Entre Sombras - El Otro Lado - Nuevos rostros en Bélmez

Bélmez vuelve a ser noticia:

Son ya más de treinta años de desde que en un pequeño pueblo de Jaén, Bélmez de la Moraleda, y en casa de una mujer humilde y sencilla,  aparecieran unas caras en el cemento de su cocina. Estamos hablando de María Gómez Cámara y las famosas caras de Bélmez, rostros que fueron demonimados como

teleplastias. Aquellas imágenes tenían expresiones humanas y poco a poco fueron extendiéndose apareciendo más rostros en la cocina. En estos días vuelven a estar de actualidad debido a la aparición de nuevas caras en otra casa del mismo pueblo, esta vez donde nació la protagonista de este fenómeno. Son muchas las voces que se han levantado en contra de la autenticidad de estas últimas apariciones. Lo más extraño, es que algunos periodistas dijeron que era un montaje respaldado por la alcaldía del pueblo para fomentar el turismo. También se criticaba la labor del investigador Pedro Amorós, presidente del S.E.I.P.(Sociedad española de investigaciones parapsicológicas), hombre de amplia carrera profesional y un
prestigio adquirido a través de años de investigaciones in situ en los lugares con más misterio de la geografía e historia de España, como Belchite y las

conocidas psicofonías que allí se obtuvo y que tuvieron una amplia difusión en los sectores mediáticos más seriamente reconocidos del misterio. Se puede ser incrédulo de todos estos temas del misterio. Yo diría incluso que se debe ser lo más escéptico posible hasta que las pruebas nos demuestren que no existe una explicaciçon científica o racional de un fenómeno, al menos según la tecnología científica actual. Por eso es curioso que de repente ante el misterio más renombrado, considerado como real hasta en el extranjero, de repente ante una nueva variante de este fenómeno, sean varias las voces en televisión, radio, prensa, que se alzaran sin ninguna prueba que lo testificara diciendo que todo había sido un engaño y que un investigador de fraudes del misterio había demostrado que la caras se podían reproducir con facilidad con algo tan "simplón" como pintar con aceite de oliva en cemento y dejar que se seque. Después surgió un periodista de un prestigioso periódico de tirada nacional que añadió algo total y absolutamente paranoico en mi opinión. Se atrevió a decir este periodista que las apariciones de nuevos rostros en la casa donde nació Maria Gómez eran un engaño orquestado por el ayuntamiento para conseguir una fuente de turismo incesante. Y aunque no podamos negar que la avaricia humana puede afectar incluso a los parientes de María que alguna vez han deseado vender la primera casa donde surgió todo por cifras que se pueden considerar desorbitadas, este periodista no aportaba pruebas tajantes sobre dicha maniobra turística sobre la que supuestamente según él periodista estarían gente que hasta ahora han tenido una conducta y trayectoria profesional intachable como la alcaldesa de Bélmez, o Pedro Amorós, presidente del Seip,  del que nunca se ha podido demostrar que alguna de sus investigaciones sea una falsa. Y es que vuelvo a repetir que el escepticismo es un ejercicio sano y obligatorio para todos aquellos que o bien como profesionales o como aficionados del misterio nos acercamos a este mundo. Pero se debe pedir el mismo nivel para los CRITICOS con estos enigmas.

            El Seip pidió la colaboración a un conocido laboratorio  para el examen de las nuevas caras y para un profundo análisis. El resultado es que no se han encontrado ningún tipo de producto o sustancia extraña conocida, incluyendo el aceite, en el cemento donde aparecen las nuevas caras que puedan explicar el fenómeno de estas nuevas apariciones.

                                                                                                                        El Alquimista