Entre sombras - Misterio desde Almería - El Fuego de Laroya

LAROYA: FUEGOS MALDITOS

Laroya, es un maravilloso y bello pueblo de la Sierra de los Filabres, en la provincia de Almería, que por desgracia no saltó a los medios de comunicación por su agricultura, sus paisajes o por la realidad de su entrañable y acogedora gente. El 16 de Junio de 1945 un misterioso fuego sin explicación surgió de las ropas que llevaba la adolescente María Martinez

La suerte estuvo en que unos trabajadores del campo  estaban cerca del cortijo de Pitango, escucharon los gritos de pánico que la niña emitía contemplando como las llamas se acercaban a su piel y consigueron atajar el fuego a tiempo. No todo se acabó allí. Ese mismo día, ya anocheciendo, sobre las 8 de la tarde, en el cortijo Franco, se prendía fuego en un capazo y en montones de trigo. En este incendio tampoco existió explicación alguna. Estos incidentes fueron puestos en conocimiento de la guardia civil de Macael, que incluso durante la investigación, el teniente Antonio Arribas contempló como  ardía su abrigo  cuando lo acababa de colgar en un perchero al entrar en una de las viviendas. La Benemérita puso en conocimiento de la gobernación civil todos estos estos sucesos, ya que esos hechos escapaban a su comprensión. A su vez, el gobernador civil  encargó al instituto geográfico un informe cuyas investigaciones salieron a la luz el 30 de junio del mismo año. En dicho informe se descartaba la posibilidad de que los incendios hubieran sido

 

causados por la mano del hombre, y al mismo se tiempo se indicaba el desconocimiento absoluto de los motivos y causas de las combustiones que asolaron Laroya. Estuvieron buscando causas gaseosas, volcánicas, minerales, etc. Pero continuaron sin poder dar una explicación. Y los incendios continuaron durante dos meses más, durante los cuales los vecinos decían que los fuegos que surgían parecían poseer inteligencia. Comentaban que cuando se acercaban al fuego que aparecía en alguna vivienda o granero y se disponían a apagarlo, las llamas desaparecían para aparecer unos metros alejado de los voluntariosos y solidarios vecinos que hacían de improvisados bomberos,  sin que nadie todavía hubiera intentado apagarlo. "Parecía como si el fuego intentara esconderse, como si tuviera vida propia y quisiera continuar con su existencia" decían algunos vecinos. El temor que se respiraba en Laroya durante esa época era insufrible para la mayoría que confesaban vivir en un absoluto estado de terror que casi les impedía hacer una vida normal. Algunos incluso comentaban haber visto una especie de haz de luz cruzar el cielo del pueblo. Otros hablaron de una figuran fantasmal blanquecina que parecía un niño volando por encima de los campos y de las casas de Laroya  pero que en vez de rostro, algunos ancianos del lugar, decían que tenía una calavera en vez de cara. Aunque parezca sorprendente estos sucesos de Laroya fueron ampliamente seguidos por la prensa de la época que se hizo voz de lo relatado aquí. Todo, absolutamente todo fue contrastado salvo la visión del haz de luz que surcó los cielos de Laroya, sobre la que las autoridades no pudieron dar fe, del resto como he mencionado anteriormente, hasta hubo testigos de los cuerpos de seguridad, como en el caso del teniente de la guardia civil.

Almería, tierra de misterio                                                                                      Scorpio