El Murcia vuelve a respirar

El Murcia vuelve a respirar

Jesús García. El Real Murcia pudo saborear contra el Elche un exquisito manjar dulce y sabroso. La victoria. El resultado final fue 1-0 para los granas, que hicieron uno de los partidos más serios en lo que llevamos de temporada. El gol de Iván Alonso, en el 73, significó tres puntos, que dejan al Murcia fuera de los puestos de descenso. Valera, el hijo predilecto de la afición murcianista, recibió una gran ovación al ser cambiado en la segunda parte. El de Bullas hizo un partido para quitarse más de un sombrero y demuestra que está en un gran estado de forma. Por su parte, el Elche fue un equipo hundido, que ve cómo un año más se le escapa un ascenso que nunca llama a su puerta.

Partido vibrante y con mucho miedo. Uno se jugaba las pocas posibilidades de un ascenso que se esfuma. Y el otro, sacar la cabeza de un pozo sin fin. El partido prometía emoción y juego duro, y la verdad es que no defraudó. El Elche se adueñó pronto del balón, pero el Murcia fue el primero en crear peligro. Un balón muerto dentro del área lo resucitó Juan Valera con un fuerte disparo que  se marchó por encima del marco defendido por Caballero. El conjunto grana estaba muy bien posicionado sobre el terreno de juego, pero el Elche, que le sobra calidad, tuvo quince minutos de continuo acoso. Rubén (de largo, el mejor jugador del Elche), era un peligro por las bandas, de hecho una jugada suya dentro del área pudo acabar en penalti. Pero en vez de dejarse caer, siguió (todo un profesional) y su pase al punto de penalti lo sacó la defensa. Poco después el mismo jugador dispuso de una falta al borde del área que acabó estrellándose en la barrera. A partir de ahí ya no hubo noticias del Elche y se fue del partido. Good Bye. El Murcia tomó el mando y, poco a poco, hizo que su rival fuese una suculenta cena. Valera estaba como nunca, rápido (a veces demasiado), con chispa y con mucha confianza. Iván Alonso se vació como nunca lo había hecho antes, y tuvo una buena ocasión. Un balón, que caía con  nieve y algo más, lo controló como si tuviese imán en las botas, y a la media vuelta soltó un fuerte disparo que desvió caballero a corner. Carrera también tuvo la suya, pero su remate raso lo atajó sin problemas el portero. Con el empate a cero y el Murcia, aunque perezca una utopía jugando bien, se llegó al descanso.

La segunda mitad fue más de lo mismo. El Murcia seguía en sus trece. Jugaba a un deporte llamado fútbol ¡ya era hora! En el 73, llegó el delirio, la locura, la excitación. Un balón en profundidad de Maciel, lo recogió Iván Alonso, que se plató sólo ante Caballero y con un fuerte disparo a media altura mandó el balón a besar a la red. La alegría de los jugadores granas, no sentó bien a los aficionados ilicitanos, ya que una botella que lanzaron impactó en la cara de Valera. Al final no fue grave. El Elche entro en la dinámica del mal perdedor y Turiel le propinó un puñetazo a Maciel. El resultado, una tarjeta amarilla, aunque más tarde fue expulsado y dejó a sus equipo con diez. Luismi, que salió por Julio Álvarez (estuvo apagado), tuvo el golpe de gracia en sus botas, pero falló un gol cantado. Esto no fue determinante, por que el Elche se encargó de que no lo fuera y el partido tuvo el desenlace feliz de la victoria. Un triunfo que sirve para salir de los puestos de descenso. A ver cuanto les dura.