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misterio de la vivienda de los Palazón. Se pensó
entonces en la teoría de la histeria, muy recurrente todavía en aquella
época, como causante del misterio. Al estar siempre presente la joven
criada cuando se escuchaba la voz del duende, y que fuera esta una
adolescente de 16 años, se pensó que quizá estuviera sufriendo
los efectos de la histeria, y la ventriloquía fuera uno de los síntomas
de la enfermedad. Pero esta opción quedó descartada, ya que incluso con
la criada fuera de la casa y el edificio desalojado, la voz del duende
seguía escuchándose. El fenómeno seguía reproduciéndose y la policía no
encontraba la solución al enigma. Gritos de amenazas como "ya estoy
aquí cobardes, cobardes" continuaban. Incluso esta voz llegó a tener
una conversación con uno de los agentes que inspeccionaban la casa. La
conversación fue la siguiente:
- Policía: "Quién eres?
¿Por qué haces esto? ¿Lo haces por dinero?
- Voz: No
- Policía: ¿Quieres
trabajo?
- Voz: No
- Policía: Entonces que
quieres hombre
- Voz: Nada, no soy
hombre
Sin poder hallar ninguna
solución, las autoridades decidieron ocultar el caso y darle una
explicación lo más racional posible ante el cariz que estaba tomando el
fenómeno en los medios de comunicación . Todo lo sucedido hasta ese
momento era primera página de la prensa, incluso la del extranjero como
el Times. Entonces se decidió dar el caso a un nuevo Juez, Luis
Fernando, que aplicaría la censura y que daría carpetazo al asunto con
un comunicado a la prensa en el que echaba casi todas las culpas a la
criada adolescente diciendo que era un fenómeno psíquico que aunque
poco habitual, se podía dar en jóvenes con trastornos, y a la sugestión
de los vecinos. Se omitió sin embargo que era un fenómeno que
continuaba sin estar presente la criada Pascuala Alcocer y que cuando
los Palazón, Antonio Palazón, su esposa y la joven criada,
atemorizados abandonaron la vivienda y fue ocupada por una nueva
familia, los Grijalba, el duende continuó. Demostrando la voz una
especial predilección por conversar con el niño de apenas cuatro años,
Arturo Grijalba Torre. Y todo continuó, solo que esta vez fuera del
foco de la opinión pública. Se llegó hasta el punto de que la voz del
duende era escuchada una y otra vez por la familia Grijalba y la
policía, y mantenían conversaciones con la voz. Hasta que una noche
todo desapareció con la misma espontaneidad con la que surgió todo. A
finales de Diciembre de 1934 se escuchó por última vez la voz del
duende decir "Os voy a matar a todos los habitantes de esta casa,
cobardes, os voy a matar a todos los habitantes de esta maldita casa,
cobardes cobardes" y con estas palabras y un grito espantoso, nunca más
se volvió a escuchar al duende. El misterio sigue hoy día sin ser
resuelto.
SCORPIO
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