Entre Sombras - El Otro Lado- El caso del duende de Zaragoza

EL DUENDE DE ZARAGOZA
En la calle Gastón de Gotor nº 2 de Zaragoza tuvo lugar uno de los acontecimientos más terroríficos e inquietantes que aún hoy sigue sin explicación y donde incluso las autoridades policiales de la época hiceron una seria investigación. Todo comenzó el 27 de Septiembre de 1934, sobre las 6 de la mañana,

cuando de repente se escuchó unas macabras y horribles carcajadas en las escaleras del inmueble. Muchos vecinos atemorizados, abandonaron en espantada el edificio. Algunos, los mas valientes inspeccionaron el rellano, y cual fue su sorpresa al no encontrar a nada ni nadie que pudiera haber provocado aquella risa endemoniada. No todo terminó en ese momento. En el hogar de la familia Palazón el duende continuó con su actividad haciéndose sus conversaciones claras y perfectamente audibles. El 15 de Noviembre, la criada de la familia, Pascuala Alcocer escuchó una voz en la cocina, lugar que parecía ser el epicentro de la manifestación que la aterrorizó.   Y el fenómeno continuó. Aullidos lastimeros como "ay" o "María ven" este último escuchado por la señora de la casa hicieron que  la familia interpusiera una denuncia en comisaria de la que se haría eco incluso la prensa mundial. La policía acudió al inmueble para investigar con seriedad y detenimiento pero no pudieron encontrar nada. El comisario pidió incluso que las autoridades judiciales se hicieran cargo del caso, y así se hizo. El juez Pablo de Pablos pidió una vigilancia exhaustiva del lugar, así como de investigaciones forenses en el lugar que no darían ninguna solución al misterio. Se levantaron las losas de la vivienda, se inspeccionaron las tuberías, se observó la salida de humo, pero todas estas pesquisas no consiguieron desentrañar el
 

misterio de la vivienda de los Palazón. Se pensó entonces en la teoría de la histeria, muy recurrente todavía en aquella época, como causante del misterio. Al estar siempre presente la joven criada cuando se escuchaba la voz del duende, y que fuera esta una adolescente de 16 años, se pensó que quizá  estuviera sufriendo los efectos de la histeria, y la ventriloquía fuera uno de los síntomas de la enfermedad. Pero esta opción quedó descartada, ya que incluso con la criada fuera de la casa y el edificio desalojado, la voz del duende seguía escuchándose. El fenómeno seguía reproduciéndose y la policía no encontraba la solución al enigma. Gritos de amenazas como "ya estoy aquí cobardes, cobardes" continuaban. Incluso esta voz llegó a tener una conversación con uno de los agentes que inspeccionaban la casa. La conversación fue la siguiente:

 - Policía: "Quién eres? ¿Por qué haces esto? ¿Lo haces por dinero?

 - Voz: No

 - Policía: ¿Quieres trabajo?

 - Voz: No

 - Policía: Entonces que quieres hombre

 - Voz: Nada, no soy hombre

 Sin poder hallar ninguna solución, las autoridades decidieron ocultar el caso y darle una explicación lo más racional posible ante el cariz que estaba tomando el fenómeno en los medios de comunicación . Todo lo sucedido hasta ese momento era primera página de la prensa, incluso la del extranjero como el Times. Entonces se decidió dar el caso a un nuevo Juez, Luis Fernando, que aplicaría la censura y que daría carpetazo al asunto con un comunicado a la prensa en el que echaba casi todas las culpas a la criada adolescente diciendo que era un fenómeno psíquico que aunque  poco habitual, se podía dar en jóvenes con trastornos, y a la sugestión de los vecinos. Se omitió sin embargo que era un fenómeno que continuaba sin estar presente la criada Pascuala Alcocer y que cuando los Palazón, Antonio Palazón, su esposa y la joven criada,  atemorizados abandonaron la vivienda y fue ocupada por una nueva familia, los Grijalba, el duende continuó. Demostrando la voz una especial predilección por conversar con el niño de apenas cuatro años, Arturo Grijalba Torre. Y todo continuó, solo que esta vez fuera del foco de la opinión pública. Se llegó hasta el punto de que la voz del duende era escuchada una y otra vez por la familia Grijalba y la policía, y mantenían conversaciones con la voz. Hasta que una noche todo desapareció con la misma espontaneidad con la que surgió todo. A finales de Diciembre de 1934 se escuchó por última vez la voz del duende decir "Os voy a matar a todos los habitantes de esta casa, cobardes, os voy a matar a todos los habitantes de esta maldita casa, cobardes cobardes" y con estas palabras y un grito espantoso, nunca más se volvió a escuchar al duende. El misterio sigue hoy día sin ser resuelto.                                                                                                                 SCORPIO