VIII
En un verso comienza y acaba la vida.
En un verso. Lo mismo que el agua en las olas
construyendo espirales de espuma y de viento
para luego romperse en la Costa del Sueño.
Catedrales de amores con torres enhiestas
apuntando hacia el cielo, reposa en los versos
un Silencio de siglos y aroma de inciensos
que desatan las voces de viejos recuerdos.
Cómo llueven palabras sobre el suelo seco
que se enciende de pronto con mil sentimientos...
Cuánta magia callada y cuánto de incendio
en el mundo que empieza y acaba en un verso.
En un verso la Vida y la Muerte. ¡Silencio!
VI
A Rosi
Cuando el placer te hizo llorar lamí tus lágrimas.
Sabor a sal. El paladar trajo a mis ansias
remotos ritmos que en el mar las olas marcan
y aquel olor tan mineral de arena y algas.
No quise herir la soledad con las palabras
y me callé sintiendo arder en nuestras almas
hondos silencios que crecían como llamas.
Si te besé fue por tenerte en mis entrañas.
Si me dejé fue por perderme entre tus aguas.
Si te abracé fue por saber dónde acababas,
porque en el borde de mi sed se esfuminaba
cualquier contorno que mis ojos dibujaran.
Mi corazón, preso en tu amor, también lloraba.
de Trece (Trilogía del silencio)
LAS ESQUILAS LEJANAS
De Trinos (Trilogía del silencio)