Ruta 13: ¿Te gustan las trialeras?

 

¿Te gustan las trialeras?
Distancia
  54 km. (19,5 de trialeras y sendero)  
Desnivel acumulado
  1358 m  
Tiempo aproximado
  5 horas con paradas  
Epoca recomendada
  Todo el año  
Dificultad
  Meida fisica y alta tecnica. La distancia media, unida a lso desniveles de la subida a Cotos y las trialeras haran que acabes doblao  
Situacion
  Salimos desde Cercedilla. Tambien se puede salir de Cotos, Navacerrada o el puente de la Cantina  
Fuentes
  En Cercedilla, Fuenfria, Cotos.  
Mapas SGE
  508  
Mapa

Perfil

Track

Perfil 3D

       

 

Aparcamos desde Cercedilla, junto a una caseta para cubos de basura muy rustica. Llevamos las explicaciones de ciertos caminos en una hoja (obtenidas de la lista de correo de amigosdelciclismo.com), que por supuesto, nos olvidamos. Ademas, hoy estrenamos nuevo GPS, el Venture. Como los del club CHOUSA (Pozuelo) estan cerca y les conocemos, una llamadita de telefono y les esperamos. En 15 minutos pasan en peloton, lanzados, al mas puro estilo contrarreloj por equipos. Comenzamos la subida por asfalto y ya se va viendo quien anda y quien no. Llegamos a la ultima puerta antes de la pista, y nos reagrupamos. Una vez estamos todos, continuamos, esta vez ya en serio, coronando en 24:30, 28 y 31:30 respectivamente. Los CHOUSA llegan un poco mas atras.

En la subida hemos adelantado a muchos grupos, podria decirse que es el dia que mas bicis hemos visto por la Sierra. Incluido un grupo de tres, con dobles, que nos pasaron cuando aparcabamos en coche, pero como van con dobles, se supone que suben tranquilos y luego en bajada se lanzan.

Vamos hacia el cno. Schmitd, junto a la fuente. Repostamos, y el grupo se bifurca, los CHOUSA tiran por el carril de Gallo, y nosotros por la trialera que sale junto a la fuente, el GR. La bajada en divertida y empinada, clasificable como sendero tecnico. Adelantamos de nuevo a los tres de las dobles, que van a pata. Saludamos a sus señores amortiguadores subidos en nuestras rigidas. Acabamos en el arroyo Minguete, donde nuevamente les volvemos a adelantar despues de esperar a mis compañeros un poco antes. Desde aqui, sale una pista de asfalto, de la cual nos desviamos como a los 500 m. a la izquierda, hacia unos caminos divertidos, saludando a los de las dobles, que mucho quejarse porque les adelantamos, continuan por un comodo asfalto.

Por los citados caminos, con un buen par de roderas a cada lado, llegamos al Eresma, que si tenemos vista de lince, cruzaremos por el puente, si no, vadeo y a mojarse. Optamos por la segunda opcion para dar mas emocion a la ruta, y no vadeamos una vez, sino tres (ir-volver-ir) para comprobar que no hemos desplazado las piedras del fondo en el primer vadeo (somos muy conservacionistas). Llegamos a la carretera N601, y subimos hasta el puente de la Cantina. Nos acordamos de la hoja que debiamos llevar, y desde aqui, tiramos por sendero estrecho y muy divertido que sale de la derecha de la explanada antes del puente, paralelo al rio y cruzando una valla (recuerdos a Enrique Garcia) en ascenso. Al final acabamos en un GR ancho, hacia la derecha (creo que por aqui debiamos haber subido) hasta encontrarnos con carreterilla con mal asfalto, que tomamos a la izquierda. Ahora nos encontramos a un amplio grupo de Coslada, que hacen la ruta del Eresma, equipados con intercomunicadores. Meten caña y me obligan a enseñarles como es mi Michelin trasera. Ellos continuan recto, charlamos y son muy majos (recuerdos, Coslada) y nosotros nos desviamos por el Cno. Viejo del Paular que sale ancho y a la derecha, de tierra.

La subida es muy dura, con rampones del 30% muy a menudo, y uno de los componentes de nuestro grupo entra en pajara. Tras dos repechos, empieza un tramo tecnico de trialera, que hacemos a gran velocidad, ante la evidente peligrosidad que supone estar cerca de un dueño y su perro, que lanza maderos de una pierna de tochos y el perro los trae. Llegamos a Cotos, al bar, y saludamos a los CHOUSA, que llegaron mucho antes. Alli descansamos, comemos algo, y reemprendemos la ruta hacia Navacerrada, por la carretera a 1860 m (asi se consiguen los globulos rojos, y no con EPO) a buen ritmo y con pocos coches.

Desde Navacerrada, el Cno. Schmitd, primera vez que le hago, muy divertido y con secciones tecnicas interesantes, otras de desmontar. En la parte media nos encontramos a una pareja de Bicimania, entrenando ... sus biceps al levantar semejante pepinos de bicis, totales de las de 17 kilos, de descenso, quejandose por lo malo del camino. Venga chicos que yo con esa herramienta me paso el Schmitd en caballito. Es impresionante lo rapido que van algunas veces, y lo que les cuesta levantar la bici. Les saludamos (el chico me vendio la cubierta trasera) y les dejamos atras. Luego nos encontramos con otros dos sentados. Mismo trato. Llegamos al puerto de Fuenfria, donde nuestro apajarado amigo tira por la pista.

Nosotros decidimos aumentar el cupo de trialeras, haciendo la Vereda de Enmedio. Realmente es muy facil, solo tiene un paso algo problematico, pero mi compañero no se que hace pero por poco le atropello dos veces. ¡ Chico, subete a la bici, no hagas malavarismos ! Acabamos otra vez en la pista, y subimos de nuevo hasta la pradera de Navarrulaque. Aqui, cogemos la senda de las Encinillas, a la derecha y con marcas de GR (gracias Pedro Morales, pero desoimos tu consejo de ir descansados, tenemos excusa con lo leido hasta ahora). La bajada se cataloga como trialera lineal con piedra suelta y bastantes pasos interesantes, dos en salto para los locos, y mucho freno. Ahora soy yo el que no mantengo la linea del camino, por la pajara que llevo de brazos y pectorales. Es muy buena trialera, sobre todo la zeta final si la haces recta. Acabamos en una valla, donde nos acordamos de la citada hoja. Decidimos no cruzarla y tirar a la derecha por sendero divertido, cruzando algun rio, hasta llegar a la parte final de la Vereda Enmedio. Aqui mis brazos ya estan destrozados. En la bajada, machacados, y encima de tanto frenar, tengo un fading impresionante, frena poco la bici y la llanta abrasa. Lo que queda de descenso se lo confio a la horquilla, pues mis trazadas dirigidas por mis brazos no se corresponden a las ordenes que manda mi cerebro. No puedo disputar a tope la bajada, pero no pasa nada, es muy divertida y rapida, acabando en puerta metalica.

Desde aqui, pista de tierra con curvas hasta llegar al asfalto, donde nos marcamos una postura aerodinamica, tumbadas y alguna que otra salida de la aspiracion, hasta llegar al coche.