El hombre del bocadillo
Tengo novedades de Pablo. Le esta poniendo los cuernos al patio de manera descarada... ¡¡vamos!! Creo que ha debido intuir algo, porque el otro día se cambió de patio y se sentó en otro del al lado. Lo cierto es que me dejó descolocado.
¿Nos ha vendido por un rayito más de sol? Así se acaba su relación con nuestro patio, sin un adiós, no ha tenido pena de cambiar de sitio sus posaderas...
Estoy tranquilo, porque sé que volverá. No se puede comparar un patio con otro... ¡¡vamos donde va a parar!!. El mío tiene el escalón lo suficientemente grande para estar sentado y que resulte cómodo estar allí, el otro es demasiado bajito.
Así que supongo que será algo transitorio, ya os contaré.
Por cierto, no he podido arreglar mi memoria blogueril, así que tendré que buscar a un Pepe Gotera y Otilio que sean delicados, de lo contrario puedo acabar con la casa hecha un desastre.


0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home