del nodo ascendente en cuad. consigo mismo.Por lo demás, K.Wojtyla nace el 18-5-1920, día de eclipse solar, lo que concuerda perfectamente con el lema "De labore Solis", "los trabajos del Sol", las dificultades del Espíritu para mantener a flote la "barca de Pedro", a fin de que ésta no sea tragada por las "olas" o las "fauces del Dragón marino". En efecto, la conjunción Luna-"Cola del Dragón" señala, entre otras cosas, el "descensus ad inferos" de la humanidad (la incluida en la Iglesia visible y la "exterior" a ella), un descenso que oculta al espíritu y trata de ignorarlo, subrayando con ello mismo su presencia. Ocultación que no es sino el preludio de un amanecer radiante, la época de Filadelfia. Es curioso constatar la coincidencia del lema "De labore Solis" con el del "oscurecimiento de la luz" de que habla un hexagrama y que se asocia al fin del ciclo. Ahora bien, puesto que el pontificado anterior se vincula a la fase decreciente de la Luna ("De medietate Lunae"), parece lógico pensar que el "De labore Solis" se refiere a la última fase de oscurecimiento, más allá de la cual el Sol vuelve a resplandecer: es la renovación de la Iglesia iniciada bajo J.P.II, una renovación siempre amenazada, destinada a atravesar las peores pruebas ("la pequeña tribulación"), al final de las cuales prevalecerá y se afianzará como nunca antes en la historia.