La ciudad fantasma
El otro día me pareció estar viviendo en un relato de miedo de Stephen King. Salí a la calle y no había nadie. Ningún coche circulaba, no sé oía ningún ruido, no había nadie andando por la calle. No sé si me recordó a un relato de ciencia ficción o de miedo que haya leído, o quizá algún sueño que haya tenido.
No sé si os ha pasado alguna vez. Es esa sensación de que algo le es familiar a tu memoria, pero por mucho que te esfuerces no sabes de donde te viene ese recuerdo. Es una sensación un poco desconcertante, porque te deja indefenso. Te quedas pensando si tu mente te está jugando una mala pasada, o es buscar tus recuerdos en un cuarto lleno de bolas de colores, donde levantas unas y otras llenan su lugar.
Me reí interiormente pensando en esas noticias que afirman que cada vez más españoles trabajan en agosto y espacian más sus vacaciones a lo largo del año. ¿Dónde están los españoles que trabajan? ¿Dónde estás sus coches, sus rostros..?
Pensé que hacía demasiado calor para quedarme parado y que sería mejor empezar a andar hacia algún sitio donde el sol no cerrase mis ojos o donde pudiera notar algo de brisa. El asfalto me trasladaba todo el calor de la ciudad y pensé en qué pasaría si empezase a llamar a gente con el móvil y viera que nadie cogía el teléfono, y si después de probar con teléfonos de gente conocida, continuara con teléfonos de organismos públicos, con servicios de emergencias... para descubrir finalmente que nadie iba a coger el teléfono.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home