EL AFÁN
Tanto afán por subir a lomos de la espuma,
por “ser alguien” –que dicen- en esta vida loca,
sin reparar que el tiempo hasta la piedra esfuma.
Si, al fin, la ola más grande también rompe en la roca.
Tanto querer llegar arriba en la escalera
para ver que dejamos a otros por los peldaños
como si de esa forma acaso se pudiera
ser algo más que tierra o engañar a los años.
Luchar por conseguir brillar sobre la muerte
y buscar de la vida la vuelta a sus encantos.
Ser aquel que domina los lances de la suerte,
estar en muchos sitios, valer yo no sé cuántos...
¡Y lo que yo disfruto con ser uno de tantos!
de La luz en las flores
POR SIEMPRE
El tiempo pasará como pasa la lluvia
que deja tras de sí el olor a humedad.
Habrá momentos tristes y de felicidad
creciendo como flores silvestres del camino.
Como leves jirones de las nubes que pasan
surgirán los recuerdos que, a orillas del olvido,
remuevan algo dentro que estaba allí escondido.
Pero aquellos momentos de tierna libertad,
de dulces descubrires, de densa oscuridad
bañada por estrellas; esos no morirán.
Con ellos construimos la luz de nuestras casas,
la faz de nuestras caras, la fe de nuestras vidas.
El tiempo pasará, sí, como pasa todo;
pero hay algo esencial que, adentro de nosotros,
jamás nos dejará y encima de los tiempos,
más allá de la muerte, siempre nos mantendrá
unidos por los hilos que nunca se terminan.
Junto a mi corazón, donde las horas mueren
y nacen como rosas de algún jardín eterno,
allí estarás tú siempre y allí tú me tendrás
por siempre y para siempre feliz, tierno y sereno.
de Ojos de corazón y fuego